JULIO 2026

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martes, 21 de julio de 2026

EL ERROR MÁS COSTOSO EN UNA BÚSQUEDA DE EMPLEO NO ESTÁ EN EL CV.

 


Por Shadrack Wanza, Founder and Career Coach at Shaddyzz CVs Solutions. Nairobi, Kenia.

linkedin.com/in/shadrack-wanza  https://www.shaddyzzcvs.co.ke/


El error más costoso en una búsqueda de empleo no está en el cv.

Está en ocultar el distintivo verde de "Open to Work".

Los reclutadores pasan por miles de perfiles silenciosos cada semana.

¿Los que tienen activada la opción "Open to Work"?

Son los que realmente aparecen en las búsquedas.

No estás transmitiendo desesperación.

  • Estás transmitiendo visibilidad.
  • Estás transmitiendo confianza.
  • Estás diciendo: "Encuéntrame antes de que lo haga la competencia."

Algunos de los profesionales más talentosos que conozco llevan ese distintivo con orgullo:

  • El gerente financiero que está entre un empleo y otro por decisión propia.
  • El ingeniero que acaba de mudarse de ciudad o de país.
  • El recién graduado que todavía no ha recibido su primer "sí", pero lo hará.

Ninguno de ellos es menos competente por decirlo abiertamente.

Si acaso, son mucho más fáciles de encontrar que quienes juegan al escondite con su propia carrera profesional.

Así que la verdadera pregunta que deberían hacerse los responsables de contratación no es:

"¿Por qué esta persona está abierta a nuevas oportunidades?"

Sino:

"¿Por qué no hay más personas con el valor de decirlo?"

Si en este momento llevas el distintivo "Open to Work", llévalo con orgullo. 

El algoritmo de búsqueda de alguien está buscando exactamente a alguien como tú.


Publicado en este espacio con expresa autorización del autor.

Traducción al español GCS


Original version

THE MOST EXPENSIVE JOB SEARCH MISTAKE ISN'T THE CV.

It's hiding the green banner Open to Work

Recruiters scroll past thousands of quiet profiles every week.

The ones with "Open to Work" up?

Those are the ones that actually get found.

You're not broadcasting desperation.
  • You're broadcasting visibility.
  • You're broadcasting confidence.
  • You're broadcasting "come find me before my competition does."

Some of the sharpest professionals I know wear that banner proudly:
  • The finance manager between roles by choice.
  • The engineer who just relocated.
  • The graduate who hasn't had their first "yes" yet, but will.

None of them are less qualified for saying it out loud.

If anything, they're easier to spot than the ones playing hide-and-seek with their own careers.

So here's the real question hiring managers should be asking:

Not  "why are they open to work?"

But "why aren't more people brave enough to say it?"

If you're wearing the banner right now, wear it loud. 

Someone's search algorithm is looking for exactly you.

sábado, 9 de mayo de 2026

DESCARTANDO TALENTO POR CÓMO SE VE EN UNA HOJA

 


Por Guillermo Ceballos Serra

Hace un tiempo entrevisté a un candidato que, en papel, probablemente muchos hubieran descartado rápido.

El CV no impresionaba demasiado.

No venía de una gran empresa.
No tenía un recorrido “perfecto”.
Ni títulos que ocuparan media página.

Pero en la entrevista pasó algo interesante.

Tenía claridad.
Capacidad de análisis.
Escucha.
Curiosidad.
Y algo difícil de encontrar: criterio.

Entendía el negocio.
Hacía buenas preguntas.
Y transmitía una forma de pensar mucho más valiosa que varias líneas en un CV.

Ahí aparece una reflexión que veo cada vez más en procesos de selección:

Seguimos usando herramientas muy limitadas para detectar potencial.

El CV sirve.
Claro que sirve.

Pero también condiciona.

Porque muchas veces buscamos validaciones conocidas:

  • Marcas
  • Títulos
  • Empresas reconocidas
  • Trayectorias lineales

Y en ese proceso, podemos dejar afuera perfiles con muchísimo valor.

El problema no es el CV.
El problema es creer que el CV alcanza.

Las mejores incorporaciones no siempre son las más obvias.
A veces son las personas que alguien decidió mirar un poco más allá del papel.

Y probablemente ahí esté una de las habilidades más importantes en selección hoy:

Detectar potencial donde otros solo ven formato.

No todo el talento entra en una hoja.

 

domingo, 29 de marzo de 2026

EL MITO DE LA ESCASEZ DE TALENTO

 


Por Guillermo Ceballos Serra

Durante años, escuché la misma frase repetirse en reuniones, entrevistas y directorios:

“No encontramos talento.”

Claro que hay búsquedas difíciles.
Claro que existen perfiles escasos o altamente demandados en el mercado.

Pero incluso en esos casos, la dificultad no suele estar solo en la falta de talento.
Muchas veces, lo que llamamos “escasez” es en realidad el resultado de cómo definimos el perfil, cómo buscamos y, sobre todo, cómo tomamos decisiones sobre ese talento.

Después de trabajar con distintos equipos, industrias y contextos, la conclusión es otra:

Las empresas no tienen problemas de talento.
Tienen problemas de decisiones.

El problema rara vez es la falta de talento.
El problema son las decisiones que se toman (o no se toman) sobre ese talento.

 

EL MITO DE LA ESCASEZ

Claro que hay perfiles difíciles de conseguir.
Claro que hay mercados competitivos.

Pero en la mayoría de los casos, lo que parece un problema de talento es en realidad:

• Búsquedas mal definidas
• Expectativas irreales
• Procesos de selección lentos o confusos
• Liderazgos que no desarrollan
• Culturas que expulsan

No es que el talento no exista.
Es que no estamos sabiendo atraerlo, elegirlo o sostenerlo.

 

DECISIONES QUE DESTRUYEN TALENTO (SIN QUE LO NOTEMOS)

A lo largo del tiempo, hay patrones que se repiten:

1. Buscar el “candidato perfecto”

Perfiles imposibles, híbridos irreales, años de experiencia que no se justifican.

Resultado: procesos eternos y oportunidades perdidas.

2. Contratar desde la urgencia

Cuando la presión aprieta, baja la calidad de la decisión.

Resultado: malas contrataciones que después cuestan el doble.

3. Promover sin preparar

Convertir a un buen técnico en un mal líder.

Resultado: pérdida de talento + equipos desmotivados.

4. No dar feedback (o darlo mal)

Evitar conversaciones incómodas es una de las decisiones más caras.

Resultado: bajo desempeño sostenido en el tiempo.

5. Tolerar culturas que desgastan

Ambientes donde el talento entra motivado… y se va agotado.

Resultado: rotación que se interpreta como “falta de compromiso”.

 

EL VERDADERO PROBLEMA: DECISIONES DESCONECTADAS DEL NEGOCIO

Muchas decisiones sobre talento se toman sin responder preguntas clave:

  • ¿Qué impacto tiene este rol en el negocio?
  • ¿Qué tipo de perfil realmente necesitamos?
  • ¿Qué estamos dispuestos a ofrecer a cambio?
  • ¿Qué tipo de cultura estamos construyendo?

Cuando estas respuestas no están claras, el resultado es predecible:
ruido, frustración y rotación.

 

CAMBIAR EL FOCO: DE TALENTO A DECISIONES

Las organizaciones que gestionan bien el talento no necesariamente tienen más candidatos.

Tienen algo distinto:
toman mejores decisiones.

Decisiones como:

  • Definir bien antes de salir a buscar
  • Capacitar a la línea para entrevistar
  • Priorizar potencial sobre perfección
  • Invertir en desarrollo real
  • Medir impacto, no solo actividad
  • Construir entornos donde la gente quiera quedarse

 

UNA PREGUNTA INCÓMODA (PERO NECESARIA)

Antes de decir “no hay talento”, quizás valga la pena preguntarse:

¿Qué decisiones estamos tomando que hacen que el talento no llegue, no crezca o no se quede?

 ¿Entonces?

El talento no es un recurso escaso.
Lo escaso es la capacidad de gestionarlo bien.

Y eso no depende del mercado.
Depende de nosotros.

lunes, 8 de diciembre de 2025

BUSCANDO EL CANDIDATO PERFECTO… MIENTRAS LOS BUENOS PASAN DE LARGO

 


Por Guillermo Ceballos Serra

¿Te imaginas encontrar a la pareja de tu vida… y no comprometerte porque “querés ver si aparece alguien más para comparar”? Como si fueras la única opción en el "mercado"; como si la otra persona estuviera obligada a esperarte eternamente. Absurdo, ¿no?

Bueno… en selección pasa todos los días.

Tenemos al candidato ideal delante: competencias ajustadas, motivación alta, excelente fit cultural. Pero el proceso se detiene porque “mejor sigamos buscando más opciones para comparar”. Y mientras seguimos pescando en la misma pecera, el talento realmente valioso ya aceptó otra oferta. Ah me olvidaba: casualmente, el candidato también elige… y suele hacerlo bastante más rápido.

El resultado:

  • Costos ocultos por mantener el puesto vacante.
  • Retrasos operacionales que afectan al equipo.
  • Percepción negativa del candidato sobre la agilidad y profesionalismo de la empresa.
  • Y lo más grave: pérdida de talento que podría haber sido clave.

En selección, como en las relaciones, la perfección no existe. Lo que sí existe es la claridad de criterios, la capacidad de decisión a tiempo y el respeto por la experiencia del candidato.

Cuando encuentres a la persona correcta para el rol, no la dejes pasar mientras buscas una comparación que no necesitas.

El costo de esperar es siempre más alto que el de decidir.

domingo, 6 de julio de 2025

¿CUÁNTO CUESTA UNA SILLA VACÍA?

 


Por Guillermo Ceballos Serra


El impacto real de los errores en reclutamiento

Una empresa es una maquinaria. Y como toda maquinaria, necesita todas sus piezas para funcionar con precisión. Cuando una posición está vacante, algo se detiene. Cada día sin cubrir ese rol se pierde productividad, calidad… y finalmente rentabilidad.

Pero el impacto va más allá: alguien del equipo tiene que "subsidiar" esa ausencia. Toma tareas que no le corresponden, se dispersa, trabaja a medias en lo propio. Lo urgente le gana a lo importante. El resultado: desgaste, frustración y errores que podrían haberse evitado.

Y lo más paradójico: muchas veces no es que no haya talento disponible, sino que lo dejamos pasar por errores evitables en nuestros procesos de reclutamiento.

EL ROL (SUBESTIMADO) DEL RECLUTADOR

En muchas empresas, el área de reclutamiento es vista como "administrativa". Pero en realidad, un buen reclutador es un negociador entre las necesidades del negocio y las posibilidades del mercado.

También es quien debe lidiar con otro gran desafío: la línea. Y la verdad es que la línea, en general, no es experta en entrevistar. Muchas entrevistas terminan siendo charlas de café, donde se elige por simpatía más que por evidencia. ¿No valdría la pena capacitarlos seriamente en esto?

ALGUNOS ERRORES QUE SEGUIMOS REPITIENDO

  • Desperdiciar talento por prejuicios (“está sobrecalificado”).
  • Suponer que los buenos candidatos quieren jubilarse en la empresa.
  • Dejar que el ego impida reincorporar a ex empleados valiosos.
  • Buscar sin saber qué se necesita.
  • Improvisar procesos, estirarlos innecesariamente y no cuidar al candidato.

¿Y SI HACEMOS LAS COSAS DISTINTO?

No hace falta una mega estructura para contratar bien. Hace falta claridad, coherencia y respeto por el proceso. Algunas buenas prácticas:

  • Definir bien el rol y qué se puede aprender en él.
  • Mostrar quiénes somos realmente, con cultura y propósito.
  • Usar los canales correctos, incluyendo referidos y ex empleados.
  • Estructurar entrevistas que evalúen valores y aprendizajes.
  • Cuidar al candidato (¡siempre!).

CONTRATAR NO ES LLENAR UN CASILLERO.

Es sumar una pieza clave a la maquinaria que mueve a toda la organización. Cada incorporación tiene el potencial de multiplicar resultados, destrabar procesos, inspirar equipos. Pero también, si se elige mal o se improvisa, puede frenar el avance, sobrecargar engranajes y desgastar a quienes sí están dando lo mejor.

Cuando cada pieza está en su lugar —por competencias, por actitud, por valores— la empresa no solo funciona: fluye, aprende, crece y se transforma. Porque el verdadero motor de cualquier organización no está en sus sistemas, ni en sus productos. Está en su gente y cada decisión de contratación es una decisión estratégica sobre el futuro.

¿Qué errores de reclutamiento ves con frecuencia?

#Talento #Reclutamiento #RRHH #RecursosHumanos #EmployerBranding #PYME #EstrategiaDeTalento


martes, 20 de mayo de 2025

LOS ROLES TRADICIONALES ESTÁN HACKEADOS

 


Por Susana von der Heide. Founder & Thinking Partner en VON DER HEIDE

Es tiempo de re-diseñar la propia propuesta de valor

De repente, estamos obligados a salir de nuestra zona de confort, a pesar de la paradoja de que esa zona no fuera del todo confortable. Y con ello, todas las certezas y los roles profesionales se vieron en cuestionamiento.

Los modelos clásicos de negocios están cada vez más digitalizados. Surgen nuevas preguntas que no podemos responder con viejos paradigmas, porque tenemos que construirlas también a partir de un mindset digital. Es el momento de mirarse a uno mismo, o ¿acaso alguien está exento?

¡Todos los roles profesionales están hackeados!

Como respuesta a esta afirmación se abren miles de oportunidades para quienes están dispuestos a mirarse al espejo para profundizar sobre sus diferenciales. Y a través de este buceo, conocer las propias luces y sombras, formulando y respondiendo la pregunta:

¿Cómo sería yo, como profesional, si empezara hoy?

Todo comienzo trae consigo una expectativa y detrás de ella una ilusión, que tiene que ver con achicar ese gap que se va corriendo para lograr la autorrealización o hacerla sostenible, dándole un significado a “la empleabilidad” mucho más profundo que tan solo tener un empleo.

Significa poder responder a las necesidades y demandas del mercado local, regional o global en un segmento o vertical de negocio. La empleabilidad es una condición que se construye con apertura para el aprendizaje continuo, con coraje para desaprender y con voluntad para desapegarse del statu quo.

 ¿Cuánta transformación requiere construir la nueva propuesta de valor individual?

Tanta como para encontrar el lugar que agregue valor en una futura estructura organizacional absolutamente líquida, mutante, viva, con roles de liderazgo que podrían ser reemplazados por digitalización o conviviendo con ella.

Tanta como para descubrirte siendo un profesional con los dos pies en este contexto, experimentando en el cuerpo la transición que sucede después del click que nos lleva a la transformAcción de nuestro nuevo ser y hacer profesional. Ser “empleable” es diseñar la propuesta de valor, en un continuo de iteración permanente.

Ser “empleable” no sólo aumenta la posibilidad de elegir sino que también aumenta las posibilidades de ser elegido

La empleabilidad está relacionada con la celeridad para cambiar “el observador” que cada uno es, con las transformaciones que ocurren en los negocios y con su propia capacidad para fluir a la par.

La empleabilidad está relacionada con la adaptabilidad individual para transformarse a uno mismo. No se trata de identificar el nuevo mundo que emerge sino de emerger con él, como un profesional que renace.

¿Qué busca el mercado cuando pide talento?

El mercado demanda a quienes se hayan replanteado su propuesta de valor.

La capacidad de aprender y desaprender es una de las evidencias irrefutables del talento. Incorporar diversas capacidades muestra un mindset abierto, que se denomina “perfil T”.

Son las personas que tienen una expertise central, con carreras de Tecnología, Ingeniería, Ciencias Sociales, Administración o cualquier otra. Y una transversal que está representada por la multi-dimensión agregada por micro-aprendizajes o intereses, los que sin quitarle valor a la especialidad, permiten sumar otras perspectivas diferentes y lidiar con el emergente para tomar decisiones aún asumiendo riesgo. Reflejan una mentalidad que interpreta al error como una instancia de aprendizaje.

Los ambientes de diseño de experiencias en el momento de lanzar un producto o servicio son los espacios de trabajo donde esta nueva perspectiva prevalece. Imaginemos si será un Ingeniero en Sistemas o un Lingüista quien lidere el diseño de una aplicación de voz o si tendremos pronto una especialización que sea Ingeniería Lingüística para este tipo de proyectos.

 ¿Las compañías piden o valoran este re-diseño de perfil?

La transformación cultural en las compañías muestra otros paradigmas que se imponen junto con una nueva realidad. Se acelera la necesidad de instalar una cultura de inclusión con atención a nuevos valores en el código de ética corporativa.

Nace una nueva cosmovisión del trabajo, donde adquiere relevancia desarrollar mindset de crecimiento porque surge una nueva mirada del ser profesional centrada en el impacto de “la razón de ser y de estar” en el equipo para que también se construyan consensos basados en mayor sensibilidad humana y alto sentido de colaboración y pertenencia.

¿Qué temas ahora importan para identificar la propuesta de valor, en un proceso de búsqueda profesional?

1.    Conciencia social, comunicación y solidaridad. Porque el corazón y la mente están juntos como nunca, en conjunción para vivir este tiempo en el que las emociones atraviesan a todos los integrantes de la organización y la sociedad. La resiliencia entendida como la capacidad de recuperación ante crisis simultáneas que unen temas de salud a vaivenes económicos. La empatía y la compasión serán excluyentes para el liderazgo.

 2.    Cultura de propósitos compartidos.  Porque la sustentabilidad de los negocios exige que nadie divida las aguas, que nadie esté distraído de la misión. Que todos estén conscientes del “para qué” de la compañía y comulguen con él. Todos conectando genuinamente, vibrando recíprocamente con su propósito individual para empatizar con lo que está pasando. No es tiempo para decisiones superfluas, el foco en los temas medulares se impone para que los negocios sobrevivan y las personas crezcan.

 3.    Venir desde la abundancia. Porque una visión desde la grandeza y el desapego inspira a buscar soluciones superadoras e innovadoras para evolucionar versus mantenercompartir versus acumularquerer hacer versus saber hacer, para llegar todos juntos a los objetivos, incluyendo a los ecosistemas interconectados.

 4.  Cultura Digital. Porque para implementar tecnología es necesario antes anticipar el grado de horizontalidad que gana la estructura de la compañía y la autogestión por medio de una concepción más líquida. El paradigma del poder deja lugar al paradigma del empoderamiento al que se suman los integrantes del ecosistema externo de especialistas.

 5.    Perspectivas de diversidad más allá del género. Porque la diversidad como valor es una característica del mindset de este tiempo que impregnó al mundo. Las compañías adhieren a la transparencia social, en donde las voces de la comunidad y los colectivos sociales estén espejadas en sus culturas corporativas. No sólo porque sea beneficioso para el negocio tener equipos diversos, sino porque el nuevo mundo no le hará lugar a los prejuicios, que han ido en contra de la humanidad y la división de las sociedades.

6.    Trabajo remoto y colaborativo. Porque son las condiciones para el retorno al trabajo seguro, así como también son un paliativo financiero respecto de las inversiones en real state, movilidad y viajes. Este escenario impone no hablar más de balance de vida personal y laboral, sino de un nuevo equilibrio sobre el cual habrá que crear nuevos “contratos” y nuevas experiencias en los equipos de trabajo y en la familia. No son sólo espacios y tiempos diferentes, sino también entramados nuevos, producto de diseños organizacionales con los equipos ahora con más enfocados en generar impacto bajo un propósito compartido.

 7.    EX y UX es un mandato del Nuevo Normal. Porque tendremos que estar dispuestos a desafiar todos los procesos, poniendo al cliente en el centro. La palabra diseño es un concepto distintivo de esta era, que no sólo alude a un proceso sino a un mindset“El diseño es un tipo de abordaje con disciplina para buscar, identificar y capturar valor”, (Design a Better Business).

La aceptación y capilaridad con la que se incluyen las metodologías ágiles ponen al cliente, al usuario y al colaborador en el centro con empatía y entendimiento del factor humano en todos los negocios.

 8.    Data Based Management. Porque los criterios objetivos para tomar decisiones permiten consolidar de manera inequívoca la correlación entre variables del negocio y del comportamiento humano. El análisis de esta data eleva la calidad y la celeridad en las respuestas a los dolores del negocio. El nuevo paradigma incluye medir impacto positivo, horizontalidad y abundancia, cuando se trata de una compañía con mindset digital.

Estos serán los nuevos temas de conversación que mostrarán tu empleabilidad, tu mindset como parte de tu propuesta de valor.

 “El trabajo se está transformando” es una frase que está en boca de todos. Muchos tenemos algunas opiniones formadas e ideas para aportar. También deseamos capitalizar el efecto colateral de eventos, como la pandemia, que no estuvo presente en ninguna planificación anticipada.

Sabemos que habrá robots que nos ayuden con trabajos pesados y repetitivos, que tal vez no retornemos al concepto de oficina que tuvimos, que tengamos que seguir acondicionando la mejor esquina del living o del dormitorio de casa, pero seguiremos siendo nosotros los protagonistas indiscutidos de todo.

El nuevo normal vino para quedarse y es una oportunidad para preguntarte "cómo sería yo si empezara hoy".

¡Curiosidad y coraje es lo que estamos buscando!


Publicado en LinkedIn y en este espacio con expresa autorización de la autora.

lunes, 14 de octubre de 2024

HEADHUNTING EN LA ERA DE LA INCERTIDUMBRE

 


Por Guillermo Ceballos Serra

En los últimos años, las siglas que describen la realidad empresarial se han multiplicado: VUCA (Volatility, Uncertainty, Complexity, Ambiguity) fue solo el comienzo. Hoy, también nos encontramos en contextos BANI (Brittle, Anxious, Nonlinear, Incomprehensible) y RUPT (RapidUnpredictable, Paradoxical y Tangled). Cada uno de estos marcos intenta captar la esencia de un mundo cada vez más impredecible, pero en todos subyace una constante: el cambio.

Para los líderes de talento, este contexto desafiante no solo exige adaptabilidad personal, sino también la capacidad de preparar a sus organizaciones para lo inesperado. El papel de los headhunters se vuelve crítico, ya que los profesionales que se seleccionan hoy necesitan algo más que experiencia técnica: deben ser maestros de la resiliencia, capaces de navegar la incertidumbre con creatividad y calma.

De VUCA a BANI: Nuevas Demandas, Nuevas Habilidades

El cambio en un entorno VUCA requería agilidad, pensamiento estratégico y una fuerte capacidad de comunicación. Sin embargo, en un contexto BANI, donde la fragilidad y la ansiedad predominan, se requieren líderes con inteligencia emocional avanzada, capaces de gestionar equipos desorientados o estresados por la inestabilidad. La no linealidad del cambio exige además habilidades que vayan más allá de la planificación tradicional: los líderes deben abrazar la improvisación, apoyados en datos y una cultura organizacional que premie la flexibilidad y el aprendizaje constante.

Head-hunting hoy

La selección de talento en estos escenarios exige también un enfoque disruptivo. Ya no se trata solo de encontrar profesionales con un perfil tradicional de liderazgo, sino de identificar personas que prosperen en el caos y sepan liderar a través de la ambigüedad. Aquí, los programas de desarrollo de talento y las herramientas de evaluación avanzadas resultan clave para predecir comportamientos adaptativos.

Además, los headhunters deben estar atentos a cómo los cambios sociales y tecnológicos afectan el panorama laboral, buscando profesionales que puedan liderar transformaciones culturales profundas y abrazar la diversidad, no solo en términos demográficos, sino también en formas de pensar y actuar.

¿Entonces?

Frente a la ruptura constante que los modelos VUCA, BANI y RUPT nos presentan, la clave no está en resistir al cambio, sino en gestionarlo con visión y pragmatismo. Los headhunters juegan un rol esencial en esta ecuación, ayudando a las empresas a identificar líderes que no solo puedan sobrevivir en la tormenta, sino que sepan convertirla en una oportunidad de transformación y crecimiento.

miércoles, 13 de diciembre de 2023

EL NUEVO GOBIERNO, FRENTE A LA OPORTUNIDAD DE REFUNDAR EL MERCADO DE TRABAJO EN LA ARGENTINA


Por Matías Ghidini. CEO & Partner GhidiniRodil

En la última década el empleo asalariado formal del sector privado tuvo un crecimiento muy pobre; cuáles son los temas de la agenda, tanto de corto como de largo plazo, para tomar medidas que le den dinámica al mercado

En los últimos diez años el empleo registrado del sector privado creció en la Argentina apenas 5%. Según datos oficiales del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, entre agosto de 2013 y ese mismo mes de este año nuestro país generó 284.000 nuevos puestos de trabajo formales del segmento privado. En idéntico período, el número de trabajadores autónomos cayó 6%, mientras que las cantidades de puestos en el empleo público y de monotributistas aumentaron 23% y 58%, respectivamente. Huelgan comentarios. El mercado laboral argentino no solo no arranca, sino que, estructuralmente debilitado, retrocede año tras año.

El nuevo presidente de la Nación Javier Milei tendrá, entre las muchas urgencias, la posibilidad de refundar (o no) el mercado del trabajo. ¿Cuál debería ser su agenda laboral? En lo inmediato hay dos ejes imperativos.

• La recuperación salarial. 2023 será el sexto año consecutivo en el que los sueldos perderán contra la inflación. Hasta 2022 y dada la alta inflación, en cinco años, los salarios en promedio y en moneda constante (del empleo privado y público) orillaron una caída de 20% en términos reales, y ese porcentaje que se duplicó en el caso de los trabajadores informales.

• Industria del juicio laboral. Es el gran y eterno lastre para las pequeñas y medianas empresas locales. Que, cabe aclarar, generan por lo menos el 70% del empleo total de nuestro país. El promocionado proyecto de seguro de desempleo (similar al que utilizan en la Uocra para el trabajo en la construcción) asoma como una auspiciosa primera iniciativa. Su implementación se perfila desafiante y decisiva.

Más estratégico y de largo plazo, un posible relanzamiento del sistema laboral debería incluir:

Comprender y abrazar el futuro del trabajo. La hibridez oficina-hogar es hoy ya un hecho. Guste a quien le guste. Claro está, no para todas las profesiones o industrias, pero sí para una gran mayoría. ¿Con qué marco legal –profundamente debatido, consensuado, enriquecido– vamos a regular esta realidad? ¿Cómo serán incorporados al mercado formal los cada vez más freelancers (principalmente, exportadores de servicios) que facturan sus conocimientos al extranjero, tributando solo una minoría? ¿Qué modelos alternativos a la relación de dependencia –en retroceso– son los que seducen y prefieren las nuevas generaciones? El futuro (y presente) del trabajo exige una agenda distinta, que todavía pocos perciben y comprenden.

Conectar y repensar la educación. Sin educación de calidad no hay salida laboral posible. En la provincia de Buenos Aires, aproximadamente la mitad de los chicos no termina el secundario. La Argentina genera un ingeniero cada 6000 habitantes. México, uno cada 1000. En la Universidad de Buenos Aires (UBA) en el primer cuatrimestre de 2022, por cada estudiante de ingeniería se inscribieron dos de psicología. La carrera con más graduados en toda Argentina es Derecho (18.500 en 2019, que representaron el 14% del total). Falla no solo la calidad, sino también el qué se estudia. La educación del futuro implica conectar la demanda laboral del mañana con los conocimientos del hoy.

Del lado de los que buscan (ciertamente, muchos más que los desocupados contados como tales en la tasa del Indec, de 6,2% en el segundo trimestre de 2023), ¿dónde estarán las oportunidades laborales en 2024?

En un escenario sectorialmente muy heterogéneo y directamente vinculado a la suerte de la economía, hay un par de certezas. La agroindustria (recuperada pos- niño), la minería (potenciada por el boom del litio) y Vaca Muerta son áreas que crecerán, y con ellas, la demanda de profesionales. La digitalización sigue reconvirtiendo perfiles y generando nueva demanda: flamantes startups en HeathTech, EdTech o ClimaTech se suman a las ya conocidas FinTech, y aportan chances para los que prefieren desafíos más volátiles y ambiguos. Por fuera de este grupo selecto, primará la prudencia hasta que aclare. Tener un empleo estable, salarialmente competitivo y bajo un buen clima laboral, pagará doble.

Se va 2023, otro año perdido para el trabajo. Deudas históricas, urgencias de corto plazo, dirigentes enredados en mezquindades ideológicas e intereses de pocos. Difícil esperar un 2024 muy distinto para el empleo sin soluciones reales de fondo. Mucho dependerá del rumbo estratégico de la gestión de Milei. La agenda es clara, la decisión y capacidad genuina de cambio, aún incierta.


Publicado en  el diario La Nación el 10/12/23 y en este espacio, con expresa autorización del autor.