DICIEMBRE 2025

lunes, 19 de enero de 2026

CINCO PRINCIPIOS PRÁCTICOS PARA CONSTRUIR SU MARCA PERSONAL

 


Por Roberto Chavarría. 

President OI Comunicaciones/CEO Advisors Senior Consultant/ Perceptual Advisors Senior Advisor Latam. Ecuador / USA


Cinco principios prácticos para construir su marca personal de forma auténtica y sostenible:

1. Claridad antes que visibilidad

·      No puede posicionarse si no decide primero qué quiere que el mercado recuerde de usted.

Tres preguntas clave:
• ¿Cuál es mi propuesta de valor profesional?
• ¿Qué problemas resuelvo?
• ¿Por qué alguien debería elegirme a mí y no al resto?

2. Consistencia

·      Publicar un post una vez al mes no construye marca. Tampoco publicar todos los días sin coherencia.

·      La consistencia no es sobre frecuencia; es sobre el contenido. Que cada interacción tenga el mismo mensaje, tono y valor.

3. Vulnerabilidad estratégica

·      No se trata de contar su vida privada, LinkedIn no es Facebook o Instagram. El objetivo es mostrar humanidad.

·      La gente no conecta con perfección; conecta con procesos, aprendizajes, errores convertidos en criterio.

·      Si quiere autoridad, muestre resultados.

·      Si quiere confianza, muestre camino.

4. Especialización visible

·      Para ser líder de opinión no basta con ser experto: necesita parecerlo.

·      Comparta sus propias ideas, sus marcos de análisis, sus insights, sus casos reales.

5. Networking como sistema, no como accidente

·      Su marca no vive solo en lo que publica, sino en lo que otros dicen de usted.

·      Comente, aporte, responda, construya relaciones con intención.

·      Las oportunidades no las genera el algoritmo; las generan las personas.

La pregunta no es si “debería tener una marca personal”.
La pregunta es “¿quién está construyéndola: usted o el ruido en redes sociales?”.
Si no la define, el mercado la definirá por usted.
Y pocas cosas son más costosas que una percepción equivocada.

Si desea construir su marca personal empresas de asesoría en comunicaciones estratégicas, especializadas en Personal Branding, como Novus Advisors / Léttera Global (https://letteraglobal.com/), pueden ayudarle.

www.ceoadvisors.us

sábado, 27 de diciembre de 2025

DEL “GRACIAS ISABEL” A LA EMPLEABILIDAD



Por Guillermo Ceballos Serra

A propósito de la reunión del gobernador Axel Kicillof con la CGT el pasado 26 de diciembre de 2025 y los debates que se aproximan en la sociedad y en el Congreso.


Recuerdo un día especial de mi época de estudiante. Caminaba hacia la Facultad de Derecho de la Universidad Católica Argentina —por entonces ubicada en la calle Moreno 371— cuando me encontré con una escena que quedó grabada en mi memoria: una multitud reunida en Plaza de Mayo, movilizada en apoyo de la recientemente sancionada Ley de Contrato de Trabajo 20.744. 

Era el 20 de septiembre de 1974.

El canto que se imponía era claro y contundente: “Gracias Isabel”, en referencia a la entonces Presidente de la Argentina. Obviamente no recordaba el día exacto al escribir el primer borrador de este posteo, pero sí el clima de época: el trabajo concebido como relación vitalicia, la estabilidad como valor central y la ley como principal herramienta de protección.


                                               Documento de época. Argentina 1974

Pasaron 51 años. El mundo es otro. Hace años que no existe el trabajo vitalicio. La relación de dependencia no desaparece, pero se transforma, atravesada por cambios tecnológicos, nuevos modelos productivos y una velocidad de transformación sin precedentes. Hoy el trabajo debe ganarse todos los días.

Pretender regular el trabajo del siglo XXI con categorías del siglo XX no solo resulta ineficaz: termina siendo injusto para quienes hoy necesitan insertarse y sostenerse en un mercado laboral dinámico y cambiante.

Hace más de quince años que en la Argentina no crece el empleo privado formal. Ese dato, por sí solo, debería obligarnos a cambiar el eje del debate. El foco no puede estar únicamente en conservar estructuras que ya no responden a la realidad, sino en ayudar a las personas a adaptarse, adquirir nuevas herramientas, reconvertirse y construir empleabilidad a lo largo de toda la vida laboral.

Dado que en la reunión señalada al inicio se utilizaron expresamente estos conceptos, resulta necesario, en este contexto, revisar con seriedad la calificación de regresiva, flexibilizadora o precarizadora aplicada a cualquier intento de actualización del marco laboral.

Regresivo es un sistema que excluye. Un mercado laboral que no genera empleo formal desde hace más de una década no amplía derechos: consolida desigualdades. Defender reglas que solo protegen a quienes ya están dentro del sistema, mientras millones permanecen en la informalidad o directamente afuera, no es progresista: es conservador. Modernizar para incluir no es retroceder.

Flexibilizar tampoco debería ser un insulto. Flexibilizar no es desproteger, es adaptar. Las organizaciones trabajan hoy con proyectos, ciclos más cortos y reconversiones permanentes. Un marco normativo que no contemple esta realidad no protege al trabajador: lo deja afuera.

La verdadera precarización no surge de actualizar reglas, sino de la informalidad, del desaliento a la contratación y de la falta de oportunidades. No tener trabajo en blanco, no poder planificar, no acceder a derechos básicos: esa es la precariedad real.

Desde una mirada profesional de Recursos Humanos, el desafío no es sostener estructuras del pasado, sino construir un sistema laboral sostenible, inclusivo y orientado al futuro. La estabilidad ya no la da un puesto, sino la capacidad de mantenerse empleable.

El rol del Estado, de las organizaciones sindicales y de las empresas debería centrarse en educación, formación continua, reconversión laboral y desarrollo de habilidades técnicas y socioemocionales. Preparar a las personas para el mundo del trabajo real es la forma más genuina de protegerlas.

El verdadero derecho laboral del siglo XXI no es la promesa de un empleo eterno, sino la posibilidad real de construir empleabilidad a lo largo de toda la vida.


miércoles, 24 de diciembre de 2025

NAVIDAD Y AÑO NUEVO: UNA PAUSA NECESARIA PARA VOLVER A LO ESENCIAL


 

Llegan las Fiestas y, con ellas, una oportunidad poco frecuente: detenernos.

Detenernos para agradecer, para revisar el camino recorrido y para preguntarnos —con honestidad— qué vale la pena llevar con nosotros al año que comienza.

En un mundo atravesado por la urgencia, la incertidumbre y el cambio permanente, la gestión humana nos recuerda algo fundamental: las organizaciones crecen cuando las personas crecen. Cuando hay escucha, confianza, sentido y vínculos genuinos.

Este año nos dejó desafíos complejos, aprendizajes profundos y, seguramente, más de una decisión difícil. También nos dejó encuentros, equipos que se sostuvieron aun en la tormenta y personas que hicieron la diferencia desde lugares silenciosos pero decisivos.

Que esta Navidad sea un espacio para reconectar con lo esencial:
con las personas que nos rodean, con aquello que nos inspira y con el propósito que da sentido a lo que hacemos.

Y que el Año Nuevo nos encuentre con la valentía de seguir transformando, la humildad de seguir aprendiendo y la convicción de que liderar también es cuidar.

Les deseo muy Felices Fiestas y un 2026 lleno de proyectos con sentido, trabajo con impacto y vínculos que valgan la pena.

Un abrazo,
Guillermo 


The holiday season arrives and, with it, a rare opportunity: to pause.

To pause and give thanks, to reflect on the path we’ve traveled, and to ask ourselves—honestly—what is truly worth carrying into the year ahead.

In a world shaped by urgency, uncertainty, and constant change, human management reminds us of something essential: organizations grow when people grow. When there is listening, trust, purpose, and genuine connections.

This year brought complex challenges, deep learnings, and, undoubtedly, more than a few difficult decisions. It also brought meaningful encounters, teams that stood firm through the storm, and individuals who made a difference from quiet yet decisive roles.

May this Christmas be a moment to reconnect with what truly matters:
with the people around us, with what inspires us, and with the purpose that gives meaning to what we do.

And may the New Year find us with the courage to keep transforming, the humility to keep learning, and the conviction that to lead is also to care.

I wish you very happy holidays and a 2026 filled with purposeful projects, impactful work, and relationships that truly matter.

Warm regards,
Guillermo

martes, 16 de diciembre de 2025

LO QUE NO TE ENSEÑAN SOBRE TRABAJAR EN RRHH

 


Por Franco Andrés Molina. Analista Sr de Administración de Personal, DIRECTV Latin America 

Cuando empecé en RRHH pensaba que todo era charlas, clima laboral y beneficios.

Nadie me dijo que iba a terminar gestionando con:

📊 Bases de datos cruzadas de 5 sistemas distintos
📌 Planillas que hacen malabares entre AFIP, SAP, Excel y (a veces) la paciencia
📬 Consultas legales, laborales y emocionales… todo en el mismo día
🤯 Y con la presión de que los procesos salgan bien sí o sí

Con el tiempo entendí que RRHH es mucho más que “gestionar personas”.

Es entenderlas. Cuidarlas.
Y, al mismo tiempo, hacer que el sistema no se rompa.

¿A vos también te pasó algo parecido cuando entraste al área?


Publicado en LinkedIn en agosto de 2025 y en este espacio con expresa autorización del autor.

Nota: Este articulo ha logrado un número significativo de impresiones, reacciones, re-posteos y comentarios.

lunes, 8 de diciembre de 2025

BUSCANDO EL CANDIDATO PERFECTO… MIENTRAS LOS BUENOS PASAN DE LARGO

 


Por Guillermo Ceballos Serra

¿Te imaginas encontrar a la pareja de tu vida… y no comprometerte porque “querés ver si aparece alguien más para comparar”? Como si fueras la única opción en el "mercado"; como si la otra persona estuviera obligada a esperarte eternamente. Absurdo, ¿no?

Bueno… en selección pasa todos los días.

Tenemos al candidato ideal delante: competencias ajustadas, motivación alta, excelente fit cultural. Pero el proceso se detiene porque “mejor sigamos buscando más opciones para comparar”. Y mientras seguimos pescando en la misma pecera, el talento realmente valioso ya aceptó otra oferta. Ah me olvidaba: casualmente, el candidato también elige… y suele hacerlo bastante más rápido.

El resultado:

  • Costos ocultos por mantener el puesto vacante.
  • Retrasos operacionales que afectan al equipo.
  • Percepción negativa del candidato sobre la agilidad y profesionalismo de la empresa.
  • Y lo más grave: pérdida de talento que podría haber sido clave.

En selección, como en las relaciones, la perfección no existe. Lo que sí existe es la claridad de criterios, la capacidad de decisión a tiempo y el respeto por la experiencia del candidato.

Cuando encuentres a la persona correcta para el rol, no la dejes pasar mientras buscas una comparación que no necesitas.

El costo de esperar es siempre más alto que el de decidir.

sábado, 22 de noviembre de 2025

LA CULTURA EN TIEMPOS HÍBRIDOS

 


Por Guillermo Ceballos Serra

Cómo construir pertenencia cuando la pantalla es el nuevo pasillo.

La ilustración de este artículo muestra la evolución —o involución— de nuestras reacciones frente a un accidente. En 1980, la gente corre a ayudar. En 2010, lo primero es sacar el teléfono para grabar. En 2025, es el propio accidentado quien se toma una selfie.
Detrás del humor hay un mensaje inquietante: nuestros valores han cambiado, y con ellos, nuestra forma de relacionarnos, trabajar y construir comunidad.

Este artículo propone una reflexión sobre estos cambios, por qué están ocurriendo y qué implicancias tienen para la vida social y especialmente, para las organizaciones.


1. De la empatía activa a la documentación pasiva

El cambio más evidente es la forma en que respondemos ante el sufrimiento ajeno.
Antes, el impulso natural era acercarse y ayudar. Hoy, muchas personas priorizan registrar, observar o compartir antes que intervenir.

No es un signo de maldad, sino el resultado de un condicionamiento progresivo: la tecnología nos ha enseñado a mirar a través de una pantalla incluso cuando la realidad está pidiendo acción. La empatía sigue existiendo, pero opera más lenta, porque debe competir con el hábito de documentar.


2. ¿Qué valores están cambiando realmente?

  • Del sentido de comunidad al individualismo digital. El bienestar colectivo ha perdido fuerza frente a la narrativa de “mi vida, mi contenido, mi historia”.
  • De la presencia emocional a la desconexión cotidiana. Podemos estar presentes físicamente, pero mentalmente en otro lugar, atrapados por notificaciones y estímulos digitales.
  • De la empatía espontánea a la empatía condicionada. El instante decisivo se diluye: antes de actuar, pensamos si debemos grabar, compartir o simplemente observar.
  • De lo íntimo a lo público. Los límites entre lo personal y lo social se han vuelto difusos; cualquier momento puede convertirse en material de redes.


3. ¿Por qué están ocurriendo estos cambios?

  • La tecnología moldeó nuestros reflejos. Los smartphones se convirtieron en extensiones de la mano y del pensamiento. La cámara es hoy un filtro: vemos la realidad, pero la interpretamos como contenido.
  • Cultura de inmediatez y sobreexposición. La prioridad no es el proceso, sino la visibilidad. Todo debe ser registrado, mostrado, consumido.
  • Aspectos psicológicos. Dependencia del refuerzo inmediato. Insensibilización ante imágenes de crisis. Efecto espectador”: mientras más personas presencian una emergencia, menos actuamos.
  • Transformaciones laborales. El ritmo acelerado, la hiperconexión y la presión por la productividad reducen la energía emocional para el entorno social. Las relaciones laborales se vuelven funcionales, no profundas.


4. Pros y contras del presente

Lo positivo

  • Se puede pedir ayuda más rápido.
  • Las grabaciones sirven para análisis e investigación.
  • La información se democratiza.
  • Problemas antes invisibles hoy salen a la luz.

Lo preocupante

  • Disminuye la reacción espontánea de ayuda.
  • El sufrimiento ajeno se convierte en consumo.
  • Las relaciones se superficializan.
  • Aumenta el individualismo.
  • Se debilita la comunidad y la cooperación.


5. Impacto en las organizaciones: un escenario frágil que no podemos ignorar

Todo lo que está pasando en la sociedad se refleja dentro de las empresas. Hoy encontramos:

  • Equipos técnicamente conectados, pero emocionalmente dispersos.
  • Relaciones laborales más transaccionales que humanas.
  • Colaboradores que conocen a sus compañeros a través de pantallas, no de experiencias compartidas.
  • Culturas que se construyen sin rituales presenciales, sin convivencia diaria y sin interacción espontánea.

Aquí surge una reflexión fundamental:

La pandemia de 2020 fue superada, en gran parte, porque las organizaciones ya tenían culturas sólidas construidas durante años de presencialidad.
La confianza, la comunicación y el sentido de pertenencia estaban consolidados.
El trabajo remoto no destruyó la cultura: simplemente se apoyó en ella.

Pero hoy estamos en un escenario distinto.

Muchas empresas tienen culturas nacidas o sostenidas en la virtualidad, relaciones más débiles y equipos que nunca han convivido fuera de una videollamada. El tejido cultural se sostiene “con alfileres”: funciona… mientras nada lo tensione demasiado.

Y entonces aparece la pregunta clave:

¿Qué pasaría si tuviéramos que enfrentar una nueva pandemia con las culturas organizacionales actuales?

Probablemente enfrentaríamos desafíos mayores que los de 2020:

  • Sentido de pertenencia más débil.
  • Vínculos laborales superficiales o efímeros.
  • Menor resiliencia colectiva.
  • Equipos fragmentados por la distancia y por la falta de experiencias compartidas.
  • Menos cultura acumulada para sostener el trabajo en momentos críticos.

Una crisis de aislamiento hoy pondría en evidencia que muchas organizaciones han construido funcionamiento… pero no cultura.


6. ¿Cómo recuperar —o construir— una cultura firme en tiempos híbridos?

Empatía como habilidad estratégica. Programas de inteligencia emocional, escucha activa y comunicación consciente.

Rituales que sostengan la identidad. Encuentros periódicos, espacios de integración, ceremonias simples pero significativas.

Liderazgo con presencia, aun a distancia. Líderes visibles, disponibles y capaces de generar cohesión.

Fomento del “nosotros” sobre el “yo”. Metas compartidas, colaboración real y reconocimiento colectivo.

Educación digital.  La tecnología debe servir al equipo, no desplazar los vínculos humanos.


7. ¿Es posible recuperar la comunidad?

La imagen del motorista no es solo un meme; es una advertencia.
En un mundo hiperconectado, podemos perder la empatía sin darnos cuenta.
En organizaciones con equipos dispersos, podemos perder la cultura sin notarlo.

Pero no es un destino inevitable.

Podemos usar la tecnología sin sacrificar humanidad.
Podemos construir culturas sólidas, incluso en modelos híbridos.
Podemos elegir ayudar antes de grabar.
Podemos volver a ser comunidad.

El desafío no es técnico, es humano: volver a poner a las personas en el centro, incluso cuando todo a nuestro alrededor nos empuja hacia la pantalla.