JULIO 2026

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martes, 21 de julio de 2026

EL ERROR MÁS COSTOSO EN UNA BÚSQUEDA DE EMPLEO NO ESTÁ EN EL CV.

 


Por Shadrack Wanza, Founder and Career Coach at Shaddyzz CVs Solutions. Nairobi, Kenia.

linkedin.com/in/shadrack-wanza  https://www.shaddyzzcvs.co.ke/


El error más costoso en una búsqueda de empleo no está en el cv.

Está en ocultar el distintivo verde de "Open to Work".

Los reclutadores pasan por miles de perfiles silenciosos cada semana.

¿Los que tienen activada la opción "Open to Work"?

Son los que realmente aparecen en las búsquedas.

No estás transmitiendo desesperación.

  • Estás transmitiendo visibilidad.
  • Estás transmitiendo confianza.
  • Estás diciendo: "Encuéntrame antes de que lo haga la competencia."

Algunos de los profesionales más talentosos que conozco llevan ese distintivo con orgullo:

  • El gerente financiero que está entre un empleo y otro por decisión propia.
  • El ingeniero que acaba de mudarse de ciudad o de país.
  • El recién graduado que todavía no ha recibido su primer "sí", pero lo hará.

Ninguno de ellos es menos competente por decirlo abiertamente.

Si acaso, son mucho más fáciles de encontrar que quienes juegan al escondite con su propia carrera profesional.

Así que la verdadera pregunta que deberían hacerse los responsables de contratación no es:

"¿Por qué esta persona está abierta a nuevas oportunidades?"

Sino:

"¿Por qué no hay más personas con el valor de decirlo?"

Si en este momento llevas el distintivo "Open to Work", llévalo con orgullo. 

El algoritmo de búsqueda de alguien está buscando exactamente a alguien como tú.


Publicado en este espacio con expresa autorización del autor.

Traducción al español GCS


Original version

THE MOST EXPENSIVE JOB SEARCH MISTAKE ISN'T THE CV.

It's hiding the green banner Open to Work

Recruiters scroll past thousands of quiet profiles every week.

The ones with "Open to Work" up?

Those are the ones that actually get found.

You're not broadcasting desperation.
  • You're broadcasting visibility.
  • You're broadcasting confidence.
  • You're broadcasting "come find me before my competition does."

Some of the sharpest professionals I know wear that banner proudly:
  • The finance manager between roles by choice.
  • The engineer who just relocated.
  • The graduate who hasn't had their first "yes" yet, but will.

None of them are less qualified for saying it out loud.

If anything, they're easier to spot than the ones playing hide-and-seek with their own careers.

So here's the real question hiring managers should be asking:

Not  "why are they open to work?"

But "why aren't more people brave enough to say it?"

If you're wearing the banner right now, wear it loud. 

Someone's search algorithm is looking for exactly you.

domingo, 19 de julio de 2026

LA PRÓXIMA REVOLUCIÓN EDUCATIVA NO SERÁ TECNOLÓGICA

 


Por Sebastián Vons MSc, Sports Event Management, Wellness and Community engagement.

La educación enfrenta una crisis de propósito

Durante décadas diseñamos sistemas educativos para transmitir conocimiento. Hoy el conocimiento está disponible en segundos.

“Lo que comienza a escasear es la capacidad para interpretarlo, cuestionarlo y transformarlo en buenas decisiones”

La Inteligencia Artificial está reduciendo el costo de acceder a la información y automatizando tareas cognitivas que antes requerían alta especialización. Frente a este escenario, la OCDE no propone una revolución tecnológica, sino una redefinición del propósito de la educación: desarrollar personas capaces de aprender durante toda la vida, actuar con autonomía y tomar decisiones responsables en contextos complejos e inciertos.

En otras palabras, la pregunta estratégica ya no es: ¿cómo incorporar IA en las aulas? La verdadera pregunta es: ¿qué capacidades deberán desarrollar las próximas generaciones para convivir con ella?

“Pensamiento crítico, juicio, creatividad, ética y liderazgo dejan de ser habilidades complementarias para convertirse en activos económicos centrales”

La verdadera brecha ya no es tecnológica

Hanover Research encontró que solo el 19 % de los estudiantes afirma haber recibido orientación docente para utilizar IA como herramienta de aprendizaje. El dato no puede extrapolarse automáticamente a todos los países, pero revela una tendencia global.

“La tecnología avanza mucho más rápido que nuestra capacidad institucional para enseñar a utilizarla de manera crítica y responsable”

El Stanford AI Index describe una aceleración sin precedentes en el desarrollo de modelos de IA, mientras que UNESCO insiste en una alfabetización digital basada en principios éticos y centrada en las personas. Ambos diagnósticos convergen en una misma idea:

“La verdadera brecha ya no es tecnológica; es educativa, organizacional y humana”

Lo que empieza a diferenciar a las organizaciones ya no es únicamente la tecnología que poseen, sino la calidad del capital humano capaz de comprenderla, cuestionarla, adaptarla e integrarla estratégicamente en sus procesos de decisión.

“La tecnología avanza; la preparación humana intenta alcanzarla”

El docente deja de transmitir respuestas y comienza a construir criterio

Si el conocimiento deja de ser escaso, el trabajo del docente cambia para siempre.

Su valor ya no reside únicamente en explicar contenidos, sino en enseñar a interpretar información, formular mejores preguntas, evaluar evidencia, identificar sesgos y tomar decisiones responsables.

Ninguna de estas instituciones analizadas propone reemplazar al docente mediante IA. Por el contrario, todas coinciden en fortalecer su rol como moderador de experiencias de aprendizaje, mentor y arquitecto del desarrollo humano.

El caso de Khanmigo infiere que la IA no será utilizada para sustituir la enseñanza, sino para liberar tiempo y permitir que los docentes se concentren en aquello que ninguna tecnología puede reemplazar.

“Desarrollar criterio, Autonomía, Creatividad y Propósito”

La Inteligencia Artificial puede democratizar el acceso al conocimiento. La educación deberá democratizar la capacidad de pensar.

Cuando ciencia, educación y deporte hablan el mismo idioma

La convergencia más sorprendente de esta investigación quizás no provenga de Silicon Valley, sino del Movimiento Olímpico. Mientras gran parte del debate internacional se concentra en algoritmos y automatización, el Comité Olímpico Internacional continúa invirtiendo en liderazgo, resiliencia, excelencia, respeto, amistad e inclusión mediante iniciativas como OVEP, Olympism365 y Fit for the Future.

OVEP propone una pedagogía basada en la experiencia:

“Aprender haciendo, Reflexionar sobre la acción, Trabajar en equipo, Resolver conflictos y Construir ciudadanía”

El deporte deja de ser un fin en sí mismo para convertirse en un entorno privilegiado para desarrollar capacidades humanas que hoy gran diversidad de organizaciones internacionales identifican como esenciales para el futuro.

La conclusión es difícil de ignorar ya que ninguna de estas instituciones coloca realmente la tecnología en el centro de su estrategia.

“Todas colocan a las personas. La IA aparece como un acelerador del cambio. El verdadero motor del desarrollo continúa siendo el capital humano”

 La nueva infraestructura estratégica

Después de analizar los marcos estratégicos de la OCDE, UNESCO, Stanford HAI, OpenAI, Khan Academy y el Comité Olímpico Internacional, una conclusión se repite con notable consistencia.

“La Inteligencia Artificial no está reduciendo el valor del capital humano; está aumentando el valor del capital humano de mayor calidad”

La pregunta estratégica ya no es quién desarrollará la próxima generación de modelos de IA. La pregunta es mucho más desafiante.

¿Quién desarrollará a las personas capaces de utilizarlos con criterio, liderazgo, ética y propósito?

Porque si la tecnología se democratiza —y todo indica que así será—, la verdadera ventaja competitiva dejará de estar en el acceso a la Inteligencia Artificial. Estará en la capacidad de formar seres humanos que sepan convertirla en innovación, prosperidad y bienestar colectivo.

“La próxima gran ventaja competitiva no será tecnológica. Será la capacidad de desarrollar mejor el potencial humano”

 La próxima ventaja competitiva probablemente no tendrá código. Tendrá nombre y apellido. ¿Estamos formando a esas personas?


Publicado en LinkedIn el 16 de julio de 2026 y en este espacio con expresa autorización del autor.


sábado, 27 de diciembre de 2025

DEL “GRACIAS ISABEL” A LA EMPLEABILIDAD



Por Guillermo Ceballos Serra

A propósito de la reunión del gobernador Axel Kicillof con la CGT el pasado 26 de diciembre de 2025 y los debates que se aproximan en la sociedad y en el Congreso.


Recuerdo un día especial de mi época de estudiante. Caminaba hacia la Facultad de Derecho de la Universidad Católica Argentina —por entonces ubicada en la calle Moreno 371— cuando me encontré con una escena que quedó grabada en mi memoria: una multitud reunida en Plaza de Mayo, movilizada en apoyo de la recientemente sancionada Ley de Contrato de Trabajo 20.744. 

Era el 20 de septiembre de 1974.

El canto que se imponía era claro y contundente: “Gracias Isabel”, en referencia a la entonces Presidente de la Argentina. Obviamente no recordaba el día exacto al escribir el primer borrador de este posteo, pero sí el clima de época: el trabajo concebido como relación vitalicia, la estabilidad como valor central y la ley como principal herramienta de protección.


                                               Documento de época. Argentina 1974

Pasaron 51 años. El mundo es otro. Hace años que no existe el trabajo vitalicio. La relación de dependencia no desaparece, pero se transforma, atravesada por cambios tecnológicos, nuevos modelos productivos y una velocidad de transformación sin precedentes. Hoy el trabajo debe ganarse todos los días.

Pretender regular el trabajo del siglo XXI con categorías del siglo XX no solo resulta ineficaz: termina siendo injusto para quienes hoy necesitan insertarse y sostenerse en un mercado laboral dinámico y cambiante.

Hace más de quince años que en la Argentina no crece el empleo privado formal. Ese dato, por sí solo, debería obligarnos a cambiar el eje del debate. El foco no puede estar únicamente en conservar estructuras que ya no responden a la realidad, sino en ayudar a las personas a adaptarse, adquirir nuevas herramientas, reconvertirse y construir empleabilidad a lo largo de toda la vida laboral.

Dado que en la reunión señalada al inicio se utilizaron expresamente estos conceptos, resulta necesario, en este contexto, revisar con seriedad la calificación de regresiva, flexibilizadora o precarizadora aplicada a cualquier intento de actualización del marco laboral.

Regresivo es un sistema que excluye. Un mercado laboral que no genera empleo formal desde hace más de una década no amplía derechos: consolida desigualdades. Defender reglas que solo protegen a quienes ya están dentro del sistema, mientras millones permanecen en la informalidad o directamente afuera, no es progresista: es conservador. Modernizar para incluir no es retroceder.

Flexibilizar tampoco debería ser un insulto. Flexibilizar no es desproteger, es adaptar. Las organizaciones trabajan hoy con proyectos, ciclos más cortos y reconversiones permanentes. Un marco normativo que no contemple esta realidad no protege al trabajador: lo deja afuera.

La verdadera precarización no surge de actualizar reglas, sino de la informalidad, del desaliento a la contratación y de la falta de oportunidades. No tener trabajo en blanco, no poder planificar, no acceder a derechos básicos: esa es la precariedad real.

Desde una mirada profesional de Recursos Humanos, el desafío no es sostener estructuras del pasado, sino construir un sistema laboral sostenible, inclusivo y orientado al futuro. La estabilidad ya no la da un puesto, sino la capacidad de mantenerse empleable.

El rol del Estado, de las organizaciones sindicales y de las empresas debería centrarse en educación, formación continua, reconversión laboral y desarrollo de habilidades técnicas y socioemocionales. Preparar a las personas para el mundo del trabajo real es la forma más genuina de protegerlas.

El verdadero derecho laboral del siglo XXI no es la promesa de un empleo eterno, sino la posibilidad real de construir empleabilidad a lo largo de toda la vida.


sábado, 31 de mayo de 2025

JOB SEEKER: EMPEZAR OTRA VEZ, PERO CON TODO LO APRENDIDO



Por Guillermo Ceballos Serra

Perder el trabajo no define tu valor. En cambio, puede ser una oportunidad para redescubrir tu propósito, reordenar tus prioridades y volver al mercado con más claridad y fuerza.

A lo largo de la vida laboral, todos atravesamos momentos de cambio. Algunos son elegidos, otros nos sorprenden. Perder el empleo es uno de los más duros. Nos confronta con la incertidumbre, afecta nuestra economía, sacude nuestra autoestima y, muchas veces, nos hace replantear quiénes somos sin ese rol o ese título.

En un mundo que nos pregunta “¿y vos qué hacés?” para definirnos, quedarse sin trabajo puede sentirse como una pérdida de identidad. Pero hay algo esencial que conviene recordar: uno no es su puesto, ni su tarjeta personal. Uno es mucho más que eso.

NO SOS TU EMPLEO

Es natural sentir una especie de vacío cuando se pierde el trabajo. Pero ese vacío, bien mirado, puede ser espacio. Espacio para redefinirte, reconectar con tus talentos y elegir hacia dónde quieres ir. Tal vez no lo veas aún, pero esta transición puede convertirse en una bisagra valiosa.

Una frase que me gusta repetir en esos momentos: “Vos sos vos. Con trabajo o sin él.” Parece simple, pero cambia el foco. Porque tu experiencia, tu capacidad, tus valores siguen estando.

BUSCAR TRABAJO HOY: ESTRATEGIA Y ACTITUD

La búsqueda laboral ya no es mandar CVs y esperar. Es un trabajo en sí mismo, que requiere planificación, foco y mucha proactividad:

  • Actualiza tu perfil en LinkedIn y mantente activo: comenta, comparte, genera presencia.
  • Contacta a ex colegas, mentores, referentes: no para pedir, sino para conversar, aprender, visibilizarte.
  • Organiza tu búsqueda como una rutina: establece horarios, metas semanales, pausas, momentos de aprendizaje.
  • Capacitate: aprovecha cursos gratuitos o breves para seguir desarrollándote.

Y lo más importante: no te aísles. Tu red vale oro y muchas veces las oportunidades vienen por personas que nos conocen.

UNA OPORTUNIDAD PARA REINVENTARTE

Evita ese pensamiento repetido de “estoy sin trabajo” como si eso definiera todo de vos. No sos tu empleo, ni tu puesto, ni tu último recibo de sueldo. Estás en transición. Estás en búsqueda. Estás en un proceso. Y todo proceso implica movimiento, transformación y posibilidad.

El modo en que hablás y te presentás impacta directamente en cómo te ven los demás. Cambiar tu discurso, incluso en lo cotidiano —cuando alguien te pregunta “¿en qué andás?” y vos respondés con claridad, energía y enfoque— puede abrir puertas que ni sabías que existían. Empezá por vos. Reescribí tu historia desde la convicción de que tenés mucho para dar, que estás eligiendo y no esperando. 

Esa actitud, que nace en tu propio relato, es lo que primero perciben quienes te escuchan.                Cuando cambia tu relato, empieza a cambiar tu realidad.

CERRAR CICLOS

Cerrar un ciclo laboral no es una derrota, es una etapa que termina. A veces por decisión propia, otras por circunstancias externas, pero siempre con la posibilidad de resignificar lo vivido. Cuando miramos hacia atrás con gratitud —por lo aprendido, por los vínculos, por lo recorrido— abrimos espacio para que algo nuevo pueda comenzar. Como escribió Hermann Hesse: “En todo comienzo hay algo de magia que nos protege y nos ayuda a vivir.”

Cerrar bien no es renunciar. Es honrar el camino y prepararse, con más sabiduría, para lo que sigue. Cerrar bien también es una forma de avanzar con dignidad y claridad.

 TIPS ESENCIALES PARA JOB SEEKERS HOY:

  1. No te identifiques solo con tu puesto: sos más que tu último trabajo.
  2. Activa tu red: no te encierres, habla, participa.
  3. Capacítate: aprende algo nuevo, siempre suma.
  4. Cuida tu marca personal: la imagen que muestras cuenta.
  5. Organiza tu rutina de búsqueda: con constancia y foco.
  6. Confía en vos mismo: ya lo hiciste antes, lo vas a lograr de nuevo.


EL VALOR DE TU HISTORIA

No estás empezando de cero. Estás comenzando desde todo lo que ya viviste, aprendiste y construiste. Y eso marca una gran diferencia. Tu experiencia no es solo un resumen en un CV: es criterio, perspectiva, madurez. Es capacidad para adaptarte, para liderar, para aportar valor real.

Esta etapa no borra lo anterior; lo potencia. Porque cuando sabés de lo que sos capaz, buscás con más foco y elegís con más libertad. Y ese es el verdadero privilegio de quien tiene recorrido: poder empezar otra vez, pero mejor.


Recientemente tuve oportunidad de coachear dos ejecutivos en periodo de transición laboral. A ambos le recomendé la lectura de un artículo que escribí en 2013: "Job Seeker - Tips para recuperar el empleo" , el feedback fue muy positivo, y después de reelerlo, pensé  que hoy podría aportar algo más.

PD: Si esto te sirvió, por favor compartelo, puedes ayudar a otros.

martes, 20 de mayo de 2025

LOS ROLES TRADICIONALES ESTÁN HACKEADOS

 


Por Susana von der Heide. Founder & Thinking Partner en VON DER HEIDE

Es tiempo de re-diseñar la propia propuesta de valor

De repente, estamos obligados a salir de nuestra zona de confort, a pesar de la paradoja de que esa zona no fuera del todo confortable. Y con ello, todas las certezas y los roles profesionales se vieron en cuestionamiento.

Los modelos clásicos de negocios están cada vez más digitalizados. Surgen nuevas preguntas que no podemos responder con viejos paradigmas, porque tenemos que construirlas también a partir de un mindset digital. Es el momento de mirarse a uno mismo, o ¿acaso alguien está exento?

¡Todos los roles profesionales están hackeados!

Como respuesta a esta afirmación se abren miles de oportunidades para quienes están dispuestos a mirarse al espejo para profundizar sobre sus diferenciales. Y a través de este buceo, conocer las propias luces y sombras, formulando y respondiendo la pregunta:

¿Cómo sería yo, como profesional, si empezara hoy?

Todo comienzo trae consigo una expectativa y detrás de ella una ilusión, que tiene que ver con achicar ese gap que se va corriendo para lograr la autorrealización o hacerla sostenible, dándole un significado a “la empleabilidad” mucho más profundo que tan solo tener un empleo.

Significa poder responder a las necesidades y demandas del mercado local, regional o global en un segmento o vertical de negocio. La empleabilidad es una condición que se construye con apertura para el aprendizaje continuo, con coraje para desaprender y con voluntad para desapegarse del statu quo.

 ¿Cuánta transformación requiere construir la nueva propuesta de valor individual?

Tanta como para encontrar el lugar que agregue valor en una futura estructura organizacional absolutamente líquida, mutante, viva, con roles de liderazgo que podrían ser reemplazados por digitalización o conviviendo con ella.

Tanta como para descubrirte siendo un profesional con los dos pies en este contexto, experimentando en el cuerpo la transición que sucede después del click que nos lleva a la transformAcción de nuestro nuevo ser y hacer profesional. Ser “empleable” es diseñar la propuesta de valor, en un continuo de iteración permanente.

Ser “empleable” no sólo aumenta la posibilidad de elegir sino que también aumenta las posibilidades de ser elegido

La empleabilidad está relacionada con la celeridad para cambiar “el observador” que cada uno es, con las transformaciones que ocurren en los negocios y con su propia capacidad para fluir a la par.

La empleabilidad está relacionada con la adaptabilidad individual para transformarse a uno mismo. No se trata de identificar el nuevo mundo que emerge sino de emerger con él, como un profesional que renace.

¿Qué busca el mercado cuando pide talento?

El mercado demanda a quienes se hayan replanteado su propuesta de valor.

La capacidad de aprender y desaprender es una de las evidencias irrefutables del talento. Incorporar diversas capacidades muestra un mindset abierto, que se denomina “perfil T”.

Son las personas que tienen una expertise central, con carreras de Tecnología, Ingeniería, Ciencias Sociales, Administración o cualquier otra. Y una transversal que está representada por la multi-dimensión agregada por micro-aprendizajes o intereses, los que sin quitarle valor a la especialidad, permiten sumar otras perspectivas diferentes y lidiar con el emergente para tomar decisiones aún asumiendo riesgo. Reflejan una mentalidad que interpreta al error como una instancia de aprendizaje.

Los ambientes de diseño de experiencias en el momento de lanzar un producto o servicio son los espacios de trabajo donde esta nueva perspectiva prevalece. Imaginemos si será un Ingeniero en Sistemas o un Lingüista quien lidere el diseño de una aplicación de voz o si tendremos pronto una especialización que sea Ingeniería Lingüística para este tipo de proyectos.

 ¿Las compañías piden o valoran este re-diseño de perfil?

La transformación cultural en las compañías muestra otros paradigmas que se imponen junto con una nueva realidad. Se acelera la necesidad de instalar una cultura de inclusión con atención a nuevos valores en el código de ética corporativa.

Nace una nueva cosmovisión del trabajo, donde adquiere relevancia desarrollar mindset de crecimiento porque surge una nueva mirada del ser profesional centrada en el impacto de “la razón de ser y de estar” en el equipo para que también se construyan consensos basados en mayor sensibilidad humana y alto sentido de colaboración y pertenencia.

¿Qué temas ahora importan para identificar la propuesta de valor, en un proceso de búsqueda profesional?

1.    Conciencia social, comunicación y solidaridad. Porque el corazón y la mente están juntos como nunca, en conjunción para vivir este tiempo en el que las emociones atraviesan a todos los integrantes de la organización y la sociedad. La resiliencia entendida como la capacidad de recuperación ante crisis simultáneas que unen temas de salud a vaivenes económicos. La empatía y la compasión serán excluyentes para el liderazgo.

 2.    Cultura de propósitos compartidos.  Porque la sustentabilidad de los negocios exige que nadie divida las aguas, que nadie esté distraído de la misión. Que todos estén conscientes del “para qué” de la compañía y comulguen con él. Todos conectando genuinamente, vibrando recíprocamente con su propósito individual para empatizar con lo que está pasando. No es tiempo para decisiones superfluas, el foco en los temas medulares se impone para que los negocios sobrevivan y las personas crezcan.

 3.    Venir desde la abundancia. Porque una visión desde la grandeza y el desapego inspira a buscar soluciones superadoras e innovadoras para evolucionar versus mantenercompartir versus acumularquerer hacer versus saber hacer, para llegar todos juntos a los objetivos, incluyendo a los ecosistemas interconectados.

 4.  Cultura Digital. Porque para implementar tecnología es necesario antes anticipar el grado de horizontalidad que gana la estructura de la compañía y la autogestión por medio de una concepción más líquida. El paradigma del poder deja lugar al paradigma del empoderamiento al que se suman los integrantes del ecosistema externo de especialistas.

 5.    Perspectivas de diversidad más allá del género. Porque la diversidad como valor es una característica del mindset de este tiempo que impregnó al mundo. Las compañías adhieren a la transparencia social, en donde las voces de la comunidad y los colectivos sociales estén espejadas en sus culturas corporativas. No sólo porque sea beneficioso para el negocio tener equipos diversos, sino porque el nuevo mundo no le hará lugar a los prejuicios, que han ido en contra de la humanidad y la división de las sociedades.

6.    Trabajo remoto y colaborativo. Porque son las condiciones para el retorno al trabajo seguro, así como también son un paliativo financiero respecto de las inversiones en real state, movilidad y viajes. Este escenario impone no hablar más de balance de vida personal y laboral, sino de un nuevo equilibrio sobre el cual habrá que crear nuevos “contratos” y nuevas experiencias en los equipos de trabajo y en la familia. No son sólo espacios y tiempos diferentes, sino también entramados nuevos, producto de diseños organizacionales con los equipos ahora con más enfocados en generar impacto bajo un propósito compartido.

 7.    EX y UX es un mandato del Nuevo Normal. Porque tendremos que estar dispuestos a desafiar todos los procesos, poniendo al cliente en el centro. La palabra diseño es un concepto distintivo de esta era, que no sólo alude a un proceso sino a un mindset“El diseño es un tipo de abordaje con disciplina para buscar, identificar y capturar valor”, (Design a Better Business).

La aceptación y capilaridad con la que se incluyen las metodologías ágiles ponen al cliente, al usuario y al colaborador en el centro con empatía y entendimiento del factor humano en todos los negocios.

 8.    Data Based Management. Porque los criterios objetivos para tomar decisiones permiten consolidar de manera inequívoca la correlación entre variables del negocio y del comportamiento humano. El análisis de esta data eleva la calidad y la celeridad en las respuestas a los dolores del negocio. El nuevo paradigma incluye medir impacto positivo, horizontalidad y abundancia, cuando se trata de una compañía con mindset digital.

Estos serán los nuevos temas de conversación que mostrarán tu empleabilidad, tu mindset como parte de tu propuesta de valor.

 “El trabajo se está transformando” es una frase que está en boca de todos. Muchos tenemos algunas opiniones formadas e ideas para aportar. También deseamos capitalizar el efecto colateral de eventos, como la pandemia, que no estuvo presente en ninguna planificación anticipada.

Sabemos que habrá robots que nos ayuden con trabajos pesados y repetitivos, que tal vez no retornemos al concepto de oficina que tuvimos, que tengamos que seguir acondicionando la mejor esquina del living o del dormitorio de casa, pero seguiremos siendo nosotros los protagonistas indiscutidos de todo.

El nuevo normal vino para quedarse y es una oportunidad para preguntarte "cómo sería yo si empezara hoy".

¡Curiosidad y coraje es lo que estamos buscando!


Publicado en LinkedIn y en este espacio con expresa autorización de la autora.

jueves, 1 de mayo de 2025

DÍA DEL TRABAJO – ¿UNA MIRADA UTÓPICA O SUPERADORA?

 


Por Guillermo Ceballos Serra

El 1° de mayo nació en un contexto de lucha y reivindicación. Fue, en su origen, una jornada marcada por la confrontación y la necesidad de hacer visibles derechos negados.

Hoy, sin olvidar esa historia, propongo resignificar esta fecha como una oportunidad para celebrar el valor del trabajo en todas sus formas y reconocer el encuentro que lo hace posible.

Porque detrás de cada logro hay una historia compartida: la del que, apuesta, arriesga y genera oportunidades y la del que se compromete con pasión, talento y esfuerzo.

El trabajo nos une, nos transforma y nos eleva. ¿Y si en este Día del Trabajo, honramos esa alianza silenciosa que mueve al mundo? Una alianza que no enfrenta, sino que complementa. Que no divide, sino que construye.

Celebremos una visión más humana, colaborativa y sostenible del trabajo, en la que trabajadores y empleadores caminan juntos, enfrentando desafíos, compartiendo logros y construyendo futuro.

Prefiero soñar.

¡Feliz Día!

 


jueves, 28 de marzo de 2024

¿TRABAJAR YA NO ES UNA PRIORIDAD?

 


Por Dennis Deans, Global Human Resources Business Partner - Korn Ferry; Maria Amato, Associate Client Partner – Korn Ferry; Mark  Royal, Ph.D.,  Senior Client Partner, North America – Korn Ferry.

A pesar de los esfuerzos generalizados para involucrarlos, sólo alrededor del 20% de los trabajadores cree que el trabajo es fundamental para su identidad. ¿Es ésta la nueva normalidad o pueden los líderes hacer más ajustes?

Desde que se levantaron los confinamientos por el COVID-19, los empleadores han ofrecido salarios más altos, mayores oportunidades de desarrollo y se han dedicado recursos para fortalecer la cultura corporativa, todo para atraer y retener empleados comprometidos y productivos. Pero los datos más recientes sugieren que sus esfuerzos no están moviendo mucho la aguja.

Según una nueva encuesta, sólo el 17% de los trabajadores dijo que su trabajo u ocupación era muy importante para su identidad, frente al 24% hace apenas siete años. Es una prueba más de que los líderes se enfrentan a una batalla cuesta arriba cuando se trata de motivar a los empleados.

Los expertos dicen que los trabajadores no sólo están menos motivados por el trabajo, sino que también son más propensos a discutir con franqueza sus funciones con sus líderes. Están estableciendo límites, por ejemplo, en términos de cuándo responderán correos electrónicos fuera del horario laboral normal o con qué frecuencia están dispuestos a trabajar por las noches o los fines de semana. Todo esto puede resultar un shock para los gerentes y líderes que alcanzaron la mayoría de edad en una generación en la que el trabajo y el empleador eran fundamentales para el sentido de la gente de su propio valor. "Los trabajadores se han vuelto más vocales al expresar lo que quieren y necesitan", dice Denis Deans , Global Human Resources Business Partner de Korn Ferry.

Algunos expertos dicen que las empresas harían mejor en aceptar el cambio de prioridades, solidificado durante la pandemia, como parte de la nueva normalidad actual. Esto parece ser particularmente cierto para los trabajadores más jóvenes, que valoran el equilibrio entre la vida laboral y personal mucho más que sus predecesores y han perdido la confianza en la capacidad del mundo empresarial para proteger su bienestar.

Pero otros expertos dicen que los resultados de la encuesta pueden sugerir, en cambio, que muchas empresas no han logrado repensar los roles laborales ni conectar a las personas con las adecuadas. A pesar de los cambios en las evaluaciones de desempeño en algunas empresas, por ejemplo, sólo alrededor de la mitad de los trabajadores dicen estar satisfechos con su trabajo. "Depende de los líderes hacer que las personas sean más productivas dentro de los límites establecidos", dice Maria Amato, Associate Client Partner – Korn Ferry

Sin duda, nada de eso es fácil. Pero los expertos dicen que las empresas deberían trabajar para crear entornos de trabajo más eficientes. Pueden hacerlo asignando tareas con un propósito claro, ofreciendo recursos adecuados y brindando cierto grado de autonomía. De hecho, hacer que el trabajo sea más fácil de realizar podría anular el declive de la identidad laboral de las personas. "Las soluciones a largo plazo para los problemas de equilibrio entre la vida personal y laboral deben centrarse en ayudar a los empleados a trabajar de forma más inteligente", afirma Mark  Royal, Ph.D.,  Senior Client Partner, North America – Korn Ferry.

Los empleadores a menudo intentan motivar a los empleados mediante salarios o beneficios, pero los expertos dicen que la mayoría de sus intentos no afectan la motivación intrínseca del empleado. Según datos de Korn Ferry, más del 40% de los trabajadores sienten que sus empresas no están haciendo lo suficiente (o, en algunos casos, nada en absoluto) para motivarlos. "Eso es una gran pérdida de tiempo tanto para los empleados como para sus empleadores, que no están aprovechando todo el impacto de su potencial", afirma Royal.

 

Publicado originalmente en: https://www.kornferry.com/insights/this-week-in-leadership/work-not-a-priority-anymore?utm_source=linkedin&utm_medium=social&utm_term=&utm_content=newsletter&utm_campaign=22-10-linkedin-newsletter

miércoles, 13 de diciembre de 2023

EL NUEVO GOBIERNO, FRENTE A LA OPORTUNIDAD DE REFUNDAR EL MERCADO DE TRABAJO EN LA ARGENTINA


Por Matías Ghidini. CEO & Partner GhidiniRodil

En la última década el empleo asalariado formal del sector privado tuvo un crecimiento muy pobre; cuáles son los temas de la agenda, tanto de corto como de largo plazo, para tomar medidas que le den dinámica al mercado

En los últimos diez años el empleo registrado del sector privado creció en la Argentina apenas 5%. Según datos oficiales del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, entre agosto de 2013 y ese mismo mes de este año nuestro país generó 284.000 nuevos puestos de trabajo formales del segmento privado. En idéntico período, el número de trabajadores autónomos cayó 6%, mientras que las cantidades de puestos en el empleo público y de monotributistas aumentaron 23% y 58%, respectivamente. Huelgan comentarios. El mercado laboral argentino no solo no arranca, sino que, estructuralmente debilitado, retrocede año tras año.

El nuevo presidente de la Nación Javier Milei tendrá, entre las muchas urgencias, la posibilidad de refundar (o no) el mercado del trabajo. ¿Cuál debería ser su agenda laboral? En lo inmediato hay dos ejes imperativos.

• La recuperación salarial. 2023 será el sexto año consecutivo en el que los sueldos perderán contra la inflación. Hasta 2022 y dada la alta inflación, en cinco años, los salarios en promedio y en moneda constante (del empleo privado y público) orillaron una caída de 20% en términos reales, y ese porcentaje que se duplicó en el caso de los trabajadores informales.

• Industria del juicio laboral. Es el gran y eterno lastre para las pequeñas y medianas empresas locales. Que, cabe aclarar, generan por lo menos el 70% del empleo total de nuestro país. El promocionado proyecto de seguro de desempleo (similar al que utilizan en la Uocra para el trabajo en la construcción) asoma como una auspiciosa primera iniciativa. Su implementación se perfila desafiante y decisiva.

Más estratégico y de largo plazo, un posible relanzamiento del sistema laboral debería incluir:

Comprender y abrazar el futuro del trabajo. La hibridez oficina-hogar es hoy ya un hecho. Guste a quien le guste. Claro está, no para todas las profesiones o industrias, pero sí para una gran mayoría. ¿Con qué marco legal –profundamente debatido, consensuado, enriquecido– vamos a regular esta realidad? ¿Cómo serán incorporados al mercado formal los cada vez más freelancers (principalmente, exportadores de servicios) que facturan sus conocimientos al extranjero, tributando solo una minoría? ¿Qué modelos alternativos a la relación de dependencia –en retroceso– son los que seducen y prefieren las nuevas generaciones? El futuro (y presente) del trabajo exige una agenda distinta, que todavía pocos perciben y comprenden.

Conectar y repensar la educación. Sin educación de calidad no hay salida laboral posible. En la provincia de Buenos Aires, aproximadamente la mitad de los chicos no termina el secundario. La Argentina genera un ingeniero cada 6000 habitantes. México, uno cada 1000. En la Universidad de Buenos Aires (UBA) en el primer cuatrimestre de 2022, por cada estudiante de ingeniería se inscribieron dos de psicología. La carrera con más graduados en toda Argentina es Derecho (18.500 en 2019, que representaron el 14% del total). Falla no solo la calidad, sino también el qué se estudia. La educación del futuro implica conectar la demanda laboral del mañana con los conocimientos del hoy.

Del lado de los que buscan (ciertamente, muchos más que los desocupados contados como tales en la tasa del Indec, de 6,2% en el segundo trimestre de 2023), ¿dónde estarán las oportunidades laborales en 2024?

En un escenario sectorialmente muy heterogéneo y directamente vinculado a la suerte de la economía, hay un par de certezas. La agroindustria (recuperada pos- niño), la minería (potenciada por el boom del litio) y Vaca Muerta son áreas que crecerán, y con ellas, la demanda de profesionales. La digitalización sigue reconvirtiendo perfiles y generando nueva demanda: flamantes startups en HeathTech, EdTech o ClimaTech se suman a las ya conocidas FinTech, y aportan chances para los que prefieren desafíos más volátiles y ambiguos. Por fuera de este grupo selecto, primará la prudencia hasta que aclare. Tener un empleo estable, salarialmente competitivo y bajo un buen clima laboral, pagará doble.

Se va 2023, otro año perdido para el trabajo. Deudas históricas, urgencias de corto plazo, dirigentes enredados en mezquindades ideológicas e intereses de pocos. Difícil esperar un 2024 muy distinto para el empleo sin soluciones reales de fondo. Mucho dependerá del rumbo estratégico de la gestión de Milei. La agenda es clara, la decisión y capacidad genuina de cambio, aún incierta.


Publicado en  el diario La Nación el 10/12/23 y en este espacio, con expresa autorización del autor.


viernes, 24 de diciembre de 2021

EMPLEO EN LA ARGENTINA: LA BRECHA ENTRE EL REBOTE QUE MUESTRA LA ESTADÍSTICA Y LA SOLUCIÓN REAL

 


Por Matías Ghidini - General Manager at GhidiniRodil

Al igual que con la pandemia y la economía, 2021 resultó el año de la recuperación para el empleo en la Argentina. Pero... Atención: el cambio de tendencia tuvo casi todo de rebote y casi nada de solución real. Vale entonces analizar las cifras para entender qué está pasando.

La tasa de desocupación informada por el Indec para el segundo trimestre de 2021 resultó de 9,6% de la población activa, a nivel nacional. Hubo una mejora en 163.000 trabajadores formales en comparación con igual período de 2020, que tuvo un desempleo de 13,1%. Pero el indicador de ocupados demandantes de empleo empeoró, al pasar de 11,6% a 17,0%, y la tasa de subocupación subió de 9,6% a 12,4%. Eso refleja que la calidad del empleo (en términos de horas ocupadas) se deterioró.

Es un fenómeno que se confirma al comparar los datos, publicados por el Ministerio del Trabajo, de diciembre de 2019 con los de agosto de este año. La cantidad de asalariados registrados privados cae 2,1% (127.000 puestos); el número de autónomos no asalariados se derrumba 6,0%; la cifra de monotributistas sociales sube 7,9% (52.000 casos), y el número de asalariados públicos crece 1,6%.

Es la peor combinación. Y eso pasa en el empleo formal. Súmese el mayor impacto de la pandemia en el mercado en negro. Como si todo esto fuera poco, los salarios siguen su caída libre: según datos de Invecq, entre 2017 y septiembre de 2021 la caída del sueldo promedio en pesos constantes llegó a 20% (¡cuatro años consecutivos de pérdida!). La explicación más llana y directa de por qué cada día nos sentimos un poco más pobres.

  • Sin dudas, el Covid-19 deja en el mundo del trabajo cambios fundacionales. Hay varias tendencias que le movieron el piso a las bases del mercado laboral y que –algo no menor– aún están en proceso de asentamiento y consolidación.
  • El surgimiento de la revolución global de la Gran Renuncia, un fenómeno socio-laboral a seguir muy de cerca, que cuestiona en sus bases los mandamientos de la tradicional relación de dependencia.
  • El malabarismo y el desafío que implica para los jefes gestionar virtualmente a través de múltiples pantallas.
  • La definición final del espacio físico del trabajo y la duda existencial sobre cuál es el equilibrio ideal entre home office y oficina.
  • La creciente e imparable exportación de servicios profesionales desde la Argentina hacia el resto del planeta, en múltiples rubros y con innovadores formatos.

   ¿Qué deparará 2022 para nuestro mercado laboral? Como es tradición, la Argentina ofrece algunas (pocas) certezas y muchos interrogantes. Entre las certezas, es un hecho que nuestro país dispone de oportunidades en el terreno de las tecnologías de la información aplicadas a productos o a servicios, en sectores como salud, agroindustria, logística, educación y finanzas. Eso lleva a pensar en una genuina generación de empleos de calidad y de exportación de dólares. Con los glamorosos unicornios se confirma el potencial y el talento de nuestro entrepreneurship local. Sin dudas, podría ser la rampa al futuro y a la salida de la pobreza que sufre gran parte de la población. En nuestro país hace por lo menos diez años que, por falta de gente, no se cubren entre 5000 y 10.000 puestos de trabajo en el área de IT.

Del otro lado de la moneda están las dudas de casi siempre y algunas nuevas. Entre ellas, si habrá una reforma laboral que, por ahora, nadie se anima, sabe o quiere encarar (y aún muchos menos entienden cual debiera ser su real hoja de ruta). Otra se refiere al futuro de Vaca Muerta, cuya suerte depende del humor de los políticos de turno.

También está el tema de la búsqueda del sentido y del propósito del trabajo en las nuevas generaciones, a nivel global. Esas inquietudes jaquean los tradicionales vínculos de la relación laboral.

El futuro por definición es incierto. En la Argentina, lo es aún más. La decadencia laboral local de (por lo menos) la última década es ya crónica, estructural e independiente de cualquier ideología política. Un mercado del trabajo debilitado y empantanado entre ridículas prohibiciones, la informalidad, arcaicas regulaciones y altos costos exige de cirugía mayor cómo única y posible salida.

El análisis deberá, por un lado, revisar desde sus cimientos a nuestro pobre sistema educativo, tanto en su contenido como en sus formas y, por el otro, entender, proyectar y abrazar el futuro del trabajo, con sus nuevas carreras, roles y tipos de relaciones empleado-empresa. La solución inevitablemente deberá ser de largo plazo y deberá articular visiones e intereses del sector privado y del gobierno, un ejercicio muy poco común en nuestra historia.


lunes, 1 de noviembre de 2021

DEMANDA Y OFERTA DE TRABAJO: HABLANDO EN SERIO

 


Por Juan Carlos de Pablo, Economista, Dr Honoris Causa, Director de Depabloconsult, conferencista.

En todas las manifestaciones organizadas por los sindicatos y las marchas llevadas a cabo por los movimientos sociales, cuando a quienes participan se les pregunta qué pretenden, la respuesta es: “Trabajo”. En algunos casos la pretensión aparece condicionada: trabajo digno, genuino, de calidad, etc.

Trabajo es la aplicación de energías mentales y físicas a la transformación de un bien para aumentar lo que algún ser humano está dispuesto a pagar por el bien transformado. El valor de los servicios laborales explica por qué la harina vale más que el trigo y el pan más que la harina. El trabajo asalariado aparece cuando un ser humano contrata el esfuerzo de otros para realizar la referida transformación.

Todo lo demás no es trabajo: no hay contraprestación en los subsidios y mucho menos en la propuesta de “salario universal”, que –en rigor– es una transferencia de ingresos de algunos (los contribuyentes impositivos y los tenedores de pesos) a todos.

Convertir el anhelo en realidad implica modificar la demanda y la oferta de trabajo. La demanda de trabajo es una demanda derivada. Un empresario generará más puestos de trabajo cuando piense que venderá más cantidad, y, por consiguiente, tendrá que producirla cuando se reduzca el costo laboral y cuando tomar más personal sea parte de su solución, en vez de generarle más dolores de cabeza, por los múltiples riesgos que ello implica.

Pero también tiene que haber más gente dispuesta a trabajar; y para esto, que 10% de la fuerza laboral esté desocupada, no siempre es un buen indicador de oferta laboral excedente. En particular, en la Argentina 2021, además de las actitudes y aptitudes laborales, se plantea la cuestión de que las personas tienen que ganar más trabajando que recibiendo subsidios.

Bienvenida la idea de transformar planes sociales en puestos de trabajo, pero esto funcionará si se tiene en cuenta todo lo anterior. Eximir transitoriamente al empleador del pago de contribuciones patronales y permitirle al asalariado que siga cobrando la ayuda social que estaba recibiendo ataca el segundo interrogante empresario.

Pero deja intactas la cuestión del nivel esperado de producción y ventas, y sobre todo la de los riesgos implícitos en toda contratación laboral. Y por si esto fuera poco está la cuestión de la duración de la vigencia de una reforma cuando falta credibilidad en el Gobierno.


Publicado en La Nación el  21 de octubre de 2021.

sábado, 13 de febrero de 2021

PUENTE AL FUTURO

 













Por Guillermo Ceballos Serra

¿Y si pensáramos un poco más donde queremos estar en el 2030?

Desde los últimos meses del 2020, numerosas empresas, de muy diferentes industrias, se han ido y se siguen yendo de la Argentina. Como es obvio, ante la contundencia de los datos, oficialismo y oposición interpretan los datos de modo de sostener las posiciones políticas preexistentes al dato. Desde la oposición, se culpa al gobierno por la crisis económica y en particular, de haber contribuido notablemente con una cuarentena eterna e ineficaz desde lo sanitario y catastrófica desde lo económico. Desde el oficialismo, se retruca que las empresas no se van de un país de la noche a la mañana, que esto era el fruto de la crisis de los cuatro años previos y que, esencialmente, no impactaban significativamente en la economía ni operaban en sectores esenciales.

Evidentemente las personas, pueden concordar totalmente con alguna de las posiciones o parcialmente con ambas. Ahora bien, independientemente de esas lecturas o interpretaciones, los hechos, aunque se los maquille o se los niegue, tienen consecuencias concretas sobre los ciudadanos.

Siempre queda el recurso de objetar las fuentes…

Si discutimos sobre la pobreza, el empleo o la inflación, cuestionamos los índices y al encuestador si no convalida nuestra visión. Cuando cambian los gobiernos, no solo se cambia de vereda, sino que lo que antes se decía que estaba mal, al pasar a ser oficialismo, invariablemente, “no está tan mal” o es menospreciado.

Por mi actividad, soy “heavy user” de LinkedIn, la red profesional por excelencia. Esta red permite obtener datos e información relevante y efectuar comparaciones muy interesantes y que, por algún misterio del universo o desconocimiento, hasta hoy no ha sido cuestionado.

Digamos previamente que LinkedIn tenía 675 millones de usuarios mensuales y ganaba dos nuevos miembros cada segundo en enero de 2020. El 12 % de la población mundial (mayor a 13 años) está en LinkedIn. 30 millones de empresas usan la red. El 97 % de los marketineros B2B usan LinkedIn para hacer marketing de contenido. El 89 % de los marketineros B2B utilizan LinkedIn para generar clientes potenciales. (Fuente Hootsuit).

Los datos que voy a compartir corresponden al 21 de febrero de 2021. Esta red, entre otras cosas, facilita el encuentro entre quienes demandan y ofrecen empleo. A tal fin, permite segmentar los empleos ofrecidos en seis categorías de menor a mayor: pasantías, niveles iniciales, empleados, nivel medio / superior, directores y ejecutivos. La oferta de empleos para las dos categorías superiores, directores y ejecutivos, mostraba los siguientes datos:

México: 3.175 ofertas de directores y ejecutivos, Brasil: 2.816, Chile: 2.581, Colombia: 953 y Argentina: 792

Resultan obvias las diferencias con México y Brasil que son las primeras economías de América Latina, pero Chile triplica la oferta laboral de Argentina y Colombia es levemente superior, pero se trata de un estado con más de medio siglo en guerra interna, lo cual muestra que sus administraciones han sido bastante más eficientes que las nuestras.

Independientemente del tamaño de las economías, lo concreto es perdida de relevancia relativa de las organizaciones radicadas en la Argentina en beneficio de los países mencionados. La pérdida del valor de la moneda local torna irrisoria la contribución de las compañías radicadas en el país en el balance de las compañías internacionales. Esta pérdida de relevancia económica se traduce en una pérdida de relevancia de poder en la política corporativa de los directorios locales en las empresas multinacionales. Generando el desplazamiento de los directorios regionales hacia los lugares donde los negocios son mucho más importantes. Dicho muy coloquialmente, quizás demasiado: “donde se genera la torta deben estar los pasteleros”.

Por ello, las posibilidades de acceso a las posiciones más importantes de las compañías disminuyen notablemente para los argentinos, sin perjuicio de los talentos individuales que realizan los méritos suficientes para ser reconocidos por sus organizaciones.

Lo que estamos viendo, no son sólo menos posiciones, sino también menor relevancia de las posiciones disponibles y menores salarios en términos de monedas duras, todos estos, constituyen un conjunto de factores negativos que se transforman en menores posibilidades para los argentinos.

Desaciertos económicos continuados, carencia de planes, políticas errantes e inseguridad jurídica, lo posibilitan. No se trata de empresarios malignos, compatriotas o extranjeros, son las condiciones o expectativas adversas del lugar donde se desempeña la actividad económica.

Tomemos por ejemplo el Brexit, más allá de los acuerdos logrados entre la Unión Europea y Gran Bretaña en materia de evitar o reducir arancelamientos a los productos, hay empresas que se mudan al continente. Coca-Cola European Partners ha elegido a los Países Bajos como Estado miembro de origen tras la salida del Reino Unido de la Unión Europea a los efectos de la Directiva sobre Transparencia, aunque mantendrá su actividad comercial en el país.

Otra empresa ha sido Berkeley Energía, quien ha comunicado que el Estado miembro de origen de la compañía para la negociación de sus acciones en la Unión Europea pasará a ser España.

Podríamos también analizar la situación de Cataluña en sus esfuerzos independentistas y el impacto en la economía de la región y del país en su conjunto. La Cámara de Comercio de Barcelona, presidida por el separatista Joan Canadell, anunció a fines de diciembre de 2020, que más 6000 empresas se han ido de Cataluña desde 2017.

En nuestro país, Alpargatas constituye un ejemplo emblemático, fundada en el Argentina en 1883, se expandió a Uruguay y Brasil, hasta que, en 2013, después de una serie de desprendimientos fue adquirida por Alpargatas Brasil, su ex subsidiaria, propiedad del grupo Camargo Correa.

Nuestra empresa más valiosa Mercado Libre, según lo informado al United States Securities and Exchange Commission Form 10K para el año fiscal 2019, sus ingresos netos provienen en un 63.9 % de Brasil, 19.9 % de Argentina y 12 % de México, pero su flota de aviones no está basada en Argentina, como tampoco su fundador.

El capital es sensible por naturaleza a las turbulencias e incertidumbres y busca inmediatamente protegerse ante lo que se percibe como peligroso. Obviamente no me refiero a los fondos de capital de riesgo (buitres / holdouts).

El desarrollo económico y social, surge de una visión futura atractiva para la mayoría y un plan de ejecución consensuado y realista. Todo proyecto necesita un plan, no improvisación continua. Una simple mudanza requiere un plan, considerar en detalle el lugar, los tiempos, el traslado mismo de bienes y personas, las escuelas y universidades, el trabajo, los comercios, el ocio, la adaptación…porque creer que el estado no lo necesita.

En la ciencia de la administración, existen numerosas metodologías para la implementación de proyectos y gestión del cambio. Es obvio que el sector privado no es igual público y en general los privados desconocen el manejo de lo público, pero no es menos cierto que quienes tienen una trayectoria significativa en el sector público, rara vez, han pasado por la alternativa de pagar sueldos con su propio patrimonio.

Hay mucho que aprender, pero habría que empezar por reconocer que las situaciones son como son y actuar en consecuencia y no intentar que quepan en una ideología, sea del color que sea. A eso se lo llama dogmatismo, algo peligroso en mundo cada vez más cambiante.

Volviendo al dato de LinkedIn, ¿podemos hacer algo para que haya más ofertas laborales en Argentina? Individualmente poco, la discusión política, desde hace mucho tiempo, sobrevalora el corto plazo brindando parches en vez de soluciones, menospreciando el debate sobre la visión de futuro y el camino a seguir. Como en los tangos, añoramos el pasado, que ya pasó, adorando, además, todas las vacas sagradas del pensamiento político y económico. Sabemos sobradamente, que los remedios que se necesitan aplicar son garantizar la seguridad jurídica, bajar el gasto público y la inflación, la presión fiscal, incentivar el trabajo genuino, en particular los sectores de rápida generación de divisas, simplificar la rotación laboral, tanto el ingreso como el egreso, etc., etc. tareas ciclópeas, ¿imposibles?, podría ser, pero imprescindibles para mejorar la percepción de los inversores.

Es improbable que la oferta laboral se incremente en Argentina en los niveles jerárquicos, pero ¿por qué no, tecnología mediante, capturar las ofertas de otros países? ¿Por qué no posicionarse para satisfacer necesidades universales o sectoriales de otras economías? Generar una suerte de empleo marca argentina para el mundo. ¿Qué deberíamos estar haciendo ahora para ocurra? Especialmente en materia educativa, fiscal y tecnológica.

Hoy la tecnología diluye las fronteras, nunca tan evidente como ahora; acerca las personas, las culturas, neutraliza la necesidad de desplazamientos, permite el conocimiento inmediato de lo que ocurre en cualquier país del planeta, facilita el trabajo remoto, (nunca tan remoto y cercano); posibilita nuevos modelos de contrataciones por las empresas (full time, part time, outsourcing de diversos tipos, gig workers, crowdworkers) y la educación de calidad gratuita a distancia. ¿Por qué no? ¿Cómo volvernos individual y colectivamente más competitivos? Tengamos presente que algunas acciones son estrictamente de responsabilidad personal. Formarnos, es una responsabilidad esencialmente individual.

Soñemos; demos un paso más ¿y si nuestros hijos se socializaran en un club de Buenos Aires y asistieran virtualmente a una escuela de Montevideo o Madrid, simplemente porque preferimos el modelo o contenidos educativos? ¿Acaso no es técnicamente posible? ¿Creemos acaso que no habrá escuelas en otros países dispuestas a ofrecer un servicio educativo de calidad y una titulación remota? Ya hay universidades donde nadie certifica sus titulaciones y se mantienen solo por su prestigio (Singularity University). ¿Por qué no atreverse a debatirlo? ¿Por qué no debatir el futuro y dejar de vivir anclados en el siglo XX? El mundo actual nos demanda esforzarnos en expandir continuamente nuestras fronteras mentales un poco más allá.

Las migraciones son físicas y virtuales. La gente elige migrar con el cuerpo o con sus ideas y sentimientos. El siglo XXI ¿será una revalorización del nomadismo?

La esencia del aprendizaje está en el modelo y la imitación, quizás las conductas apropiadas de algunos inspiren a otros a revisar sus propios paradigmas.