SEPTIEMBRE 2026

miércoles, 13 de mayo de 2015

PROGRAMA DE GESTIÓN DE APTITUDES PERSONALES Y PROFESIONALES (GAPP)


El IEEC – Escuela de Negocios, Supply Chain y Logística – dedicada a la formación de profesionales de alta performance, desarrolló este programa con el objetivo de brindar herramientas de conducción de personal, gestión de equipos de trabajo y desarrollo profesional individual.

Está dirigido a Mandos Medios que conducen, principalmente, grupos de personas, Jóvenes Profesionales y Gerentes que recién inician en su función.

El GAPP pone el foco en visualizar y asimilar las herramientas desde el punto de vista empresarial y deportivo en función de la forma más simple de entenderlas. La simultaneidad del uso de estas herramientas permite resolver temas complejos aprendiendo a utilizarlas en combinación para lograr el resultado esperado.


Los contenidos son de carácter amplio y abarcan un espectro que va desde la asignación de responsabilidades hasta la gestión de la confianza para cubrir todos los aspectos ligados a la posición de líder en un grupo heterogéneo, inmerso en un entorno laboral cambiante.

Esta dictado por Directores de empresas y Directores Técnicos deportivos.
Los cursos se dictan en el instituto, in company o a través de video conferencia.

Para más información: IEEC; Laprida 2080, CABA; 11 48060555; Admisiones@ieec.edu.ar; www.ieec.edu.ar

sábado, 2 de mayo de 2015

LA BRECHA DEL TALENTO - The gap for talent


Por Guillermo Ceballos Serra

¿Qué es un talento en la segunda década del siglo XXI?

Sabemos que la palabra talento proviene del latín talentum y este del griego (τάλαντον), plato de la balanza, peso. También existía una moneda en la antigüedad conocida por las parábolas de Jesús, la famosa parábola de los talentos (Mateo 25:14–30; Lucas 19:11–27). De allí, que podemos decir, que talento es quien tiene un peso o vale por sí mismo. 

Talentoso es, en principio, quien evidencia inteligencia y aptitudes especiales.

Ahora esta definición no es suficiente para definir a una persona talentosa, al menos en el mundo de las organizaciones. No valoramos una persona porque sea inteligente o habilidosa a menos que ese talento y estas habilidades sean capaces de transformar la realidad y se traduzcan en la obtención de logros o en el cumplimiento de objetivos predeterminados. 

No nos interesan los sabios incapaces de inspirar a otros o incapaces de concretar objetivos. Importa el talento en acción, importa el talento en obra.

Las organizaciones están siempre escazas de talentos, generando la brecha entre el capital humano con que cuentan y el talento que necesitan efectivamente en un momento determinado. Por ello, la búsqueda de talento, debe ser constante, aún cuando no cuente con posiciones que cubrir. 

Si hipotéticamente, una organización contara con el talento que necesita en un momento determinado, no debería por ello celebrarlo como un éxito, porque esta coincidencia entre lo que dispone y lo que necesita, será indudablemente efímera.

En efecto, esto ocurre por la obsolescencia del conocimiento y las necesidades cambiantes de un mundo cada vez más dinámico. Las organizaciones están condenadas a padecer la escasez de talento permanentemente. 

En cuanto a la obsolescencia del conocimiento, todos coincidimos que es necesaria la capacitación continua. Coincidimos también, en que muchos de los conocimientos aprendidos en la universidad serán obsoletos al momento de concluir con los estudios. No cabe duda que la capacitación continua favorece la empleabilidad y la permanencia en las compañías empleadoras. Pero esto no anula la brecha de talento.

Las compañías enfrentan muchas veces, problemas donde no existe experiencia ni conocimiento previo formal. Hacen camino al andar. Se obtiene el conocimiento en las organizaciones y posteriormente se convierte el conocimiento formal, objeto de programas ejecutivos en las escuelas de negocio. Hasta entonces, es ventaja competitiva de quien lo obtiene y sinónimo de escasez en los competidores o quienes sin serlo, necesitan de ese saber.

En general, existe el convencimiento que de las nuevas generaciones son las más actualizadas y el flujo de talento del mercado hacia el interior organizacional mantiene el capital actualizado. Pero aún, si esto fuera cierto, tampoco solucionaría el problema, ni aun contratando prematuramente a los futuros integrantes de la generación Z, que accederán al mercado en los próximos 3 a 5 años. Sin duda, cumplido ese plazo, coexistirán 4 generaciones, los remanentes baby boomers, nacidos entre 1955 y 1960, los X, los Y y los ingresantes Z nacidos del año 2000 en adelante. Habrá muchas oportunidades para escribir artículos al respecto en poco tiempo.

Pareciera ser un problema insoluble (el gap de talento) para la sociedad y en particular para las corporaciones, y en mi opinión, efectivamente es así, siempre existirá la brecha, que se desplaza hacia adelante impidiendo llegar a la meta, porque además, no olvidemos, que la capacidad de aprendizaje no es ilimitada.

Entonces, ¿cómo identificaremos a los talentosos del siglo XXI, desde los departamentos de recursos humanos? 

Recientemente visitando una compañía creo que encontré la respuesta. Presencié casualmente en un pasillo, una conversación trivial entre un ejecutivo senior y un analista. El primero solicitaba al segundo la evolución de un dato en el tiempo pero quería verlo en hojas de papel “pegadas con cinta”???, en vez de solicitar de un archivo Excel… Recordé cuando en mis comienzos, (todavía no existía el Lotus 1 2 3), pegaba hojas cuadriculadas para hacer la secuencia de turnos rotativos para una planta.

Entiendo que los talentos del siglo XXI son aquellos que, no importando la edad, la jerarquía o la generación a que pertenezcan, sean capaces de evolucionar y adaptarse a las nuevas necesidades y desafíos. Aquellos que sean capaces de buscar los conocimientos cruzando las fronteras hacia lo inexplorado, que disfruten hacerlo, aunque no los encuentren, aquellos que disfruten del camino aunque no lleguen a la meta.

Sin duda la brecha del talento existirá siempre, pero los talentosos, serán, sin duda, los que no dejen de intentar adaptarse a los nuevos desafíos.

lunes, 27 de abril de 2015

John Farrell, CEO Google Mexico. Innovación en Recursos Humanos como una ventaja competitiva



"Lo que nos hace verdaderamente fuertes es la visión que tiene Google. Es una visión poderosa que ha implicado e involucrado a miles de colaboradores de altísimo nivel de talento. Seleccionamos a los mejores, a las mejores estrellas con una visión que desarrolle innovaciones profundas, en proyectos de corto y largo alcance"

Actualmente John Farrell es Director para Latinoamerica de YouTube

ESTRATEGIAS DE GESTION DE TALENTO

Por Gustavo Wurzel , Socio Director de la consultora Backer Wurzel & Partners, Executive Talent & Search Consultants.

En los últimos años se ha discutido mucho sobre la “guerra de talento ejecutivo”. Existen muchas visiones sobre que estrategias de gestión de talento implementar, para hacer frente a esta “guerra”, muchas de ellas bastantes simplistas.

Una visión de mercado de esta “guerra”, indica que existe un desbalance entre la demanda de talento ejecutivo, que no esta siendo suplida por una oferta adecuada. Desde esta perspectiva existen cuatro estrategias de gestión de talento diferenciales al considerar la tasa de salida de ejecutivos (que incluye la salida voluntaria por renuncia, el retiro anticipado y el despido forzado) y la tasa de reemplazo por candidatos internos.

Estrategia 1 – Academias de Talento: son empresas con una alta tasa de salida de ejecutivos, los cuales son reemplazados principalmente en forma interna a través de promociones o transferencias. Son compañías  formadoras de talento que cuentan con políticas de “promoción o salida de la compañía” y por ende son proveedores netos de talento al mercado externo. Típicamente cuentan con desarrollados programas de Jóvenes Profesionales, sofisticados procesos de evaluación y altos presupuestos de desarrollo e entrenamiento. 

Estrategia 2 – Traders de Talento: son empresas con una alta tasa de salida de ejecutivos, lo cuales son reemplazados principalmente por otros ejecutivos del mercado. Son compañías que priorizan el corto plazo al atraer a ejecutivos con paquetes atractivos de compensaciones y beneficios, frente a desarrollar talento interno en el largo plazo. Su efecto en el mercado de talento externo es neutro. 

Estrategia 3 – Consumidores de Talento: son empresas con una baja tasa de salida de ejecutivos y en paralelo una alta incorporación de talento del mercado. Son compañías compradoras netas de talento del mercado, usualmente en sectores de alto crecimiento que necesitan incorporar talento para gestionar sus nuevos proyectos, y que no cuentan con las capacidades o disposición de invertir en el corto plazo en la formación de talento. 

Estrategia 4 – Independientes del mercado: son empresas con una baja tasa de salida de ejecutivos y una baja dependencia del mercado externo de talento; su efecto en el mercado ejecutivo es casi nulo. Son empresas con gran estabilidad, generalmente de sectores con bajas tasas de cambio, en los que la experiencia laboral y la antigüedad son privilegiadas por encima del potencial de crecimiento.

Las estrategias de “copiar y pegar” mejores prácticas de gestión de talento muchas veces resultan ser voluntaristas y de poca efectividad práctica. Por ejemplo una empresa de capitales locales en el sector de consumo masivo difícilmente pueda replicar en el corto plazo una estrategia de “academia de talento” qué utiliza una compañía multinacional con un programa de Jóvenes Profesionales desarrollado. Estrategias alternativas como la de “trader de talento” puede resultar ser más efectivas para encarar un proceso de profesionalización y crecimiento. 


viernes, 24 de abril de 2015

CONTRATOS BASADOS EN LA CONFIANZA


Por Jorge Mosqueira. 
Propietario de Mosqueira y Asociados.
Ex Profesor Titular de RRHH en la Universidad de La Matanza y ex Profesor Titular de Administración de Personal de la UBA.
Columnista permanente del diario La Nación.


Si sospecha de una persona, no la contrate y si la contrata, no sospeche de ella.  Proverbio chino. Anónimo.

Los chinos poseen otras virtudes menos visibles que una muralla de 7000 kilómetros, la invención de la pólvora o las cadenas de supermercados. Hacen gala de sentido común, como lo demuestra este antiguo proverbio, lo que da lugar a una duda epistemológica: si es que el sentido común precede a los grandes emprendimientos o son éstos los que otorgan una profunda y sencilla sabiduría.

Cuando traducimos el pensamiento chino a los códigos de contratación de nuestro país, aparece una clara diferencia. En los hechos, se manifiesta mediante un procedimiento muy original, validado legalmente, que son los tres meses de prueba. ¿Por qué hay que probar a alguien durante noventa días? Por si no anda es la respuesta corriente. La costumbre esconde algunos supuestos de peso. El principal de éstos es la desconfianza, tanto sobre uno mismo como sobre los otros.

Antes de un ingreso, la tendencia es bucear intensamente en el postulante, en un recorrido que puede empezar por su historia y continuar hasta la detección de alguna caries potencial en una muela. Se despliegan así varios recursos, como evaluaciones psicológicas, estudios ambientales, grafológicos, entrevistas individuales y grupales, más todo lo que la imaginación y el marketing empresarial logran inventar.

Después de todas estas precauciones -algunas, de dudosa eficacia-, soportadas estoicamente por el sujeto que intenta conseguir un trabajo, se le comunica que quedan por delante tres meses de prueba, por las dudas. ¿Qué dudas? La respuesta tiene varias puntas. Una de ellas es la falta de confianza del jefe y de la organización sobre sus decisiones respecto del género humano. Muy frecuentemente se deciden inversiones millonarias con menos recaudos, pero la gente es otra cosa. (¡Hay tantos farsantes dando vueltas por ahí!, aseguran.)

Por otro lado, los tradicionales tres meses cuestionan la validez de los procedimientos previos, tan inseguros que merecen una prolongada ratificación. Agreguemos, además, que hay posiciones en las que noventa días es un período insuficiente para evaluar resultados; esto sucede a menudo con los niveles gerenciales.

Por último, dos observaciones. Una de ellas proveniente de la sabiduría popular, que dice escoba nueva barre bien, lo que invalidaría el período de prueba. La otra es la negación de los procesos de adaptación individuales, que tienen distintos ritmos.

No es necesario nacer en China para comprender que el significado de estar a prueba es que todos son sujetos sospechosos. El mejor futuro de cualquier empleado empieza por la confianza en él, no al revés.


martes, 21 de abril de 2015

FLASH LABORAL ARGENTINA - Abril 2015


FLASH LABORAL ARGENTINA - Abril 2015 from Guillermo Ceballos Serra



Síntesis mensual de novedades laborales de Argentina.
Monthly summary of argentinean labor relations news

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viernes, 3 de abril de 2015

CARA A CARA CON PROFESIONALES DE RR.HH.


El Grupo OLA (Oportunidades Laborales en Argentina) que cuenta en Linkedin con mas de 130000 seguidores, me ha invitado a dar una charla abierta, sin agenda, con los asistentes sobre los temas de RRHH de su interés.
Muchas gracias por la invitación.

Inscripción gratuita a través de:
https://eventioz.com.ar/e/cara-a-cara-con-un-profesional-de-rrhh-charla-de-g