MAYO 2020

Muchas gracias a todos por las visitas del mes pasado.

Este mes los invitados son excelentes profesionales del ámbito empresarial y la consultoría.
El primero es Fabricio Kaplan, VP Human Resources Global R&D - Unilever - Roterdam, quien analiza el impacto y paradojas de la situación actual, donde si bien no estamos en el mismo bote si estamos todos en la misma tormenta.

Mi otra invitado es mi amigo y colega Enrique Parborell, Socio de Estratega y Director de Estrategia y Transformación Digital. En este post analiza los cambios positivos que deja la cuarentena.

Por mi parte he escrito sobre los peligros de que la pandemia se transforme en un pandemonium y alertas para evitarlo desde una perspectiva social y organizacional.

He incluido también el habitual Flash Laboral y un vídeo motivacional Steve Jobs sobre sobre marketing y valores.

Muchas gracias a todos por seguirme y espero que aprovechemos el tiempo hasta que logremos superar este momento.

¡Cuidense!
Guillermo

sábado, 27 de junio de 2020

FLASH LABORAL ARGENTINA - Junio 2020


FLASH LABORAL ARGENTINA - Junio 2020 de Guillermo Ceballos Serra

Síntesis mensual de novedades laborales de Argentina.
Monthly summary of argentinean labor relations news

Presione View Fullscreen o Slideshare para ver a pantalla completa.

sábado, 6 de junio de 2020

PANDEMONIUM




Por Guillermo Ceballos Serra

“Toda su vida la oveja tuvo miedo de los lobos. Pero se la comió el pastor.” Proverbio georgiano

El Covid 19 nos familiarizó con los conceptos de epidemia y pandemia. Particularmente con este último término, que no se utilizaba sobre hechos concomitantes desde hace mas de 100 años.

Existe otra palabra, fonéticamente semejante, pero de significado diferente, pandemonium. Se trata de una palabra incorporada en 2014 al diccionario de la lengua por la Real Academia Española. Su origen se debe al escritor inglés John Milton (1608-1674) quien la acuña en su obra El paraíso perdido, que trata sobre el tema del mal en el mundo, fruto de Dios bueno y todopoderoso, quien sencillamente podría evitarlo con sólo desearlo. Uno de sus personajes, Satanás, habita en Pandemonium, (Todos los demonios) capital del Infierno. 

Pandemonium o pandemonio vino a mi mente, como el grado mayúsculo de las complicaciones, un nivel superior a los de una pandemia, la suma de todos los males, aquellos que se adicionan a los ya existentes, democrática y globalmente compartidos por obra y gracia del Covid 19.

¿A qué me refiero?  A los peligros superlativos que amenazan a las sociedades y organizaciones en general de no tomar las decisiones correctas en el escenario actual. Esto puede ocurrir ya que, las grandes catástrofes, agrupan a las sociedades y organizaciones detrás de sus líderes. Problemas desbordantes de la capacidad individual, concientizan a las personas sobre su finitud y limitaciones de recursos para hacer frente a estos mega trastornos.

En estos escenarios, se adoptan medidas excepcionales, florece la solidaridad de las buenas personas (no de las otras), la empatía entre ciudadanos y compañeros de trabajo. Son épocas de esfuerzos y sacrificios excepcionales propios de tiempos tan singulares.
Las guerras, los desastres naturales o las pandemias cohesionan tras el fin común a las sociedades y las organizaciones. Las sociedades aceptan restricciones a sus libertades, mayores cargas fiscales, pérdidas económicas y como ahora, cuarentenas, que reúnen todos los sacrificios mencionados.  

Las organizaciones, por su parte, se reestructuran, se reinventan forzosamente en pos de la supervivencia. Los ejecutivos y empleados, a su vez, reducen sus salarios, aceptan suspensiones a fin de aminorar las cargas financieras y evitar los males mayores provenientes de los despidos masivos.

Ahora bien, estos sacrificios, tanto en las sociedades como en las organizaciones, no deben aceptarse ciegamente y sacrificar en el altar de la emergencia, el pensamiento individual, la observación critica o discrepante para asegurar precisamente el mismo propósito que todos comparten. El pensamiento único no nos protege de los errores de los líderes, porque estos, de cualquier tipo, aún con las mejores intenciones, carecen de virtud de la infalibilidad.

El pensamiento crítico es una virtud esencialmente humana, nos hace analizar y evaluar las propuestas que se formulan y apoyarlas cuando existe el convencimiento de su valor; en caso contrario, se proponen alternativas para el debate.

La “militancia”, de cualquier signo, es la negación de la política. Militar, proviene del latín, militarius, soldado, que vincula a las personas a través de vínculos de mando y obediencia, partiendo de una relación esencial de desigualdad. La participación, es tomar parte, intervenir, implica relaciones de igualdad, diálogo y colaboración, no se manda ni obedece, se convence y motiva a la acción.
Igualdad, dialogo y colaboración, ¿no consiste acaso la democracia precisamente en esto?

En el mundo de las organizaciones, muchas veces ocurre lo mismo. Los directivos de grandes compañías como Kodak, Blockbuster y tantas otras, se encaminaron en una dirección ruinosa ignorando los datos del mercado y las ideas de sus propios colaboradores. Podríamos mencionar también el emblemático caso Enron. En este caso, las advertencias llegaron desde el contexto, a través del artículo de la periodista Bethany McLean, quien, con apenas 30 años, el 5 de marzo de 2001, osó escribir su hoy famoso artículo en la revista Fortune titulado: “¿Enron está sobrevalorada?” acelerando a partir de allí la catástrofe del gigante energético.

Las organizaciones no buscan la diversidad e inclusión solo para llegar mejor al mercado con sus productos y servicios, no sólo por ser un deber ético, sino para poder protegerse de lo que no funciona, contando con mentes y abordajes individuales y diferenciados, que no actúan en manada sino se permiten cuestionar estrategias, políticas y procesos existentes. Eso es precisamente lo que les permite aspirar a su subsistencia.

En estos tiempos se toman decisiones en temas donde no hay experiencia ni datos suficientes. Se transita el camino a prueba y error, haciendo camino al andar.

Ahora bien, a todos los males descriptos pueden sumarse otros adicionales, pero en este caso inexcusables. Se trata de la persistencia en el error y adicionalmente en potenciarlo.  Sucede cuando se persiste la continuación de una línea de acción previamente elegida a pesar de que el curso del proceso se torna irracional por las pérdidas de tiempo, carencia de efectividad y los recursos invertidos. Aún peor, son aquellos supuestos donde los líderes continúan inyectando recursos a fin de justificar la elección previamente adoptada en función de hipotéticos beneficios futuros. [1]

Cuando esto ocurre, corresponde asumir rápidamente que se trata de costos hundidos y cambiar de estrategia, si se sabe hacia donde ir o simplemente desandar el camino si se ignora. Al fin y al cabo, la única forma de salir de un callejón sin salida es, únicamente, marcha atrás.

Cuando los líderes se consideran simplemente, humanos con mayores responsabilidades y no estatuas de bronce, corregir el rumbo, retirarse de una situación desventajosa donde no vale la pena persistir, es un signo de prudencia y mesura.   Los líderes simplemente “humanos”, son capaces de repensar los temas y estrategias, gracias a que cuentan con el poder de la autocrítica y la colaboración de sus colegas y sus propios equipos para evitar malgastar energías donde no generarán valor alguno.   

A nivel socio político, la pandemia se ha convertido globalmente en una suerte batalla por el relato: ¿el estado me cuida o el estado amputa mis libertades esenciales? ¿Los anti - cuarentena quieren ver muertos para mantener sus negocios o simplemente quieren hacer una cuarentena más armoniosa conciliando diferentes valores? Cuando encontramos líderes ajenos a toda tendencia mesiánica, es factible que sea capaz de desarrollar puentes de encuentro entre las diferentes opiniones. Podría decirse que, si la sociedad no asume un rol protagónico, un estado elefantiásico y omnipresente la controlará por completo.

Las organizaciones parecen estar más a resguardo (pero no exentos) de estos dilemas de blanco o negro, porque su bien común es mucho más tangible y “mucho más común” a todos los interesados. Concretamente, se defiende la continuidad del negocio y la conservación del empleo.  Al ser más tangible, los stake y shareholders tienen una vocación mayor por una participación activa en la conducción y en el debate. En las compañías multinacionales existen más frenos y contrapesos internos y externos que pueden influir decisivamente en un cambio de rumbo.

A pesar de todo lo perdido, vidas y patrimonios, entiendo que, en todo este proceso de crisis, las empresas han actuado con mucha mayor celeridad y eficiencia de lo que jamás hubieran imaginado con la utilización de cualquier metodología ágil de gestión, haciendo un aprendizaje sobre la marcha. La capacidad de mantener esta dinámica constituirá el mejor aporte del sector privado a la sociedad para la recuperación de las economías y el empleo.

Aún en escenarios sin precedentes se pueden mitigar los males, disminuir la cantidad de víctimas fatales, las economías destrozadas y las masas de desempleados, escuchando diferentes perspectivas, aprendiendo de los expertos de todas las áreas y poder alejarlos de los paisajes de Pandemonium. Queda en nosotros transformar esta tragedia sin precedentes en una oportunidad histórica de transformación hacia una nueva normalidad mucho más humana y digna de ser vivida.





[1] La negociación racional en un mundo irracional. Bazerman, Max & Neale, Margareth.

miércoles, 27 de mayo de 2020

STEVE JOBS Think different / Crazy ones / Best marketing strategy ever!



Here’s to the crazy ones, the misfits, the rebels, the troublemakers, the round pegs in the square holes… the ones who see things differently — they’re not fond of rules… You can quote them, disagree with them, glorify or vilify them, but the only thing you can’t do is ignore them because they change things… they push the human race forward, and while some may see them as the crazy ones, we see genius, because the ones who are crazy enough to think that they can change the world, are the ones who do.

DE BOTES, BARCAZAS Y CRUCEROS FANTASMAS




Por Fabricio Kaplan - Vice President Human Resources Global R&D – Unilever - Roterdam



Estamos viviendo una experiencia trágica e inédita. Terrible y dramática, con consecuencias difíciles de imaginar. Una experiencia que nos une, y nos separa, en una dimensión y escala nunca antes vista por nuestra contemporaneidad.
Escuché decir: No estamos en el mismo bote, pero sí, esta vez, estamos todos juntos en la misma tormenta.

Las dimensiones de esta tormenta, como el clima, son difíciles de predecir. Este tsunami, esta ola inicial nos llega e impacta a todos, pero no lo hace de la misma manera. La ola posterior, la que regresa aún con más fuerza, la del impacto en la economía, la recesión, y sus consecuencias laborales y sociales, es difícil de comprender acabadamente, aunque todo hace pensar que continuará profundizando las diferencias y las desigualdades a las que lastimosamente nos hemos ido acostumbrando. 

La pandemia global condensa tragedia y disrupción en todas sus dimensiones. Una profunda e inconmensurable pérdida que empuja a un duelo colectivo, y que la propia pandemia ha trastocado. En algunos casos la pérdida real de familiares, amigos, compañeros de trabajo, sin ceremonias ni posibles despedidas; en otros, pérdidas de otra materialidad aunque no menos trágicas, la de millones de personas desempleadas, sin las coordenadas que sostenían su cotidianeidad, sin su espacio de trabajo, y sin los lazos sociales que los sostenían: una otra forma de intemperie.

En su reverso, la vida sigue encontrando resquicios para continuar, nuevos nacimientos, personas creando y encontrando soluciones, colaborando, adaptándose activa y creativamente, aplicando su inteligencia y sensibilidad a los nuevos problemas que nos trae esta crisis. 
Múltiples desafíos, infinitos barcos, botes, barcazas, para atravesar esta tormenta.

El mundo en dos
La pandemia, indudablemente genera en la vida de las personas un impacto de dimensiones difíciles de asir en tiempo real. Sin embargo, a lo largo de estos, a la vez breves pero muy largos meses, hemos podido constatar la aparición de ciertas paradojas y tensiones de una naturaleza inédita.

Miedo y encuentro
El virus es el otro, el potencial asesino, el transmisor de la enfermedad, al que debo temer y evitar,  pero, y esta es la clave central de este tipo de lógica que funciona al modo de un espejo: ese otro, soy yo para los otros. Esto es lo real, el miedo real de la pandemia.
Definamos con mayor precisión: la regla es la distancia física, difícil de llevar, pero es física. Una importante dimensión de nuestras vidas sin dudas. Sin embargo, la distancia de los cuerpos, ¿acaso podría no ser afectiva y vincular?

Personalmente, una vez recuperada cierta distancia de la gran ola inicial que inundó de fragilidad nuestras vidas, comencé a notar otra forma de conexión con aquella gente que quiero y aprecio. Esto se hizo aún más visible en mi trabajo, con mis colegas y equipo. Nunca participé en tantas reuniones y conversaciones laborales donde la primera pregunta haya sido: ¿Cómo estás? ¿Cómo la vas llevando?
¿Será posible una distancia que nos una más? ¿Que nos haga más solidarios y despierte mayor empatía? ¿Que promueva mayor colaboración y conexión?

Intemperie y repliegue
La pandemia nos interpela como sociedad y, por ende, mide a cada quien. Sabremos estar a la altura de los desafíos que presenta? Aquellos que han sido golpeados por la crisis de manera temprana y aquellos a los que la retirada  de la ola ( del virus) golpeará de manera inevitable, convocan a una respuesta. Nuestro trabajo individual y como sociedad será urgente: armar un escenario donde nuevos y diferentes espacios vitales, productivos y vinculares tengan lugar.
A la escena de la intemperie, debemos incorporar la del repliegue.  En los hogares, se va dibujando una nueva arquitectura, los espacios han ido cobrando otras funciones y usos, trazando un espacio más fluido y continuo, sin las transiciones del salir y del volver, del viaje hacia el trabajo y el fin de la jornada. Las micro escenas se suceden: Las tensiones de la cotidianeidad, los espacios versátiles, los niños y su aprendizaje, las sorpresas mutuas que trae la cercanía a lo que es el quehacer del otro, el disfrute del tiempo compartido y también el exceso de las demandas mutuas.

Claro está que el repliegue, con todas las facetas que presenta, es un lujo que muchos no pueden o eligen no darse. Son incontables las historias de aquellos que desde el “frontline” le hacen frente a la intemperie de este escenario trágico: en los hospitales, en las fábricas, en los centros de distribución, etc. Todos aquellos que garantizan los servicios esenciales, trabajando para combatir el virus y para mantener al mundo funcionando. Los medios nos han acercado las imágenes de innumerables first reponders, cayendo agotados en sus lugares de trabajo, separados de sus seres queridos y de su cotidianeidad, trabajando y dejando literalmente la vida, para atender la crisis.

Una nota central, merece la situación en los países en vías de desarrollo, cuyas economías informales presentan un dilema de difícil resolución: si me quedo encerrado no llevo el pan a mi casa, si salgo me contagio… y contagio a mi familia.
Nunca hemos vivido esta tensión, esta relación tan íntima entre el trabajo, la vida y la muerte. 

Moviéndonos un poco más al mundo del trabajo.
1- Siempre me ha asombrado los recursos que tenemos los seres humanos para enfrentar las crisis, la resiliencia, la creatividad y la innovación para enfrentar lo desconocido, adaptarnos y resolver los problemas de formas nuevas y creativas. La disrupción en su cara amable, amplificando lo mejor que tenemos. Mucha gente haciendo maravillas, con coraje, con amor e invención. Ya mencioné a los héroes en la intemperie trabajando incasablemente, otros muchos desarrollando nuevos productos para abastecer las nuevas demandas, transformando espacios productivos, readecuando maquinarias para producir respiradores, desinfectantes, máscaras, PPE, etc.  

2- La colaboración dentro y fuera de las organizaciones. Un propósito común frente a la tragedia, y quizás la tan anhelada realización de que sólo colaborando podremos salir más fuertes y más rápido de esta encrucijada. ¿Valdrá la pena preguntarnos por qué precisamos de esta tormenta para darnos permiso a esta ‘baja de las defensas’ que habilitan mayor colaboración e interacción? Las preguntas por la causa suelen dejarnos sin respuesta. Lo cierto, y quizás esto sea lo más relevante, es que, corridos del lugar de preservación de lo propio, y por ende de rivalidad con el otro, un escenario radicalmente distinto se abre lugar. Encuentro en esta pérdida y difuminación de los bordes, hacia dentro y hacia afuera de las organizaciones, una oportunidad para profundizar un ecosistema de colaboración que genere un salto en la integración de nuestro trabajo y coloque el propósito común y compartido como el nuevo motor de nuestra tarea.

3- Me encuentro trabajando desde mi casa, y mi sensación es la de trabajar en dos dimensiones, en 2D, en el plano de la pantalla, me encuentro mediatizado por lo virtual. Sin dudas me falta una dimensión clave, que no es tan sólo física, es la de la conexión casual, la de la cultura, la que influencia y da forma, la que sucede entre reuniones, la de la magia que surge en los bordes y en el encuentro y el diálogo casual.

4- El desdibujamiento de los bordes entre los espacios laborales y personales: sus dificultades, desbalances, tensiones, así como también, la belleza de integrar a nuestras familias, de vernos más humanos, con interrupciones y hermosas disrupciones. Me viene a la memoria, aquél video que se volvió viral ( por lo inusitado que presentaba), en el que un hombre que estaba siendo entrevistado por una cadena de noticias, era ‘interrumpido’ por sus pequeños hijos, mientas se veía ingresar al espacio donde el entrevistado desarrollaba la video call, a su mujer intentando ‘solucionar’ el problema. ¡Cuánto ha cambiado en estos meses! Hasta hace poco nos llamaba la atención esta escena, provocándonos una mezcla de risa e incomodidad.  Hoy es parte de nuestras vidas y nos genera ternura y mayor conexión.

5- El lugar de trabajo como organizador de la vida de la gente ha explotado por los aires. Y creo su lugar en el futuro merece ser repensado de forma radical. Muchas compañías, en mayor o menor medida venían experimentando con sus bordes, con el ‘flex work’ y el ‘Home office’. Ciertamente, algunas compañías estaban mejor preparadas desde la cultura, infraestructura y herramientas digitales para confrontar este período. Eso implica que, ante esta situación, la productividad se vea menos afectada que si esto hubiese sucedido hace, tan sólo, 10 años atrás. ¿Como serán los espacios de trabajo a futuro? ¿Sera necesario 'ir a la oficina'? ¿Por qué y para hacer qué? ¿Qué formas tomarán las relaciones en los nuevos escenarios? El lugar tradicional del jefe, aquel que controla al otro y al espacio, parece terminar de revelar su agotamiento. Si aún quedan resabios de sus tiempos de gloria, esta nueva escena decreta el fin de su reinado. La ocasión que se nos abre para pensar, en clave de ecosistemas, es la emergencia definitiva de un nuevo liderazgo: un liderazgo que integre los bordes y multiplique las conexiones, más humano, con propósito, que construya desde la confianza, la colaboración y el respeto a la diversidad.  

 Aspiro a que esta aceleración ayude a transformar de forma positiva el rol del trabajo en nuestras vidas, también deseo que este aspecto más 'humano' de la crisis, esta nueva sensibilidad, se quede para siempre.

¿Una nueva normalidad…o un nuevo comienzo?

Hay quienes dicen que esta crisis no traerá muchas novedades en el mundo del trabajo, que tan sólo le dará mayor velocidad y aceleración a lo que ya estaba, una oportunidad para catalizar, en un corto tiempo, transformaciones que hubiesen llevado otro ritmo en la vieja ‘normalidad’.  
¿Volver a la normalidad? ¿Qué significa eso? ¿Una nueva normalidad? ¿En qué condiciones? 

Personalmente no me gusta la idea de volver a una nueva normalidad. En principio, porque si se trata de regresar, será indicativo que no le habremos dado lugar a lo nuevo. Me parece más interesante la invitación a avanzar, a pensar y construir desde y por lo nuevo, a ser mejores, a integrar nuestras vidas, rescatando los valores del cuidado, de la empatía, y de la conexión humana. Esta es la verdadera apuesta, y quizás la posibilidad de un nuevo comienzo.


UNA MIRADA POSITIVA DE LOS CAMBIOS QUE DEJA LA CUARENTENA...




Por Enrique Parborell.  Socio & Director de Estrategia & Transformación Digital | Expositor de Estrategia Digital en Digital House | Columnista

1) Por renovar el Sistema Educativo generando contenidos audio visuales, para personas con distinto tipo de aprendizaje y rompiendo con los horarios rígidos hasta la cuarentena.

2) Por romper con el horario laboral de 8hrs a 17hrs o de 9hrs a 18hrs, con origen en la Revolución Industrial, que nos obligaba a producir contenido y comunicarnos en ese lapso de tiempo, cuando ahora podemos producir sólos en casa y luego juntarnos para compartir y enriquecernos con el contacto social. Ahora no será necesario viajar hacinados en un subte, tren o colectivo porque los horarios serán un "blend" entre lo presencial y lo remoto.

3) Por acelerar, como nunca en la historia, la Transformación Digital de nuestros paradigmas mentales y de los procesos.

4) Por generar millones de nuevos puestos, en nuevos trabajos como "Moderador de reuniones digitales", "Animador de fiestas x Zoom" o "Diseñador de Viajes con Realidad Aumentada", etc., etc.

5) Por forzar a millones de compañías a vender por canales digitales, algo que muchos, postergaban con excusas

6) Por acelerar la Telemedicina, dejando de cuestionar una consulta remota, y permitiendo que sea un primer paso para una derivación o simplemente una visita que requiera un contacto, y automatizando el proceso de prescripción que tanto se pedía.

7) Por permitir la votación electrónica en el Congreso, y evitar el desplazamiento innecesario de diputados y senadores para una sesión parlamentaria.

8) Por disparar la discusión en el Poder Judicial que expone que no puede pararse las decisiones si los fiscales y jueces no van físicamente a un juzgado

9) Por fomentar inversiones en salud y poblaciones de riesgo, por parte de filántropos como nunca en la historia

10) ... y finalmente, una personal que me tocó vivir, por habilitar conversaciones familiares que hace mucho no teníamos que nos fortalecen como familia, y extraponlándolo, como sociedad

Salud Covid-19!!!

lunes, 25 de mayo de 2020

FLASH LABORAL ARGENTINA - Mayo 2020


FLASH LABORAL ARGENTINA - Febrero 2020 de Guillermo Ceballos Serra

Síntesis mensual de novedades laborales de Argentina.
Monthly summary of argentinean labor relations news

Presione View Fullscreen o Slideshare para ver a pantalla completa.

viernes, 15 de mayo de 2020

WEBINAR: REPENSANDO LA FUNCIÓN DE RECURSOS HUMANOS



Este fue el 5to webinar realizado el 5/5/2020 en el marco del  Programa Encuentro Internacional de Innovación de IBKIN - International Bureau of Knowledge and Innovation.