JULIO 2026

Mostrando entradas con la etiqueta Gestión del cambio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gestión del cambio. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de junio de 2026

EL PODER DE CAMBIAR LA PERSPECTIVA


Por Guillermo Ceballos Serra

"Cuando cambias la perspectiva, no cambia la realidad; cambia el universo de posibilidades que eres capaz de descubrir."  GCS

La imagen que acompaña este artículo es un excelente recordatorio de una verdad que con frecuencia olvidamos: no siempre vemos la realidad tal como es; la vemos desde la perspectiva en la que estamos ubicados.

Durante años hemos observado el mundo a través del mapa tradicional, donde el hemisferio norte ocupa la parte superior y parece dominar el espacio visual. Sin embargo, basta con cambiar el punto de vista para descubrir que no existe un "arriba" o un "abajo" absoluto en el universo. Lo que cambia no es el planeta, sino nuestra percepción de él.

Lo mismo ocurre en nuestra vida personal, profesional y organizacional.

La percepción no siempre es la realidad

Las personas interpretamos el mundo a partir de nuestras experiencias, creencias, conocimientos y emociones. Dos personas pueden observar exactamente la misma situación y llegar a conclusiones completamente diferentes. Ninguna necesariamente está equivocada; simplemente están viendo el problema desde ángulos distintos.

En las organizaciones esto sucede todos los días:

  • Un colaborador percibe un cambio como una amenaza.
  • Un líder lo interpreta como una oportunidad.
  • Un cliente considera insuficiente un servicio que el equipo cree excelente.
  • Un conflicto entre áreas suele originarse porque cada una observa únicamente su propia realidad.

La diferencia rara vez está en los hechos. Generalmente está en la perspectiva.

Pensar fuera de la caja significa cambiar de posición

Con frecuencia escuchamos la expresión "pensar fuera de la caja". Sin embargo, no siempre implica encontrar una idea extraordinaria. Muchas veces significa algo mucho más sencillo y poderoso: atreverse a mirar desde otro lugar.

Cuando cambiamos de perspectiva aparecen preguntas diferentes:

  • ¿Qué estoy dejando de ver?
  • ¿Cómo entendería esta situación alguien completamente distinto a mí?
  • ¿Qué pasaría si la solución tradicional no fuera la única posible?
  • ¿Y si el problema estuviera mal planteado?

Las grandes innovaciones nacen precisamente de personas que decidieron cuestionar aquello que todos daban por sentado.

La riqueza de las alternativas

Uno de los principales enemigos de la creatividad es creer que solo existe una respuesta correcta.

Cuando pensamos que únicamente hay dos opciones, normalmente estamos limitando nuestras posibilidades. En cambio, cuando aceptamos que pueden existir diez caminos diferentes, nuestra capacidad de innovación se expande.

Las mejores decisiones rara vez provienen de elegir rápidamente entre A o B. Surgen cuando somos capaces de construir una opción C, D o incluso una completamente nueva.

En liderazgo esto significa escuchar antes de decidir.

En innovación significa experimentar antes de concluir.

En la vida significa comprender antes de juzgar.

La diversidad necesita confianza

Las organizaciones más exitosas no son necesariamente las que tienen más recursos, sino aquellas que desarrollan la capacidad de cuestionar sus propios paradigmas.

Cuando una empresa incorpora diversidad de experiencias, generaciones, disciplinas y formas de pensar, aumenta significativamente su capacidad para resolver problemas complejos. Sin embargo, esa diversidad solo despliega todo su potencial cuando existe un ambiente de confianza, donde las personas se sienten escuchadas, respetadas y seguras para expresar opiniones diferentes, cuestionar ideas y proponer nuevas alternativas sin temor a ser juzgadas. Es precisamente esa confianza la que transforma las diferencias en innovación, aprendizaje colectivo y mejores decisiones.

La confianza permite que las personas hablen con honestidad, hagan preguntas difíciles, reconozcan errores y aporten ideas que desafían el pensamiento tradicional. Sin confianza, las organizaciones corren el riesgo de quedarse con las opiniones más cómodas, perdiendo la riqueza que surge del intercambio genuino de perspectivas.

Cambiar la mirada cambia los resultados

Cuando las personas se sienten libres para pensar diferente y existe apertura para escuchar con respeto, aparecen soluciones que antes parecían invisibles. Las diferencias dejan de ser un motivo de conflicto para convertirse en una fuente de aprendizaje, creatividad e innovación.

Cada nueva perspectiva agrega información que antes permanecía oculta. Y cuando esa diversidad se sostiene sobre una cultura de confianza, las organizaciones desarrollan una capacidad extraordinaria para adaptarse, aprender y evolucionar.

Una invitación permanente

La imagen del mundo vista desde otro ángulo nos recuerda que muchas de nuestras certezas son simplemente el resultado de la costumbre.

Quizá el verdadero desafío no sea encontrar respuestas nuevas, sino atrevernos a formular preguntas diferentes.

Cada vez que enfrentemos un problema, una decisión o un conflicto, vale la pena detenernos un momento y preguntarnos:

  • ¿Estoy viendo toda la realidad o solo una parte?
  • ¿Qué otra interpretación podría existir?
  • ¿Quién podría ayudarme a observar lo que yo no veo?
  • ¿Qué ocurriría si cambiara completamente mi punto de vista?

Porque, al final, la diferencia entre un obstáculo y una oportunidad muchas veces no está en la realidad, sino en la manera en que decidimos observarla.

Cambiar la perspectiva no modifica los hechos; amplía las posibilidades. Y cuando esa nueva mirada se comparte en un ambiente de confianza, respeto y apertura, descubrimos que pensar "fuera de la caja" no es salir de ella, sino darse permiso para construir una caja completamente nueva.


jueves, 16 de abril de 2026

CUATRO ESTRATEGIAS PARA RESPONDER A LA DISRUPCIÓN

 


Por Jeroen Kraaijenbrink. Through the Pit | Advisor to CEOs who are ready to face what is actually wrong | Author of 6 books | LinkedIn Top Voice. Países Bajos.  www.jeroenkraaijenbrink.com/

Cuando llega la presión, la mayoría de las organizaciones instintivamente eligen una de cuatro respuestas.

Las personas también.

Este marco fue creado para empresas que enfrentan disrupciones. Pero míralo de nuevo: se aplica igual de bien a cómo los individuos responden ante la presión.

Redoblar la apuesta (Double Down). Te apoyas aún más en aquello en lo que siempre has sido bueno: tu experiencia, tu reputación, tu red de contactos. El riesgo es el mismo que para las empresas: el mundo puede dejar de valorar lo que has construido.

Contraatacar (Fight Back). Te mueves rápido, te adaptas de forma agresiva e intentas vencer a la disrupción en su propio terreno. Es estimulante, pero muy exigente de ejecutar. Acertar con el timing es casi imposible.

Replegarse (Retrench). Consolidas, proteges lo importante, reduces la exposición y juegas a la defensiva. Es sostenible por un tiempo, pero rara vez lleva a algo nuevo.

Moverse a otro terreno (Move Away). Te reinventas: nuevas habilidades, nuevo contexto, nuevo mercado para lo que ofreces. El potencial es real, pero también la dificultad.

Lo que hace útil a este marco no es que te diga cuál elegir. No lo hace. Cada opción tiene beneficios reales. Cada una implica riesgos reales.

Lo que sí hace es obligarte a enfrentar una pregunta que la mayoría de las personas y organizaciones evita:

==> ¿Estás eligiendo una respuesta o simplemente reaccionando a la presión?

Porque reaccionar y elegir se ven idénticos en el momento. La diferencia solo se hace evidente después.

Las organizaciones que sobreviven a la disrupción suelen ser conscientes del modo en el que están operando, y no quedan atrapadas en uno por defecto.

Lo mismo ocurre con las personas.



FOUR WAYS TO RESPOND TO DISRUPTION (Original version in English)

When pressure hits, most organizations instinctively pick one of four responses.

So do people.
This framework was built for companies facing disruption. But look at it again. It maps onto how individuals respond to pressure just as well.

-> Double Down. You lean harder into what you've always been good at. Your expertise, your reputation, your network. The risk is the same as for companies: the world may stop rewarding what you've built.

-> Fight Back. You move fast, adapt aggressively, try to beat the disruption at its own game. Energizing, but brutal to execute. Timing it right is almost impossible.


-> Retrench. You consolidate. Protect what matters, reduce exposure, play defense. Sustainable for a while. But it rarely leads anywhere new.

-> Move Away. You reinvent. New skills, new context, new market for what you offer. The upside is real. So is the difficulty.

What makes this framework useful is not that it tells you which to choose. It doesn't. Each has genuine benefits. Each carries real risk.


What it does is force a question most people and organizations avoid:

==> Are you choosing a response, or just reacting to pressure?

Because reacting and choosing look identical in the moment. The difference only becomes visible later.

The organizations that survive disruption tend to be conscious about which mode they're in. Not trapped in one by default.

The same is true for people.


Publicado en LinkedIn, abril 2026. 

Traducción al español CGS.

viernes, 10 de abril de 2026

ADIÓS, FOMO. HOLA... ¿FOBO?

 


Por Gaungrong Dai, Senior Director of Research, Minneapoles, Minnesota, USA; Bryan Ackermann, Head of AI Strategy & Tranformation, Scottdale, Arizona, USA; Roger Philby, Global Lead, People Strategy & Performance Practice, London, UK. - Korn Ferry

El acrónimo Fear of Missing Out (Miedo a perderse algo), que ya tiene 22 años, está siendo rápidamente reemplazado por una frase similar, pero potencialmente mucho más preocupante: Fear of Becoming Obsolete (Miedo a quedar obsoleto). Una encuesta de Gallup indica que casi el 22% de los  trabajadores estadounidenses cree que podría quedar obsoleto profesionalmente. Sorprendentemente, los trabajadores más jóvenes tienen el doble de probabilidades de esperar que esto suceda.

Los expertos advierten que este temor es un fenómeno preocupante que los líderes no deberían ignorar. La gente ya empieza a plantearse preguntas trascendentales como "¿Quién soy?" y "¿Cuál es mi valía profesional?", afirma Guangrong Dai, director sénior de investigación del Instituto Korn Ferry. Un conocido de Dai se enfrentó recientemente a la eliminación gradual de su trabajo; al no tener ya sus habilidades en el mercado laboral, simplemente abandonó su carrera profesional. A Dai le preocupa que muchos otros hagan lo mismo. Incluso si los trabajadores no abandonan necesariamente el mercado laboral, observa, podrían volverse menos comprometidos y productivos en un momento en que muchas empresas los necesitan desesperadamente para innovar. "Es una indefensión aprendida", concluye.

Como era de esperar, la IA está impulsando gran parte de esta percepción. En conjunto, las empresas probablemente invertirán más de 100 mil millones de dólares este año para incorporar herramientas e infraestructura relacionadas con la IA a sus organizaciones, y muchos líderes se centran en el potencial de productividad de la IA en lugar de en sus oportunidades de expansión empresarial. Más de la mitad (52%) de los trabajadores estadounidenses temen que esta tecnología los desplace, casi el doble que en 2024.

Los empleados de mayor edad ven cómo los líderes de la empresa afirman que los despidos y las reestructuraciones están relacionados con la IA. Los trabajadores más jóvenes temen que la tecnología se haga cargo de las tareas propias de los primeros años de carrera, privándolos así de la oportunidad de demostrar su valía.

Pero este fenómeno no se debe únicamente a las nuevas tecnologías. A muchos jóvenes trabajadores se les dice que su falta de habilidades esenciales de inteligencia emocional les impedirá ser valiosos en el mercado laboral actual. Muchos empleadores se quejan de que los trabajadores de la Generación Z no son capaces de mantener la concentración, resolver conflictos ni comunicarse eficazmente en persona. Algunos expertos temen que los jóvenes de la Generación Z estén interiorizando estas críticas y permitiendo que exacerben sus temores sobre su propia obsolescencia. La Generación Z presenta los niveles más bajos de bienestar social de todas las generaciones, con más del 50 % que afirma que necesidades básicas como la de "pertenencia" no se satisfacen en el trabajo, según una encuesta de Korn Ferry de 2025.

Los líderes pueden ayudar a abordar al menos algunas de las preocupaciones de FOBO (miedo a perderse algo). Deben explicar que la IA es una herramienta que complementa, no reemplaza, a los trabajadores humanos. "En el centro de todo lugar de trabajo preparado para la IA está la colaboración entre humanos e IA: personas y tecnología aprendiendo y logrando resultados juntos", afirma Bryan Ackermann, director de estrategia y transformación de IA de Korn Ferry. Los líderes también pueden asegurar a los trabajadores que, si bien la IA está cambiando la forma en que se trabaja, no lo hará de la noche a la mañana. Un estudio reciente del MIT estima que para 2029, la IA podrá completar la mayoría de las tareas basadas en texto con gran eficacia, lo que daría a millones de personas un par de años para aprender nuevas habilidades o evaluar sus próximos pasos profesionales.

Además, los líderes deberían aprovechar la gran demanda de los trabajadores por aprender a usar la tecnología. En una encuesta reciente, casi dos tercios (63%) de los trabajadores de todo el mundo dijeron que cambiarían un aumento salarial del 10% por la oportunidad de mejorar sus habilidades digitales y de IA.

Según los expertos, las organizaciones también pueden ayudar a abordar las preocupaciones relacionadas con las habilidades blandas. Algunas empresas han emparejado a empleados de la Generación Z con líderes sénior. El líder sénior aprende sobre herramientas de IA o tendencias sociales, mientras que el empleado de la Generación Z observa el "poder blando" del líder, incluyendo cómo maneja un grupo, interpreta el lenguaje corporal y gestiona reuniones tensas. "La Generación Z está ansiosa por desarrollarse", afirma Roger Philby, líder global de la práctica de Estrategia y Desempeño de Personas de Korn Ferry.

 

Publicado por Korn Ferry el 8 de abril de 2026.

jueves, 29 de enero de 2026

LIDERAR HOY: INCERTIDUMBRE, CAMBIO Y MIRADA ESTRATÉGICA

 


Por Guillermo Ceballos Serra

¿Por qué el liderazgo que funcionó ayer ya no alcanza?

La incertidumbre no distingue tamaño de empresa. Tampoco debería hacerlo el liderazgo.


Durante mucho tiempo, liderar significaba tener respuestas.

Hoy, liderar implica algo mucho más desafiante: sostener la incertidumbre sin paralizar a las personas ni a la organización.

El contexto cambió más rápido que nuestros modelos mentales. La velocidad, la complejidad y la ambigüedad dejaron obsoletas muchas formas tradicionales de conducir equipos y empresas, especialmente en el mundo PyME.

El fin de un presente estable

En el pasado, el presente era estático y el futuro inexistente.
Los cambios eran tan lentos que resultaban casi imperceptibles, y la idea de un futuro distinto apenas se cuestionaba.

Hoy ocurre lo contrario: el presente es efímero —dura segundos— y el futuro es incierto, dinámico y cambiante. No se puede predecir con precisión, pero sí se puede liderar con criterio.

Este nuevo escenario exige una profunda revisión del rol del líder.

Liderar en la incertidumbre

Una verdad incómoda que muchos líderes aún evitan aceptar es que la incertidumbre no se elimina.
Se gestiona.

Negarla solo aumenta el miedo. El problema no es no saber; el verdadero problema es no decir nada.

Cuando el líder no gestiona la incertidumbre, aparecen patrones muy claros:

  • Silencio prolongado
  • Cambios de rumbo sin explicación
  • Micromanagement
  • Mensajes contradictorios

El resultado es previsible: equipos ansiosos, rumores, parálisis o hiperactividad improductiva.

No es casual que se cumpla una regla simple pero poderosa: cuando el líder se desordena, la organización se desordena.

¿Qué esperan hoy los equipos de sus líderes?

En contextos inciertos, los equipos no esperan certezas absolutas. Esperan tres cosas muy concretas:

  • Calma emocional
  • Dirección clara
  • Sentido

No esperan que el líder lo sepa todo. Esperan que no desaparezca.

Sin embargo, muchos líderes cometen un error frecuente: creen que mostrar dudas es debilidad. Entonces se callan. Pero el silencio no transmite fortaleza; transmite abandono.

Decidir sin certezas: la regla del 60%

En la incertidumbre, esperar el 100% de información suele ser la decisión más riesgosa.
Por eso cobra valor una heurística simple y muy práctica: la regla del 60/40.

Con el 60% de información, decidimos.
El 40% restante lo ajustamos en el camino.

Esta lógica transmite movimiento, aprendizaje y confianza. Decidir “suficientemente bien y a tiempo” suele ser mucho más efectivo que decidir perfecto y tarde.

Un mensaje clave que muchos líderes necesitan animarse a decir es:

“No tengo todas las respuestas hoy, pero sí tengo claro hacia dónde vamos y qué es prioritario ahora.”

Lejos de debilitar al líder, este mensaje lo humaniza y lo vuelve creíble.

El cambio y por qué suele fracasar

El cambio no fracasa por falta de planes.
Fracasa porque se lidera desde el lugar equivocado.

Toda transformación atraviesa distintos niveles:

  1. Emociones y creencias
    Miedo, desconfianza, incertidumbre, “esto ya lo vi”.
    Aquí nace la resistencia. Las personas no se resisten al cambio; se resisten a perder seguridad.
  2. Mentalidad
    “Esto no va a durar”, “no es para nosotros”, “a mí no me va a servir”.
    Sin un cambio de mentalidad, los comportamientos vuelven atrás.
  3. Comportamientos
    Cumplen a medias, simulan, esperan que pase.
    El cambio no falla en el diseño; falla cuando no se traduce en comportamientos concretos.
  4. Procesos y herramientas
    Lo visible: sistemas, roles, métricas.
    Paradójicamente, es lo primero que se cambia y lo último que debería tocarse.

El rol del líder es clave en cada nivel: escuchar y bajar ansiedad, explicar sentido y consecuencias, dar el ejemplo y corregir rápido, y recién después formalizar procesos.
Primero personas, después Excel.

Liderar estratégicamente hoy

Durante años se asoció la estrategia con planes rígidos y proyecciones a largo plazo. Hoy, ese enfoque quedó corto.

La estrategia es el norte.
No el mapa.

Liderar estratégicamente no es predecir el futuro, sino decidir cómo responder cuando el futuro es incierto. Es sostener la dirección aun cuando el camino deba ajustarse.

El verdadero líder estratégico no hace ni controla todo. Prioriza, decide y desarrolla personas que puedan decidir mejor. Práctica una delegación madura, piensa en sostenibilidad y mantiene cercanía con la gente.

Una pregunta simple resume este desafío:

Si mañana no estás, ¿la empresa funciona igual?  (PyMEs)

La empresa crece cuando el líder deja de ser imprescindible y empieza a ser estratégico.

Una reflexión final

Las PyMEs que crecen no son las que tienen más planes.
Son las que logran líderes más conscientes, más estratégicos y más humanos.

Porque liderar hoy no es tener todas las respuestas.
Es animarse a liderar en la incertidumbre, acompañar el cambio y sostener el rumbo cuando todo se mueve.

 

 


martes, 27 de enero de 2026

ME CANSÉ DE HARARI Y HAN



Por Fernando Zerboni.                                                                                                    Profesor en Universidad de San Andrés. IESE Business School. Argentina.

Estoy cansado de los profetas del pesimismo. Se que estamos en una era de cambio profundo, pero la letanía del apocalipsis me agota. Estoy cansado de Harari y su cara de funeral cada vez que habla de la inteligencia artificial. Estoy cansado de Byung-Chul Han y su "sociedad del cansancio", como si fuera el primero en darse cuenta de que hay gente agotada. Estoy cansado, sobre todo, de los que los siguen, de los que los citan en las sobremesas, de los que repiten "estamos perdidos" con una sonrisa de superioridad, como si entender el colapso los hiciera más inteligentes que el resto.

Y fíjate que no es solo cansancio. Es que hay algo de trampa en todo esto. Es la sensación de que te están vendiendo algo que no termina de cerrar con lo que ves cuando salís a la calle. Porque eso es lo que pasa. Estos tipos no escriben para salvar el mundo. Escriben para venderte un mapa del infierno y hacerte sentir inteligente por reconocerlo. Y funciona. Funciona tan bien que ahora hay toda una generación convencida de que vivimos en la peor época de la historia humana, cuando cualquier análisis serio te dice exactamente lo contrario.

Pero acá viene lo interesante, estos profetas no le están hablando a todo el mundo. Le están hablando a una elite asustada. A profesionales que de repente descubrieron que la tecnología también viene por sus trabajos. Y ahí está la clave. Porque resulta que la incertidumbre, la precariedad, el miedo al futuro, todo eso que ahora les parece el fin del mundo, el resto ya lo viene viviendo hace décadas.

El obrero de una fábrica sabe desde los ochenta que su laburo puede desaparecer mañana. El campesino sabe que el clima es impredecible y que una sequía te puede fundir. La costurera sabe que el trabajo es inestable y que hay que rebuscársela. Esa gente no necesita que Harari le explique que el futuro es incierto. Lo vive todos los días. Y sin embargo, no están paralizados. Están ocupados viviendo el día a día.

Pero ahora resulta que la inteligencia artificial amenaza al abogado, al consultor, al diseñador gráfico, al periodista. Ahora resulta que los trabajos "creativos" y "cognitivos" también están en riesgo. Y de repente hay pánico. De repente hay que escribir libros urgentes sobre el colapso de la civilización. Porque cuando el miedo toca a las elites, el miedo se vuelve filosofía.

Y Harari les da lo que necesitan: una narrativa donde su angustia personal es en realidad una tragedia de la civilización. No es que tengas miedo de perder tu trabajo, es que la humanidad está perdiendo su soberanía. No es que tu empresa te explote, es que vivimos en una sociedad del cansancio. Tu problema deja de ser tuyo y se convierte en un síntoma del apocalipsis. Y eso, vende.

Han hace lo mismo, pero desde otro ángulo. Les dice a los ejecutivos quemados que su burnout no es porque laburaron como bestias por un sueldo grande, sino porque vivimos en una época de auto explotación generalizada. Les da una salida digna. En vez de preguntarse "¿por qué acepté este ritmo de vida?", pueden decir "es la época, es el sistema, no hay salida". Es más cómodo así.

Pero la verdad es otra. La verdad es que la gente que siempre vivió con incertidumbre desarrolló herramientas para lidiar con ella. No son herramientas filosóficas ni están en ningún libro. Son herramientas prácticas: la familia, los vecinos, la comunidad, el rebusque, la solidaridad. Cuando no tenés un colchón de ahorros ni un plan de carrera, aprendés a moverte en la neblina. No porque seas más sabio, sino porque no te queda otra.

Y esa gente no está leyendo a Harari. Está ocupada laburando, criando, cuidando a los viejos, arreglando lo que se rompe. No tiene tiempo para la angustia existencial. Tiene problemas concretos y los resuelve con lo que tiene a mano. El tipo que maneja un camión no se pregunta si los algoritmos están hackeando su lenguaje. Se pregunta si le alcanza para los gastos y para pagar la luz. La mujer que atiende un kiosco no sufre de fatiga digital. Sufre de levantarse a las seis de la mañana todos los días. Pero lo hace. Y al otro día también.

Entonces resulta que estos profetas del pesimismo están diagnosticando una crisis que es, básicamente, el descubrimiento tardío de las elites de que el mundo es inestable. Bienvenidos, muchachas y muchachos. El resto ya lo sabía. La diferencia es que el resto no escribió libros sobre eso. Siguió adelante.

Y por eso tienen tanto impacto esta gente. Porque le están dando voz al miedo de una clase que nunca había tenido miedo. Una clase que creía que su educación, su título, su capital cultural los protegía. Y ahora descubren que no. Que la tecnología no distingue. Que la precariedad llegó también para ellos. Y eso los descoloca.

Pero ojo, esto no significa que sus problemas no sean reales. Lo son. Lo que no es real es la idea de que son nuevos. La incertidumbre siempre estuvo. Lo que pasa es que ahora llegó a las oficinas con aire acondicionado y biblioteca y por sobre todo a Davos. Y cuando llega ahí, se convierte en teoría. Se convierte en crisis civilizatoria. Se convierte en bestseller.

Mientras tanto, en la vida real, la incertidumbre está naturalizada. No es que la gente no la sufra. La sufre. Pero la incorporó. Sabe que el futuro no está garantizado, que hay que adaptarse, que las cosas cambian. Y con ese conocimiento, igual se levanta, igual labura, igual confía en el vecino, igual ayuda cuando puede. Porque la alternativa no es un ensayo sobre el colapso. La alternativa es no hacer nada porque es invitable.

Y fijate la paradoja: los que más hablan del colapso son los que menos lo viven. Los que más escriben sobre la pérdida de sentido son los que tienen suficiente tiempo y plata como para sentarse a pensar en el sentido. El resto está ocupado generando sentido con sus manos, con su trabajo, con sus vínculos. No necesitan que un filósofo coreano les explique por qué están cansados. Saben por qué están cansados. Y descansan cuando pueden.

Por eso estos libros tienen tanto éxito en ciertos círculos y ninguno en otros. Porque le hablan a una elite que recién ahora está tocando fondo. Que recién ahora entiende lo que significa no tener garantías. Y como toda elite, necesita que su experiencia sea universal. Necesita creer que si ellos están en crisis, entonces toda la humanidad está en crisis. Pero no. La humanidad está donde siempre estuvo: tratando de zafar.

Y acá no estoy romantizando la pobreza ni la precariedad. No estoy diciendo que la incertidumbre sea linda o que la gente que la vive sea más sabia. Estoy diciendo que es distinto descubrir la incertidumbre a los cuarenta, con un posgrado en Europa, que haber nacido en ella. Y que esa diferencia importa. Porque el que nació en ella ya sabe cómo moverse. El que la descubre ahora, en cambio, se paraliza. Y escribe libros.

Harari, Han y el resto están haciendo el duelo de un mundo que ya no existe. Un mundo donde la educación te salvaba, donde el conocimiento era poder, donde los trabajos intelectuales estaban a salvo. Ese mundo se terminó. Y está bien que lo diagnostiquen. Pero que no nos vengan a decir que se terminó el mundo. Se terminó su mundo. El resto sigue acá, laburando, confiando, resistiendo, sin esperar que nadie les escriba un manual sobre cómo hacerlo.

Y si querés realismo, empezá por ahí. Por reconocer que el pánico de las elites no es el pánico de todos. Que la mayoría de la gente ya estaba en el barro y aprendió a caminar sin hundirse. Que la incertidumbre no es una novedad apocalíptica, sino la condición normal de la existencia humana. Y que los que mejor la manejan no son los que la teorizar, sino los que la viven todos los días sin hacer tanto ruido.

¿Vos no lo ves también?


Publicado en LinkedIn el 27/1/26 y en este espacio con expresa autorización del autor.



martes, 19 de diciembre de 2023

¿QUE OBSERVAMOS EN CONSULTORÍA EL ÚLTIMO AÑO?











Por Guillermo Ceballos Serra 

Quizás se pueda definir la consultoria como el arte de contribuir a convertir desafios en oportunidades y la estrategia en resultados.

Sabemos que nada cambia sustancialmente del 31 de diciembre al 1ro de enero del año siguiente. Sin embargo, esas fechas son hitos que nos permiten hacer balances de lo ocurrido en el año que termina y definir los objetivos del año que se inicia. Vale tanto para lo personal o lo corporativo, es un punto de reflexión que nos ayuda a definir los próximos pasos.

El cambio en la consultoria es simultaneamente causa y efecto. Es causa cuando la consultoría anticipa el cambio e introduce ideas y prácticas novedosas. Es efecto, cuando el cliente demanda soluciones novedosas a problemas nuevos o a viejos problemas que perduran sin solución.

¿Qué cambia más rápido, el mundo, tu empresa o vos? (Leo Piccioli – CEO en Camiseta).

En el mundo somos 8000 millones de personas, por tanto es difícil generalizar sobre las empresas, la consultoría, los profesionales (vos, yo) ya que apenas podemos jactarnos de entender algo de  nuestro modesto m2 de influencia. 

En nuestro punto en el que nos movemos en el universo, podemos conjeturar sobre algunas tendencias, cambios, desafios, suceptibles de transformarse en motor del futuro inmediato. 

Las expectativas de los clientes de las empresas de consultoría de gestión, continúan evolucionando a medida que enfrentan nuevos desafíos y oportunidades.

Hoy esencialmente buscan:

  • Experiencia en la industria: conocimiento profundo, incluido el conocimiento de las tendencias, los desafíos y las mejores prácticas específicos del sector.
  • Resolución de problemas e innovación: Los clientes buscan consultores que puedan brindar soluciones innovadoras a problemas complejos.
  • Información basada en datos: La capacidad de tomar decisiones informadas basadas en el análisis de datos para guiar decisiones de negocios estratégicas que se alineen con los objetivos de la organización. 
  • Guía en la transformación digital: Los clientes buscan consultores que puedan guiarlos a través del proceso, aprovechando las oprotunidades que ofrece la tecnología para mejorar el negocio.
  • Enfoques ágiles y adaptativos: Las empresas esperan que los consultores sean adaptables y capaces de trabajar en entornos ágiles para responder a las condiciones de mercados dinámicos.
  • Visión estratégica: Buscan ayuda a dar forma y perfeccionar la visión estratégica. Esto incluye asistencia con la planificación a largo plazo, el establecimiento de metas y la alineación de estrategias con los objetivos comerciales generales.
  • Experiencia en gestión de cambios: que conozcan estrategias efectivas de gestión de cambios para facilitar transiciones fluidas.
  • Soluciones personalizadas: Que los consultores que sean capaces de adaptar los servicios a las necesidades, la cultura y el contexto específicos de la organización del cliente y no ofrezcan soluciones "enlatadas".
  • Colaboración y asociación: Las empresas valoran a los consultores que trabajan en colaboración y no compiten con sus equipos internos.
  • Resultados mensurables: Buscan resultados demostrables y mensurables. Requieren métricas de avance y resultados del desempeño.
  • Conducta Ética e Integridad: Comunicación transparente, evaluaciones honestas y confidencialidad.

Resulta obvio que las expectativas del cliente varían según la industria específica, la naturaleza del contrato de consultoría y los desafíos únicos que enfrenta cada organización. Mantenerse al tanto de las tendencias de la industria y ofrecer valor de manera constante es clave para cumplir y superar las expectativas de los clientes en el dinámico campo de la consultoría de gestión.

A su vez:

¿Cuáles son las tendencias que se han fortalecido este último año en la consultoría?

La consultoría es dinámica y los cambios pueden ocurrir mas rápidamente que  lo que imaginamos. Para obtener la información más reciente y específica, benchmark de actualizaciones de prácticas consultivas.

Algunas tendencias que fueron notables en 2023:

  • Aceleración de la Transformación Digital: La pandemia de COVID-19 aceleró los esfuerzos de transformación digital, transformando una tendencia en realidad presente que las consultoras están acompañando.
  • Mayor enfoque en la sostenibilidad y ESG (Environmental, Social and Corporate Governance): Hubo un énfasis creciente en los factores ambientales, sociales y de gobernanza. Las empresas consultoras están ayudando a los clientes a desarrollar prácticas comerciales sostenibles, cumplir con los estándares ESG y alinearse con los objetivos globales de sostenibilidad. La sostenibilidad es un camino sin retorno.
  • Aumento de la consultoría remota: El cambio hacia el trabajo remoto debido a la pandemia impulsó a las consultoras a adaptar sus modelos de prestación de servicios. Los compromisos de consultoría virtual, los talleres en línea y las herramientas de colaboración remota se volvieron habituales.
  • Integración de datos y análisis: La toma de decisiones basada en datos y el uso de herramientas de análisis avanzadas son cada vez mas necesarios para proveer información útil.
  • Énfasis en Inclusión y Diversidad: Los clientes estaban poniendo mayor énfasis en asociarse con firmas consultoras que demostraran un compromiso con la diversidad y la inclusión.
  • Enfoques de consultoría ágil y adaptativa: Los consultores aplican cada vez más principios ágiles a sus enfoques de gestión de proyectos para mejorar la flexibilidad y la capacidad de respuesta.
  • Actividad sostenida de fusiones y adquisiciones: Los servicios de asesoramiento en materia de fusiones y adquisiciones siguen siendo destacados. En Argentina "durante los primeros diez meses de 2023, se registraron al menos 80 transacciones de M&A en Argentina por un valor total de US$2.000 millones" (PWC). 
  • Mayor foco en la ciberseguridad: Con la creciente frecuencia de las ciber amenazas, los servicios de consultoría en ciberseguridad tienen una demanda creciente.
  • Transformación del talento y la fuerza laboral: La industria de la consultoría juega un papel fundamental para ayudar a las organizaciones a afrontar la escasez de talento, los desafíos del trabajo remoto y la transformación de la fuerza laboral. Esto incluye asesoramiento sobre iniciativas de "reciclaje" y adquisición de nuevas habilidades. 
  • Escalabilidad de las PyMES: Trabajar la capacidad de crecer y adaptarse de manera eficiente y rentable a medida que aumenta su tamaño, buscando un equilibrio entre una mayor institucionalidad y continuar manteniendo una empresa dinámica y flexible.

La clave de la perdurabilidad de las empresas o de la "empleabilidad" de las consultoras o profesionales no es ni mas ni menos que su capacidad de aportar valor, en otras palabras, evitar su obsolescencia.

En mis clases en la universidad, suelo definir la empleabilidad de un modo coloquial que los alumnos no olvidan. Ser empleable es ser “sexi” para el mercado laboral, que significa simplemente ser “atractivo”. Ser atractivo por la aportación de valor a la sociedad, al empleador o al cliente.

Frente al espejo, te pregunto:

¿Qué estás haciendo ahora para evitar tu obsolescencia? 

Tu respuesta es VITAL y no lo digo en sentido figurativo. 

Esta pregunta siempre me remite a la frase de la exitosa película Sexto Sentido:  "Veo gente muerta" que no sabe que lo está.  

¿Y si alguien nos mirara a los ojos y dijera: "Veo gente obsoleta"?  

¿Lo negaríamos? ¿Dudaríamos? ¿Haríamos algo antes que sea tarde?

En un mundo cada vez mas dinámico buscar el éxito a través de hacer las mismas cosas que hicimos siempre es asegurar el fracaso. 

Lo que no hagas ahora para cambiar, no tengas dudas que te hará falta mañana.

 

lunes, 1 de mayo de 2023

PRIMERO DE MAYO: ALGO QUE MAS QUE CELEBRAR Y PROTESTAR

 


Por Guillermo Ceballos Serra

El 1 de mayo es conocido en todo el mundo como el Día Internacional del Trabajador, también conocido como el Día del Trabajo o el Día de los Trabajadores. Esta fecha se celebra en muchos países y tiene sus raíces en los movimientos laborales del siglo XIX en los Estados Unidos y Europa.

En 1884, la Federación Estadounidense del Trabajo (AFL – American Federation of Labor por sus siglas en inglés) convocó a una huelga general para el 1ro de mayo de 1886 para exigir la jornada laboral de ocho horas. La huelga tuvo un gran éxito en todo el país, con decenas de miles de trabajadores que se unieron a la lucha.

Sin embargo, el 4 de mayo de 1886, se produjo un trágico incidente en Chicago conocido como la Revuelta de Haymarket. Durante una manifestación pacífica en la Plaza Haymarket, una bomba explotó y mató a varios policías. La policía respondió disparando a los manifestantes, matando a varios y causando muchos más heridos.

El incidente de Haymarket fue utilizado por las autoridades para reprimir el movimiento laboral y los sindicatos, y varios líderes laborales fueron encarcelados o ejecutados. En honor a los mártires de Haymarket, el Congreso de la Segunda Internacional Socialista en París en 1889 declaró el 1ro de mayo como el Día Internacional del Trabajador en memoria de los trabajadores que lucharon y murieron por sus derechos.

Desde entonces, el 1ro de mayo se ha convertido en un día de protesta y celebración en casi todo el mundo para los trabajadores y sus derechos.

En Argentina, durante su segundo mandato, el Presidente Hipólito Yrigoyen dictó el decreto del 28 de abril de 1930 instituyendo el 1ro de mayo como día festivo: “Siendo universalmente tradicional consagrar el 1° de Mayo como descanso al trabajo, el Poder Ejecutivo de la Nación decreta: Declarase día de fiesta en todo el territorio de la República el 1° de Mayo”.

Mas allá de las celebraciones y marchas de protestas en el mundo, seria conveniente tomar la oportunidad para reflexionar sobre los cambios sociales y tecnológicos que impactan cada segundo en nuestras sociedades a fin de actualizar la legislación a fin de recoger los nuevos fenómenos y modalidad de trabajo, de modo de armonizar el desarrollo económico, el acompañamiento en las transiciones y los derechos básicos de los trabajadores.

Estos cambios están creando nuevos desafíos y replanteos en materia laboral que deben ser abordados de manera efectiva para asegurar una transición justa y equitativa hacia una economía más digital y sostenible. Algunos de estos desafíos son:

  1. La automatización y la inteligencia artificial: la automatización y la inteligencia artificial están reemplazando gradualmente a los trabajadores en una amplia gama de industrias y ocupaciones. Esto puede resultar en la pérdida de empleos y cambios significativos en la forma en que trabajamos. Es necesario abordar estos desafíos mediante la reeducación y el reciclaje laboral.
  2. La economía gig: el aumento del trabajo autónomo y los trabajadores independientes, una nueva generación que plantea desafíos al cuestionar la supuesta protección laboral estatal que no es tal y una supuesta representación sindical anclada en el siglo XX después de permanecer 20/30 años apoltronada en en sus escritorios que no comprende lo que pasa bajo sus pies.
  3. La flexibilidad laboral: los trabajadores están buscando cada vez más una mayor flexibilidad en su trabajo. Esto puede ser beneficioso para los empleados, pero también puede ser explotado por los empleadores para reducir los costos laborales. La síntesis podría ser: flexibilidad si, productividad si, explotación no. ¿Alguna idea?
  4. Inclusión: Seguir trabajando en políticas y prácticas para que las personas se sientan valoradas en su trabajo.
  5. Las transiciones laborales: Abordar las transiciones laborales de manera efectiva, tarea que recae tanto en cabeza de empleados, empresarios y estado.

·   Educación y capacitación: Upskilling y reskilling para adquirir las habilidades necesarias para mantener y encontrar empleos en los sectores emergentes de la economía.

·    Apoyo financiero: Programas de desempleo y los programas de capacitación pagados, pueden ayudar a los trabajadores a superar los períodos de transición laboral.

·  Planificación a largo plazo: es importante que los trabajadores, los empleadores, sindicatos y los responsables políticos planifiquen a largo plazo para anticipar los cambios en el mercado laboral y adaptarse a ellos. Esto puede incluir inversiones en educación y capacitación, programas de desarrollo económico regional y esfuerzos para fomentar el espíritu empresarial y la innovación.

·    Protección laboral: Los trabajadores que se enfrentan a una transición laboral deben tener acceso a la protección laboral adecuada, incluyendo seguro de salud con plazos razonables de vencimiento para fomentar el interés por la reinserción. 

Estamos, como nunca antes, viviendo tiempos de destrucción creativa del empleo. Concepto que se atribuye al economista Joseph Schumpeter, quien en 1942 publicó el libro «Capitalismo, Socialismo y Democracia» quien desarrolló con profundidad la teoría de cómo el capital empresarial se trasladaba en el tiempo desde los sectores más susceptibles hacia aquellos con mejores perspectivas.

El proceso es exponencialmente dinámico,  hay motivos para recordar, protestar y esencialmente para pensar como afrontaremos el futuro.

 

jueves, 12 de enero de 2023

INTELIGENCIA ARTIFICIAL: nuevos telescopios para la mente humana

 

Por Mario Balzarini, Consultor Cambio cultural, Coaching y Team-building.

Cuando Galileo Galilei pulía los lentes de su telescopio para poder rastrear con ellos los satélites de Júpiter, seguramente no sabía que en la base de las grandes transformaciones del pensamiento siempre hay una tecnología disruptiva. La presente serie de artículos tiene el objetivo de promover el uso del pensamiento crítico (la principal herramienta reflexiva con que cuenta la Filosofía) dentro del mundo de las organizaciones. Si vivimos en contextos donde la complejidad y la incertidumbre que ella provoca crecen de manera exponencial, la capacidad de pensar lúcidamente se convertirá -como sostiene el Foro Económico Mundial (WEF)- en una habilidad estratégica del siglo XXI. En esta oportunidad reflexionaremos críticamente sobre la “Cuarta Revolución Industrial” y su tecnología más emblemática: la INTELIGENCIA ARTIFICIAL. Es tal la envergadura de esta transformación que -como aprendices de brujo de la era digital- ya sentimos la inquietud que provoca el inmenso poder tecnológico que está siendo convocado y el asombro que despiertan sus nuevas disciplinas. Allá vamos.

LA CUARTA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL

A finales de los años sesenta Abraham Maslow sorprendió al mundo académico al sostener que “la información no es más que un conjunto de respuestas a preguntas que aún no han sido formuladas“ (*) El sentido común indicaba en ese entonces, y también ahora, por cierto, que primero se formulan las preguntas y después se obtienen las respuestas. Sin embargo, las matemáticas estadísticas, motorizadas por las nuevas tecnologías digitales y alimentadas con el combustible de los datos, han terminado chocando de frente con aquel viejo “sentido común” y están confirmando la intuición de Maslow en todos los frentes. Esto es lo que ha pasado:

  • Se han construido servers de capacidad casi infinita que permiten almacenar la gigantesca cantidad de datos que producimos incesantemente (BIG DATA).
  • Se han construido computadoras con suficiente capacidad como para procesar esos datos a través de algoritmos inteligentes (MACHINE-LEARNING). Los datos son convertidos en información y la información, finalmente, en conocimiento humano.

Este vuelco, este giro copernicano en la forma de obtener conocimiento que trae consigo la “cuarta revolución industrial”, tiene -además de su abrumador impacto económico- un fuerte impacto cultural ya que pone en tela de juicio la necesidad de “teorías” y amenaza con derrumbar de un plumazo todo el edificio hipotético-deductivo que con tanto esfuerzo ha venido construyendo la ciencia tradicional ¿Para qué necesitamos de teorías psicológicas que expliquen, por ejemplo, el comportamiento de las personas, si los datos capturados digitalmente en las redes sociales nos muestran cómo se comportan 2000 millones de ellas en la realidad? ¿Es el ocaso de la “Diosa Razón”? ¿Estamos frente al fin del iluminismo? No nos apresuremos a sacar conclusiones todavía. Si la agricultura provocó la primera revolución industrial, si la máquina de vapor provocó la segunda y si las redes de computadoras (internet) provocaron la tercera, la presente capacidad tecnológica que permite explotar gigantescos yacimientos de datos para extraer el precioso conocimiento que aún permanece encriptado en ellos, es el corazón de la cuarta. 

(*) "La personalidad creadora" - Abraham Maslow - Ed. Kairós

MÁQUINAS QUE APRENDEN

Con 361 fichas y más configuraciones de tablero que átomos hay en el universo, el antiguo juego chino del Go siempre se consideró un gran reto para la IA. En marzo de 2016 se produjo una competencia extraordinaria. Cientos de millones de personas vieron cómo la tradición milenaria del Go caía derrotada frente al algoritmo AlphaGo de la empresa DeepMind (*). No era la primera vez que una computadora vencía a un humano. El ajedrecista Gari Kasparov cayó derrotado frente a una, pero, si esa computadora fue programada por ajedrecistas expertos, el algoritmo AlphaGo aprendió a jugar solo, sin asistencia humana. Para Demis Hassabis (fundador de DeepMind y creador de AlphaGo) “la belleza de estos algoritmos radica en que, al aprender de sí mismos, pueden ir más allá de lo que nosotros, sus programadores, podemos ir”. En efecto, cuando en el año 2020 las autoridades regulatorias de la Unión Europea le pidieron a Google que les explicara cómo funcionaban sus algoritmos de búsqueda, sus científicos de datos respondieron que, debido a la gran cantidad de variables que entraban en juego, “no lo sabían con exactitud”.

A lo largo de la última década el “aprendizaje profundo” ha evolucionado hasta convertirse en la principal herramienta de la IA. El corazón de AlphaGo está, precisamente, en las “redes neuronales profundas” que básicamente imitan el funcionamiento del cerebro humano. Estas redes se han transformado en algo extremadamente poderoso y pueden lograr cosas sorprendentes. El propio Hassabis ha declarado que “AlphaGo nos permitirá hacer nuevos quiebres en áreas de ciencias y medicina. Queremos impulsar este algoritmo de IA hasta sus límites y ver hasta qué punto podemos llegar con este tipo de autoaprendizaje”.

(*) Ver el documental “AlphaGo-The Movie” - YouTube

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN LAS EMPRESAS

En una encuesta realizada por la consultora McKinsey a 2000 empresas en noviembre de 2019, el 63% de los encuestados respondió que en las unidades de negocio que aplicaron herramientas de IA se habían incrementado los ingresos y el 44% declaró creer que la IA había ayudado a reducir costos en la compañía. Las cinco herramientas más utilizadas en estas empresas fueron: asistentes virtuales, análisis inteligente de histórico de datos (machine-learning), análisis de conducta de los clientes, análisis de sentimientos en clientes y automatización de procesos. Y las áreas corporativas más beneficiadas fueron: marketing, ventas, logística, operaciones, finanzas y RRHH (Nota: Se detectó retraso en la aplicación de IA en el sector industrial donde, mega-procesos como supply-chain, podrían ofrecer grandes beneficios sistematizando la captura, digitalización y cruce de los datos acumulados en cada uno de sus sub-procesos). Pero más allá del gran alcance de la IA en las empresas y más allá del éxito de sus aplicaciones, pensar críticamente significa también interrogarse sobre dónde nace su poder.

MUNDOS QUE CAMBIAN

¿Cómo sobrevivir a los imprevistos e impactantes cambios que se producen, uno tras otro, en la era digital? La primera respuesta adaptativa debe provenir del pensamiento crítico. Pensar críticamente significa ser capaces de revisar nuestras viejas creencias frente a las situaciones nuevas (paradójicas, contra-intuitivas, desafiantes o francamente inspiradoras) que trae todo cambio de paradigma. He aquí algunas de ellas:

  1. Primero las respuestas y después las preguntas. ESTO ES, la idea de que los datos son respuestas a preguntas que aún no han sido formuladas.
  2. “No entendemos lo que hacen, pero los resultados son magníficos”. ESTO ES, la idea de que existen procesos racionales que están fuera del alcance del entendimiento.
  3. Cuantos más datos tenemos sobre un comportamiento determinado, menos necesidad tenemos de teorías que lo expliquen. ESTO ES, la idea de que el método hipotético-deductivo de la ciencia tradicional está declinando.
  4. La relación humana con el mundo real se hace cada vez más abstracta. ESTO ES, la idea de que los datos mediatizan cada vez más la capacidad humana de vivenciar.
  5. El ciclo experiencial (individual y grupal) de creación de conocimiento (*) es cada vez más abstracto, pero cuando el conocimiento así creado se aplica, es más efectivo. ESTO ES, la idea de que la reflexión humana se está re-direccionando desde la interpretación de experiencias directas hacia la interpretación de resultados abstractos producidos por la racionalidad seca de los algoritmos inteligentes. 
  6. Crecerá el aporte creativo de personas y equipos dentro del ámbito de las organizaciones. ESTO ES, la idea de que las tecnologías de la IA (cuya aplicación está circunscripta a procesos repetitivos y subordinados al determinismo causa-efecto) harán el “trabajo sucio” y le dejarán las manos libres a la creatividad humana.

(*) Ciclo de aprendizaje experiencial - David Kolb - Harvard University

LOS TELESCOPIOS DEL FUTURO

No hace mucho, cuando se le preguntó a Edward Wilson -padre de la sociobiología- cuál era, a su juicio, la mayor dificultad que enfrentarían los seres humanos en los próximos 100 años, respondió: El verdadero problema de la humanidad es que tenemos emociones paleolíticas, instituciones medievales y tecnologías divinas”. En efecto, frente al brillo “divino” de las magníficas tecnologías inteligentes, frente a las instituciones que se muestran incapaces de regular el inmenso poder liberado por esas tecnologías, y frente a las estúpidas emociones humanas que nos subordinan a la tiranía del reconocimiento social y del “me gusta”, no podemos menos que darle toda la razón al profesor Wilson. Sin embargo, frente a la realidad de lo que somos -seres existencialmente libres y responsables- no hay excusas posibles. Somos los constructores de nuestro futuro y el buen uso de estas herramientas está en nuestras manos. Queremos que la IA se convierta en un poderoso telescopio de la mente humana. Queremos que la IA nos ayude a ver más allá de lo ordinario. Y queremos que nos abra las puertas a nuevas e impensadas oportunidades para mejorar nuestras organizaciones, nuestras instituciones y a nosotros mismos.

Hasta el próximo encuentro