JULIO 2026

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sábado, 22 de noviembre de 2025

LA CULTURA EN TIEMPOS HÍBRIDOS

 


Por Guillermo Ceballos Serra

Cómo construir pertenencia cuando la pantalla es el nuevo pasillo.

La ilustración de este artículo muestra la evolución —o involución— de nuestras reacciones frente a un accidente. En 1980, la gente corre a ayudar. En 2010, lo primero es sacar el teléfono para grabar. En 2025, es el propio accidentado quien se toma una selfie.
Detrás del humor hay un mensaje inquietante: nuestros valores han cambiado, y con ellos, nuestra forma de relacionarnos, trabajar y construir comunidad.

Este artículo propone una reflexión sobre estos cambios, por qué están ocurriendo y qué implicancias tienen para la vida social y especialmente, para las organizaciones.


1. De la empatía activa a la documentación pasiva

El cambio más evidente es la forma en que respondemos ante el sufrimiento ajeno.
Antes, el impulso natural era acercarse y ayudar. Hoy, muchas personas priorizan registrar, observar o compartir antes que intervenir.

No es un signo de maldad, sino el resultado de un condicionamiento progresivo: la tecnología nos ha enseñado a mirar a través de una pantalla incluso cuando la realidad está pidiendo acción. La empatía sigue existiendo, pero opera más lenta, porque debe competir con el hábito de documentar.


2. ¿Qué valores están cambiando realmente?

  • Del sentido de comunidad al individualismo digital. El bienestar colectivo ha perdido fuerza frente a la narrativa de “mi vida, mi contenido, mi historia”.
  • De la presencia emocional a la desconexión cotidiana. Podemos estar presentes físicamente, pero mentalmente en otro lugar, atrapados por notificaciones y estímulos digitales.
  • De la empatía espontánea a la empatía condicionada. El instante decisivo se diluye: antes de actuar, pensamos si debemos grabar, compartir o simplemente observar.
  • De lo íntimo a lo público. Los límites entre lo personal y lo social se han vuelto difusos; cualquier momento puede convertirse en material de redes.


3. ¿Por qué están ocurriendo estos cambios?

  • La tecnología moldeó nuestros reflejos. Los smartphones se convirtieron en extensiones de la mano y del pensamiento. La cámara es hoy un filtro: vemos la realidad, pero la interpretamos como contenido.
  • Cultura de inmediatez y sobreexposición. La prioridad no es el proceso, sino la visibilidad. Todo debe ser registrado, mostrado, consumido.
  • Aspectos psicológicos. Dependencia del refuerzo inmediato. Insensibilización ante imágenes de crisis. Efecto espectador”: mientras más personas presencian una emergencia, menos actuamos.
  • Transformaciones laborales. El ritmo acelerado, la hiperconexión y la presión por la productividad reducen la energía emocional para el entorno social. Las relaciones laborales se vuelven funcionales, no profundas.


4. Pros y contras del presente

Lo positivo

  • Se puede pedir ayuda más rápido.
  • Las grabaciones sirven para análisis e investigación.
  • La información se democratiza.
  • Problemas antes invisibles hoy salen a la luz.

Lo preocupante

  • Disminuye la reacción espontánea de ayuda.
  • El sufrimiento ajeno se convierte en consumo.
  • Las relaciones se superficializan.
  • Aumenta el individualismo.
  • Se debilita la comunidad y la cooperación.


5. Impacto en las organizaciones: un escenario frágil que no podemos ignorar

Todo lo que está pasando en la sociedad se refleja dentro de las empresas. Hoy encontramos:

  • Equipos técnicamente conectados, pero emocionalmente dispersos.
  • Relaciones laborales más transaccionales que humanas.
  • Colaboradores que conocen a sus compañeros a través de pantallas, no de experiencias compartidas.
  • Culturas que se construyen sin rituales presenciales, sin convivencia diaria y sin interacción espontánea.

Aquí surge una reflexión fundamental:

La pandemia de 2020 fue superada, en gran parte, porque las organizaciones ya tenían culturas sólidas construidas durante años de presencialidad.
La confianza, la comunicación y el sentido de pertenencia estaban consolidados.
El trabajo remoto no destruyó la cultura: simplemente se apoyó en ella.

Pero hoy estamos en un escenario distinto.

Muchas empresas tienen culturas nacidas o sostenidas en la virtualidad, relaciones más débiles y equipos que nunca han convivido fuera de una videollamada. El tejido cultural se sostiene “con alfileres”: funciona… mientras nada lo tensione demasiado.

Y entonces aparece la pregunta clave:

¿Qué pasaría si tuviéramos que enfrentar una nueva pandemia con las culturas organizacionales actuales?

Probablemente enfrentaríamos desafíos mayores que los de 2020:

  • Sentido de pertenencia más débil.
  • Vínculos laborales superficiales o efímeros.
  • Menor resiliencia colectiva.
  • Equipos fragmentados por la distancia y por la falta de experiencias compartidas.
  • Menos cultura acumulada para sostener el trabajo en momentos críticos.

Una crisis de aislamiento hoy pondría en evidencia que muchas organizaciones han construido funcionamiento… pero no cultura.


6. ¿Cómo recuperar —o construir— una cultura firme en tiempos híbridos?

Empatía como habilidad estratégica. Programas de inteligencia emocional, escucha activa y comunicación consciente.

Rituales que sostengan la identidad. Encuentros periódicos, espacios de integración, ceremonias simples pero significativas.

Liderazgo con presencia, aun a distancia. Líderes visibles, disponibles y capaces de generar cohesión.

Fomento del “nosotros” sobre el “yo”. Metas compartidas, colaboración real y reconocimiento colectivo.

Educación digital.  La tecnología debe servir al equipo, no desplazar los vínculos humanos.


7. ¿Es posible recuperar la comunidad?

La imagen del motorista no es solo un meme; es una advertencia.
En un mundo hiperconectado, podemos perder la empatía sin darnos cuenta.
En organizaciones con equipos dispersos, podemos perder la cultura sin notarlo.

Pero no es un destino inevitable.

Podemos usar la tecnología sin sacrificar humanidad.
Podemos construir culturas sólidas, incluso en modelos híbridos.
Podemos elegir ayudar antes de grabar.
Podemos volver a ser comunidad.

El desafío no es técnico, es humano: volver a poner a las personas en el centro, incluso cuando todo a nuestro alrededor nos empuja hacia la pantalla.

jueves, 30 de mayo de 2024

CHAT GPT, PRESENTE Y FUTURO. ENTREVISTA A SANTIAGO BILINKIS



Santiago Bilinkis

Con más de 25 años de experiencia en la industria tecnológica, es socio de riesgo en Starlight Ventures, donde ayuda a fundadores y emprendedores a escalar sus empresas emergentes innovadoras y lograr un crecimiento exponencial.
Es socio fundador de Sirius Tech, una empresa que invierte y desarrolla soluciones de software de última generación para diversos sectores, como IA, robótica, biotecnología y nanotecnología. Como graduado del Programa de Soluciones Globales de Singularity University, tiene un profundo conocimiento del impacto y el potencial de las tecnologías emergentes para resolver desafíos globales y crear cambios positivos. 

Le apasiona apoyar y asesorar a la próxima generación de líderes tecnológicos, y es miembro de la Junta Directiva y asesor de varias organizaciones, como Chequeado, Lifeboat Foundation y TEDxRiodelaPlata.

Es orador y autor de varios libros, el ultimo ARTIFICIAL en coautoria con Mariano Sigman . 

sábado, 17 de junio de 2023

APPLE VISION PRO: HACIA EL INFINITO Y MÁS ALLÁ

Por Guillermo Ceballos Serra

El desarrollo tecnológico ha experimentado un crecimiento exponencial a lo largo de las últimas décadas, revolucionando prácticamente todos los aspectos de nuestras vidas. Desde los primeros ordenadores hasta los avances en inteligencia artificial y la conectividad global, hemos pasado de soñar con alcanzar el cielo a desafiar los límites del infinito.

El pasado 5 de junio Tim Cook, CEO de Apple anunció que “ciertos productos... cambian nuestra forma de ver la tecnología”, este novísimo dispositivo, mix de realidad “real, virtual y aumentada” fue definido como “el producto más ambicioso que jamás hayamos creado”.

Superando las barreras tecnológicas:

Apple Vision Pro es un nuevo eslabón, impactante, aún sin haber llegado todavía al público, en la dinámica de sobrepasar barreras tecnológicas.

En las primeras etapas del desarrollo tecnológico, nuestros límites eran determinados por la capacidad de procesamiento y almacenamiento de los ordenadores. Sin embargo, los avances en la miniaturización y los progresos enunciados por la ley de Moore nos han permitido superar estas barreras y lograr un procesamiento mucho más rápido y eficiente.

El acceso a Internet y la creación de redes globales han roto las barreras geográficas, permitiéndonos conectarnos y compartir información de manera instantánea en cualquier parte del mundo.

La inteligencia artificial y el aprendizaje automático han llevado la tecnología a nuevas alturas, permitiéndonos automatizar tareas complejas y tomar decisiones basadas en datos de manera más precisa y rápida.

Aplicaciones en la vida cotidiana:

La tecnología ha transformado nuestra forma de comunicarnos. Desde los primeros teléfonos móviles hasta las aplicaciones de mensajería instantánea, estamos constantemente conectados y podemos comunicarnos con personas de todo el mundo en tiempo real.

Los avances en la medicina y la biotecnología han llevado a la creación de tratamientos más efectivos y personalizados. La secuenciación del genoma humano y la medicina de precisión nos permiten abordar enfermedades de manera más precisa y desarrollar terapias personalizadas.

La domótica y los hogares inteligentes nos brindan mayor comodidad y eficiencia energética. Desde controlar los electrodomésticos a través de dispositivos móviles hasta la automatización de tareas del hogar, la tecnología está transformando la forma en que vivimos nuestras vidas diarias.

El nuevo paradigma

El desarrollo tecnológico ha avanzado a pasos agigantados, nos sorprende primero, nos asusta después. Nos hace reflexionar sobre los nuevos senderos que empiezan a dibujarse en el terreno, hasta decidirnos a adoptar los cambios propuestos llevándonos más allá de nuestros sueños más audaces.

Durante mucho tiempo hemos navegado alrededor de la frase “The Sky is the Limit” (el cielo es el límite) apelando a la potencialidad ilimitada de las personas en los procesos de aprendizaje y desarrollo donde se baten todos los records cuando se cuenta con voluntad inquebrantable de superación.

¿Este paradigma se ha tornado también obsoleto? ¿Por qué resignarnos sólo a alcanzar el cielo? Nos enfrentamos hoy al desafío de explorar el infinito y más allá, tal como nos invita Buzz Lightyear, personaje principal de la franquicia Toy Story.

Se trata de desarrollar una mentalidad de infinito, que en mi opinión, significa atacar problemas que todavía no son tales, buscar soluciones donde otros han abandonado por resignarse al status quo, estar convencido de lo que funciona puede ser mejor, siempre.

Alguien podrá decir que estoy mezclando tecnología con la magia de los dibujos animados, pero ¿Cuántas cosas empezaron siendo magia, luego ciencia y finalmente realidad?

lunes, 20 de febrero de 2023

LA CONFIANZA DIGITAL: EQUILIBRIO ENTRE LA CIBERSEGURIDAD Y LA INNOVACIÓN


Por Fabián Descalzo, Socio de Gobierno Tecnológico y Ciberseguridad, BDO en Argentina

La seguridad de la información y los datos es un aspecto crítico para cualquier organización que trabaje con grandes volúmenes de información. Con la creciente cantidad de ataques cibernéticos y la necesidad de cumplir con los requisitos legales de protección de datos, es fundamental encontrar un equilibrio entre la innovación tecnológica y la seguridad.

En este contexto, la confianza digital juega un papel crucial en la gestión de los procesos de negocios. Un ciberataque puede socavar la confianza en la organización en cuestión de segundos, lo que puede tener consecuencias negativas a largo plazo. Por lo tanto, es esencial tener una estrategia de seguridad de la información sólida y bien implementada.

Sin embargo, la innovación tecnológica y la seguridad a menudo están en conflicto. Las empresas buscan nuevas formas de utilizar la tecnología para mejorar sus procesos de negocios y ganar ventaja competitiva, pero al mismo tiempo deben garantizar la seguridad de la información y proteger los datos sensibles. Por lo tanto, es fundamental encontrar un equilibrio entre la innovación y la seguridad.

El éxito de una estrategia de seguridad de la información depende de un equilibrio entre la madurez interna de la organización y su cultura con respecto a la tecnología, así como de su capacidad de comprensión y utilización de la tecnología en cuestión. El gobierno tecnológico debe ser planificado estratégicamente y debe ser coherente con las estrategias de la compañía, considerando tanto el entorno como la capacidad interna de la organización.

Para ilustrar lo anterior, aquí hay algunos ejemplos de medidas de seguridad de la información que las empresas pueden implementar:

  1. Cifrado de datos: El cifrado de datos es una medida importante para proteger la información confidencial y sensibles. Esto significa que, en caso de un ataque o una brecha de seguridad, los atacantes no pueden acceder a los datos sin la clave de cifrado.
  2. Control de acceso: Es fundamental implementar un control de acceso riguroso para restringir el acceso a la información sensibles a solo aquellos usuarios autorizados. Esto incluye la autenticación y autorización de usuarios, así como la monitorización y registro de acceso a la información.
  3. Autenticación de usuarios fuerte: Es importante implementar medidas de seguridad en el proceso de autenticación de los usuarios para garantizar que solo los usuarios autorizados tengan acceso a la información sensibles. Esto incluye la utilización de contraseñas seguras y la autenticación de dos factores.
  4. Copias de seguridad y recuperación de desastres: Las copias de seguridad y la recuperación de desastres son esenciales para proteger los datos y mantener la continuidad del negocio en caso de una interrupción o pérdida de datos. Las empresas deben tener políticas y procedimientos sólidos en su lugar para realizar copias de seguridad frecuentes y recuperar rápidamente los datos en caso de un desastre.
  5. Implementación de políticas de seguridad sólidas: Es esencial establecer políticas de seguridad sólidas que abarquen todas las áreas de la empresa, desde la gestión de contraseñas hasta la protección de datos sensibles. Estas políticas deben ser revisadas y actualizadas regularmente para adaptarse a los cambios en la tecnología y las amenazas.
  6. Monitoreo y detección de amenazas: Mantener una vigilancia constante y detectar posibles amenazas a tiempo es esencial para proteger la información. Esto incluye el monitoreo de las actividades en la red, el análisis de los registros y la detección de patrones sospechosos.
  7. Capacitación y sensibilización de los empleados: Los empleados son una de las mayores amenazas a la seguridad de la información. Por lo tanto, es importante capacitar a los empleados en las mejores prácticas de seguridad y sensibilizarlos sobre los riesgos y las consecuencias de las violaciones de seguridad.

Estos son solo algunos ejemplos de medidas que pueden ser implementadas para mejorar la seguridad de la información en una organización. Es importante tener en cuenta que la seguridad de la información es un proceso continuo y requiere una evaluación constante para mantenerse al día con las últimas amenazas y soluciones en tecnología de seguridad.

Concluyendo, es importante tener una cultura interna y una madurez organizacional que valore la tecnología y entienda su importancia en la gestión de los datos y la información. El gobierno tecnológico debe ser una parte integral de la estrategia de la empresa, equilibrando las necesidades de seguridad y las oportunidades de innovación.



Publicado previamente en Iproup el 14/2/2023

jueves, 12 de enero de 2023

INTELIGENCIA ARTIFICIAL: nuevos telescopios para la mente humana

 

Por Mario Balzarini, Consultor Cambio cultural, Coaching y Team-building.

Cuando Galileo Galilei pulía los lentes de su telescopio para poder rastrear con ellos los satélites de Júpiter, seguramente no sabía que en la base de las grandes transformaciones del pensamiento siempre hay una tecnología disruptiva. La presente serie de artículos tiene el objetivo de promover el uso del pensamiento crítico (la principal herramienta reflexiva con que cuenta la Filosofía) dentro del mundo de las organizaciones. Si vivimos en contextos donde la complejidad y la incertidumbre que ella provoca crecen de manera exponencial, la capacidad de pensar lúcidamente se convertirá -como sostiene el Foro Económico Mundial (WEF)- en una habilidad estratégica del siglo XXI. En esta oportunidad reflexionaremos críticamente sobre la “Cuarta Revolución Industrial” y su tecnología más emblemática: la INTELIGENCIA ARTIFICIAL. Es tal la envergadura de esta transformación que -como aprendices de brujo de la era digital- ya sentimos la inquietud que provoca el inmenso poder tecnológico que está siendo convocado y el asombro que despiertan sus nuevas disciplinas. Allá vamos.

LA CUARTA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL

A finales de los años sesenta Abraham Maslow sorprendió al mundo académico al sostener que “la información no es más que un conjunto de respuestas a preguntas que aún no han sido formuladas“ (*) El sentido común indicaba en ese entonces, y también ahora, por cierto, que primero se formulan las preguntas y después se obtienen las respuestas. Sin embargo, las matemáticas estadísticas, motorizadas por las nuevas tecnologías digitales y alimentadas con el combustible de los datos, han terminado chocando de frente con aquel viejo “sentido común” y están confirmando la intuición de Maslow en todos los frentes. Esto es lo que ha pasado:

  • Se han construido servers de capacidad casi infinita que permiten almacenar la gigantesca cantidad de datos que producimos incesantemente (BIG DATA).
  • Se han construido computadoras con suficiente capacidad como para procesar esos datos a través de algoritmos inteligentes (MACHINE-LEARNING). Los datos son convertidos en información y la información, finalmente, en conocimiento humano.

Este vuelco, este giro copernicano en la forma de obtener conocimiento que trae consigo la “cuarta revolución industrial”, tiene -además de su abrumador impacto económico- un fuerte impacto cultural ya que pone en tela de juicio la necesidad de “teorías” y amenaza con derrumbar de un plumazo todo el edificio hipotético-deductivo que con tanto esfuerzo ha venido construyendo la ciencia tradicional ¿Para qué necesitamos de teorías psicológicas que expliquen, por ejemplo, el comportamiento de las personas, si los datos capturados digitalmente en las redes sociales nos muestran cómo se comportan 2000 millones de ellas en la realidad? ¿Es el ocaso de la “Diosa Razón”? ¿Estamos frente al fin del iluminismo? No nos apresuremos a sacar conclusiones todavía. Si la agricultura provocó la primera revolución industrial, si la máquina de vapor provocó la segunda y si las redes de computadoras (internet) provocaron la tercera, la presente capacidad tecnológica que permite explotar gigantescos yacimientos de datos para extraer el precioso conocimiento que aún permanece encriptado en ellos, es el corazón de la cuarta. 

(*) "La personalidad creadora" - Abraham Maslow - Ed. Kairós

MÁQUINAS QUE APRENDEN

Con 361 fichas y más configuraciones de tablero que átomos hay en el universo, el antiguo juego chino del Go siempre se consideró un gran reto para la IA. En marzo de 2016 se produjo una competencia extraordinaria. Cientos de millones de personas vieron cómo la tradición milenaria del Go caía derrotada frente al algoritmo AlphaGo de la empresa DeepMind (*). No era la primera vez que una computadora vencía a un humano. El ajedrecista Gari Kasparov cayó derrotado frente a una, pero, si esa computadora fue programada por ajedrecistas expertos, el algoritmo AlphaGo aprendió a jugar solo, sin asistencia humana. Para Demis Hassabis (fundador de DeepMind y creador de AlphaGo) “la belleza de estos algoritmos radica en que, al aprender de sí mismos, pueden ir más allá de lo que nosotros, sus programadores, podemos ir”. En efecto, cuando en el año 2020 las autoridades regulatorias de la Unión Europea le pidieron a Google que les explicara cómo funcionaban sus algoritmos de búsqueda, sus científicos de datos respondieron que, debido a la gran cantidad de variables que entraban en juego, “no lo sabían con exactitud”.

A lo largo de la última década el “aprendizaje profundo” ha evolucionado hasta convertirse en la principal herramienta de la IA. El corazón de AlphaGo está, precisamente, en las “redes neuronales profundas” que básicamente imitan el funcionamiento del cerebro humano. Estas redes se han transformado en algo extremadamente poderoso y pueden lograr cosas sorprendentes. El propio Hassabis ha declarado que “AlphaGo nos permitirá hacer nuevos quiebres en áreas de ciencias y medicina. Queremos impulsar este algoritmo de IA hasta sus límites y ver hasta qué punto podemos llegar con este tipo de autoaprendizaje”.

(*) Ver el documental “AlphaGo-The Movie” - YouTube

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN LAS EMPRESAS

En una encuesta realizada por la consultora McKinsey a 2000 empresas en noviembre de 2019, el 63% de los encuestados respondió que en las unidades de negocio que aplicaron herramientas de IA se habían incrementado los ingresos y el 44% declaró creer que la IA había ayudado a reducir costos en la compañía. Las cinco herramientas más utilizadas en estas empresas fueron: asistentes virtuales, análisis inteligente de histórico de datos (machine-learning), análisis de conducta de los clientes, análisis de sentimientos en clientes y automatización de procesos. Y las áreas corporativas más beneficiadas fueron: marketing, ventas, logística, operaciones, finanzas y RRHH (Nota: Se detectó retraso en la aplicación de IA en el sector industrial donde, mega-procesos como supply-chain, podrían ofrecer grandes beneficios sistematizando la captura, digitalización y cruce de los datos acumulados en cada uno de sus sub-procesos). Pero más allá del gran alcance de la IA en las empresas y más allá del éxito de sus aplicaciones, pensar críticamente significa también interrogarse sobre dónde nace su poder.

MUNDOS QUE CAMBIAN

¿Cómo sobrevivir a los imprevistos e impactantes cambios que se producen, uno tras otro, en la era digital? La primera respuesta adaptativa debe provenir del pensamiento crítico. Pensar críticamente significa ser capaces de revisar nuestras viejas creencias frente a las situaciones nuevas (paradójicas, contra-intuitivas, desafiantes o francamente inspiradoras) que trae todo cambio de paradigma. He aquí algunas de ellas:

  1. Primero las respuestas y después las preguntas. ESTO ES, la idea de que los datos son respuestas a preguntas que aún no han sido formuladas.
  2. “No entendemos lo que hacen, pero los resultados son magníficos”. ESTO ES, la idea de que existen procesos racionales que están fuera del alcance del entendimiento.
  3. Cuantos más datos tenemos sobre un comportamiento determinado, menos necesidad tenemos de teorías que lo expliquen. ESTO ES, la idea de que el método hipotético-deductivo de la ciencia tradicional está declinando.
  4. La relación humana con el mundo real se hace cada vez más abstracta. ESTO ES, la idea de que los datos mediatizan cada vez más la capacidad humana de vivenciar.
  5. El ciclo experiencial (individual y grupal) de creación de conocimiento (*) es cada vez más abstracto, pero cuando el conocimiento así creado se aplica, es más efectivo. ESTO ES, la idea de que la reflexión humana se está re-direccionando desde la interpretación de experiencias directas hacia la interpretación de resultados abstractos producidos por la racionalidad seca de los algoritmos inteligentes. 
  6. Crecerá el aporte creativo de personas y equipos dentro del ámbito de las organizaciones. ESTO ES, la idea de que las tecnologías de la IA (cuya aplicación está circunscripta a procesos repetitivos y subordinados al determinismo causa-efecto) harán el “trabajo sucio” y le dejarán las manos libres a la creatividad humana.

(*) Ciclo de aprendizaje experiencial - David Kolb - Harvard University

LOS TELESCOPIOS DEL FUTURO

No hace mucho, cuando se le preguntó a Edward Wilson -padre de la sociobiología- cuál era, a su juicio, la mayor dificultad que enfrentarían los seres humanos en los próximos 100 años, respondió: El verdadero problema de la humanidad es que tenemos emociones paleolíticas, instituciones medievales y tecnologías divinas”. En efecto, frente al brillo “divino” de las magníficas tecnologías inteligentes, frente a las instituciones que se muestran incapaces de regular el inmenso poder liberado por esas tecnologías, y frente a las estúpidas emociones humanas que nos subordinan a la tiranía del reconocimiento social y del “me gusta”, no podemos menos que darle toda la razón al profesor Wilson. Sin embargo, frente a la realidad de lo que somos -seres existencialmente libres y responsables- no hay excusas posibles. Somos los constructores de nuestro futuro y el buen uso de estas herramientas está en nuestras manos. Queremos que la IA se convierta en un poderoso telescopio de la mente humana. Queremos que la IA nos ayude a ver más allá de lo ordinario. Y queremos que nos abra las puertas a nuevas e impensadas oportunidades para mejorar nuestras organizaciones, nuestras instituciones y a nosotros mismos.

Hasta el próximo encuentro

martes, 18 de octubre de 2022

Discurso de Elon Musk



Elon Musk, fundador y consejero delegado de SpaceX y Tesla, fundador de The Boring Company y cofundador de Neuralink y OpenAI, pronuncia uno de los mejores discursos de motivación.

sábado, 5 de febrero de 2022

LA INTELIGENCIA YA ES ARTIFICIAL, ¿LA EMPATÍA TAMBIÉN?

 












Por Enrique Parborell, Director de Estrategia de Aceleración Digital en ESTRATEGA 

Según el diccionario de Cambridge, empatía es la habilidad para compartir los sentimientos o experiencias de otra persona. Es entender y sentir imaginando cómo sería estar en la situación de esa otra persona.

Pero me pregunto si las máquinas que no sienten emoción alguna, pueden capturar señales de su interlocutor e inferir con precisión lo que siente para decidir preguntar, recomendar, o accionar en consecuencia, logrando una empatía percibida por la otra parte...

¿A CUÁNTO ESTAMOS QUE LA TECNOLOGÍA EMULE NUESTRA HABILIDAD INTRÍNSICAMENTE HUMANA DE EMPATIZAR?

Veamos un par de ejemplos de películas que se han adelantado a presentar distopías (futuros que no deseamos o nos dan miedo que ocurran)

El 1er caso es el 4to capítulo de Black Mirror, fechado en Febrero de 2013, y llamado "Ahora mismo vuelvo". Desarrolla el caso de una joven esposa que pierde a su marido y contrata un servicio en Internet basado en Inteligencia Artificial, que crea un clon con toda la información pública digital que generó su marido durante su vida y que puede dialogar post mortem con su esposa como si aún estuviera vivo.

La empresa proveedora ofrece esto como "servicio básico", pero también ofrece un servicio avanzado que incluye un robot domiciliario con iguales características físicas que su marido. En fin...mis emociones me hacen cosquilleos en mi estómago ahora mismo al recordarlo...

El 2do caso fue lanzado curiosamente 1 año después, en 2014. La película llamada Trascendencia, con el actor Johnny Depp, desarrolla el concepto de "inteligencia colectiva" en Internet, y construye un avatar electrónico del actor que muere al principio de la película (no estoy spoileando, ocurre en los primeros minutos), quién habla, ve y contiene a su viuda esposa durante su momento de duelo, desarrollando un personaje artificialmente empático. Aclaro que mis cosquilleos continúan...

¿CUÁN CERCA ESTÁN ESTAS UTOPÍAS Y DISTOPÍAS EN CUMPLIRSE?

Están ocurriendo, pero en cuotas...

El concepto ya fue acuñado y se llama Empatía Artificial (o AE en inglés), y puede ser definido como la habilidad de modelos no-humanos para predecir el estado emocional de las personas a partir de expresiones faciales, voz o gestos, pudiendo predecir el estado emocional vía estímulos generados artificialmente. Sí, sí... entiendo que predecir no es igual que sentir...

Según Minter Dial, autor del libro Heartificial Empathy, describe la Empatía Artificial como la codificación de la empatía en las máquinas. Si la empatía es una habilidad que se aprende y se entrena interactuando con personas a lo largo de nuestras vidas... ¿entonces pueden aprender las máquinas a ser empáticas?

Soluciones basadas en el reconocimiento facial y de la voz, pueden identificar las emociones de un cliente llamando al call center o el nivel del operador para vender su producto o servicio, las cuales ya existen y asignan una carita feliz o triste al final de cada uno de los millones de contactos por día. También son realidad los robots dedicados al cuidado de la salud, los cuales veremos en los siguientes párrafos.

Les comparto algunos casos actuales de tecnologías y robots que son pioneros en la búsqueda de empatía artificial

Emoshape es una compañía de Nueva York que se dedica a proveer un servicio de "síntesis de emociones" basado en Inteligencia Artificial desde 2017, como un servicio de nube y vía un chip para ser usado por todas las organizaciones que hacen robots y deben integrar esta "habilidad artificial" de empatizar.

Pepper, un robot que hace contacto visual, baila, cuenta chistes, detectando emociones humanas. El mismo da la bienvenida en más de 140 locales de Softbank en Japón desde 2016. En 2018 se sumaron varios hospitales en Bélgica que implementaron estos robots en la recepción.

Paro, un robot con forma de mascota, que acompaña a niños internados en hospitales que precisamente no son "pet-friendly", brindando diversión y estimulación.

Otro caso es AV1, un robot de una compañía Noruega, que ayuda con las tareas en línea de los colegios a más de 8 millones de chicos que no pueden asistir a clases por enfermedades con tratamientos largos en Suecia, Dinamarca, Países Bajos e Inglaterra.

Y ni hablar de SAM, un robot en residencias para acompañar y asistir hasta a 25 adultos mayores, que recuerda horarios para tomar píldoras a cada uno y puede hablar con médicos proveyendo telemedicina a partir de situaciones que detecta anormales.

¿QUEREMOS ESTO?

Pocos conocen hoy a Lise Meitner... Es apenas la creadora de la fisión nuclear. Podríamos agradecerle de haber creado la tecnología que permite generar energía 100% limpia de una forma muy eficiente, una de las más usadas mundialmente para generar electricidad, aunque haya controversias en Europa de países a favor de la energía nuclear (Francia) y en contra (Alemania).

Pero también podemos asegurar que Lise no supuso que su invento sería utilizado para matar a más de 146.000 civiles en Japón.

Creo que debemos apoyar proyectos de innovación tecnológica con propósito, para ayudar al bienestar de las personas, para proteger la naturaleza de la alta huella de carbono.

El uso militar de la fisión nuclear claramente no seguía lineamientos éticos de hacer felices a las personas, aun queriendo justificar una paz futura, con una acción masivamente violenta y "reparadora" como lo expresaban algunos líderes de esa época.

Los avances tecnológicos son como el agua en las manos, se escurre indefectiblemente a través de los dedos. En lo que debemos trabajar es en un acuerdo global de Ética digital que involucre a todos los expertos en Inteligencia Artificial y Robots para que la empatía artificial no sea "un medio para bajar costos de las interacciones con humanos" o para, simplemente, reemplazar un abrazo o una pregunta desde nuestros corazones.

Todos, seamos líderes políticos o de organizaciones, empleados de las mismas, entrepeneurs o usuarios, deberíamos apoyar las tecnologías éticas con fines nobles para evitar las distopías futuras que tanto nos asustan. Y como siempre... la tecnología nunca es peligrosa, sino como la usamos.

 

Publicado en El Cronista 22/1/2022

lunes, 1 de noviembre de 2021

LOS CAMBIOS DE LA DIGITALIZACIÓN Y EL LIDERAZGO

 


Por Fernando Troilo, PHD, Consultor de RRHH, Profesor de MBA, Investigador.

«Los cambios producto de la digitalización y otros desafíos de negocios se producen realmente cuando se implican en ellos los altos directivos y todos los colaboradores».

DESEMPEÑO EFECTIVO DEL CEO

Algunas de las principales competencias para el desempeño efectivo del CEO que surgieron de la investigación publicada en mi libro, Ser CEO, fueron la comunicación y las relaciones interpersonales. Estas competencias están asociadas a la habilidad para recibir, transmitir información y generar vínculos, ejercida de manera clara y concisa con la posibilidad de ajustar el estilo a los diferentes interlocutores y grupos de interés.

Otra cualidad percibida como de especial relevancia por los entrevistados fue la flexibilidad y la adaptación al cambio, vinculadas a la necesidad de tomar decisiones de manera flexible ante los cambios imprevistos del entorno. También se mencionan las competencias de liderazgo y gestión de personas; pensamiento y planificación estratégica; agilidad; manejo de la complejidad, incertidumbre y ambigüedad; empatía e inteligencia emocional; conocimiento del mercado y del negocio; resiliencia; aprendizaje y vulnerabilidad; y conocimiento financiero.

 CULTURA ORGANIZACIONAL

Las conductas de las personas, que son las que determinan el desempeño, son manifestaciones visibles de la cultura. Y estos comportamientos forman parte intrínseca de las competencias como modo de ponerlas en acto. En cuanto al papel o influencia de los tipos de cultura organizacional, los gerentes generales entrevistados para el libro Ser CEO advirtieron el rol de las culturas de sus organizaciones en referencia a la adquisición y el desarrollo de las competencias de liderazgo y gestión de personas, comunicación y relaciones interpersonales, y flexibilidad y adaptación al cambio.

También señalaron la influencia de la cultura en la determinación de ciertos valores particulares, estilos y formas de trabajo. Dentro de las personas que tienen mayor influencia en la adquisición y desarrollo de las competencias críticas, se encuentran los jefes directos, en primer lugar, seguido por mentores y otros líderes regionales y globales, lo que refuerza el factor liderazgo dentro de la cultura y su influencia.

DESIGN THINKING

El Design Thinking es una práctica cuya implementación puede favorecer el desarrollo de las competencias críticas, como la agilidad, y, por otro lado, fomenta en los líderes la creación de una cultura de compromiso en todos los colaboradores. Consiste en que los líderes piensen como un diseñador al momento de gestionar personas y equipos. Se trata, fundamentalmente, de poder observar desde distintas perspectivas, analizar e integrar los diversos aspectos de un problema de manera creativa y colaborativa.

Esto es relevante para impulsar las diversas transformaciones que hoy precisan realizar muchas compañías, dado que se trata de una tarea de todos los miembros de una organización. Sabemos, por experiencias propias y ajenas, que los cambios producto de la digitalización y otros desafíos de negocios actuales se producen realmente cuando se implican en ellos tanto a los altos directivos como a los líderes y a todos los colaboradores de una compañía. El Design Thinking se presenta como un proceso que estimula la participación de todas las personas de la organización a partir de descubrir y dar respuesta a sus necesidades.

 

Publicado en "Hacer Empresa",  Revista del IEEM y en este espacio con expresa autorización del autor.

jueves, 29 de julio de 2021

EL DESAFIO DE LA OBSOLESCENCIA

 











Por Guillermo Ceballos Serra

¿Sabes cómo va a cambiar tu perfil en esta etapa?

Lo impensable es posible. Lo impensable se transforma en corriente. Creíamos que lo habíamos aprendido cuando Nassim Taleb escribió El Cisne Negro en 2007, casualmente el mismo año que se lanzó el iPhone. Seguramente Taleb estaba terminando de escribir su libro cuando Steve Jobs anunció públicamente el iPhone en la Macworld Conference & Expo el 9 de enero de 2007, finalmente lanzado al mercado estadounidense el 29 de junio de ese año. Su libro nacía, sin saberlo, con el gen de la obsolescencia prematura. El mundo cambió para siempre para dar comienzo a la era digital. También comenzó un debate filosófico entre tecno escépticos y tecno optimistas. Ocurrió algo aun mas impactante, a partir de ese momento se acabaron las certezas y por cierto, los gurúes. 

¿Cómo podría haber un gurú en un mundo sin certezas? ¿Cómo podría haber un gurú cuando, todos los conocimientos son fugaces?

Otra vez creímos erróneamente, que sólo eso era lo impensable que se volvía corriente, hasta que de este lado del mundo, escuchamos hablar por primera vez de una ciudad llamada Wuhan, de 11 millones de habitantes y 3500 años de historia. Casualmente allí, en 1911, hubo una revuelta que derrocó a la dinastía Qing y dió lugar a la República China, pero los occidentales, la recién la conocimos por un murciélago.

El COVID 19 llegó a casi todos los países del mundo. Probablemente haya llegado a más de los que tenemos conocimiento, simplemente porque hay países cuyos niveles de desarrollo no le permiten llevar a cabo mediciones y otros que lo hacen, carecen de confiabilidad. Quisiera no pensar que existen países que conocen bien los datos, pero los maquillan para presentar mejores resultados de sus gestiones gubernamentales de lo que son realmente. Es cierto, que nadie estaba preparado para la ocasión, pero también es cierto, que algunos reaccionaron mejor que otros.

Durante el inicio de la pandemia, asistimos al fervoroso debate sobre ¿salud o economía?, lo que en algunos países significo entregar el gobierno de algún país a la visión exclusiva expertos del área médica. Esta decisión siempre me hizo pensar en la frase que se atribuye al filósofo estadounidense Abraham Kaplan “Si le das a un niño un martillo, le parecerá que todo lo que encuentra necesita un golpe” y muchos países se preocuparon exclusivamente de cómo gestionar eficientemente una cuarentena.

¿Salud o economía? El cuerpo humano es algo más cabeza, tronco, extremidades y una estructura de órganos y sistemas.  Por tanto, la respuesta a la supuesta controversia, debió haber tenido un foco inicial en la salud, pero siempre considerando que era salud no tiene enemigos, sólo amigos, entre ellos, la economía.

Cuando observamos los datos, resulta que el Fondo Monetario internacional estima que la contracción del crecimiento mundial en 2020 fue de -3,5%, según los Informes de perspectivas de la economía mundial enero de 2021, que la organización describió la caída como la peor desde la Gran Depresión de la década de 1930.

Si la economía se achica, generalmente significa menos riqueza y menos empleos, ni hablar de nuevos.  En este caso contamos con datos duros de la OIT [1] “Se calcula que en 2020 se perdió el 8,8 por ciento del total de horas de trabajo, el equivalente a las horas trabajadas en un año por 255 millones de trabajadores a tiempo completo. Este indicador resumido refleja las distintas vías a través de las cuales la pandemia ha afectado a los mercados laborales. Alrededor de la mitad de estas horas de trabajo se han perdido a consecuencia de la reducción de jornadas laborales de quienes conservaron su puesto de trabajo (y pueden atribuirse a la reducción de las horas de trabajo o a las «cero» horas de trabajo fruto de los planes de permisos obligatorios). La mitad restante se debió a la destrucción de empleo”.

Obviamente hay grandes ganadores de la pandemia. En este sentido, un sector que claramente se vio beneficiado fue el de las grandes empresas globales tecnológicas, que registraron crecimientos récord, al igual que las farmacéuticas relacionadas con el desarrollo de las vacunas como aquellas relacionadas a servicios complementarios, pruebas diagnósticas y las empresas relacionadas al tratamiento de pacientes. Siempre que llueve algunos se mojan mientras que otros venden paraguas. Y está bien que sea así, porque de esta manera se evita que se mojen todos.

Ahora bien, la pandemia está lejos de haberse superado, pero está más cerca que hace un trimestre. Es probable, que hacia fin de año el volumen de vacunados logre la famosa inmunidad del rebaño y a partir de allí convivamos con el barbijo (como hace décadas lo hacen los orientales) y con vacunas cuyas dosis se refuercen anualmente contra futuras cepas y entremos en la ya también famosa nueva normalidad.

Ahora bien, en el mundo de las organizaciones, no aplican solamente las tablas de Moisés, las empresas cuentan con un undécimo mandamiento; el mandato genético de crecer. Las empresas deben crecer para asegurar su supervivencia. Necesitan crecer para competir en mejores condiciones. Necesitan especializarse para liderar una segmento o necesitan diversificar para mitigar sus riesgos, para evitar ser adquiridas o para posicionarse y quedar en mejores condiciones en alianzas o fusiones con terceros. El crecimiento es parte esencial de toda estrategia.

Por tanto, todos quienes han superado el shock inicial y se han adaptado al nuevo escenario, están prontos a iniciar la carrera de la recuperación.  El binomio de pandemia y tecnología están reformulando aceleradamente los empleos alrededor del mundo a una velocidad sin precedentes. Por tanto, las organizaciones, entre otros temas, deben iniciar en forma inmediata el reciclado de la empleabilidad y la adquisición de las nuevas habilidades que requerirán los anteriores y nuevos empleos. 

Quienes acceden por primera vez al mercado laboral, enfrentarán las consecuencias de la brecha digital. Me refiero obviamente, al desigual acceso a internet en todo el mundo, en lo que implica la disponibilidad de dispositivos, conectividad, costo, facilidad de pago, calidad del servicio y la habilidad para el uso de herramientas digitales, más allá del recreativo.

Quienes ya estaban en el mercado pre-pandemia, empresas y personas,  se encontrarán con un nuevo escenario. El mandato de crecer, más la próxima reactivación post pandemia (nos sabemos exactamente cuándo y en qué medida) potenciará la nunca concluida guerra por el talento y las empresas deben estar preparadas para afrontarla. El momento es ahora. Las áreas de gestión de talento deben estar preparadas para utilizar las herramientas que hagan falta para identificar los talentos que deben proteger, como también las habilidades que habrá que reaprender (reskilling) o perfeccionar las habilidades y competencias actuales (upskilling) para que puedan mantener su empleabilidad en un mercado convulsionado.

¿Sabemos en qué prepararemos a nuestros colaboradores? ¿Saben ellos mismos hacia donde orientarse?  La incertidumbre de presente y futuro obviamente no contribuye. No sabemos a ciencia cierta cómo será el día de mañana ni siquiera como terminará el día de hoy.  Lo que generará una cierta renuencia a contratar y asumir costos fijos.  Transformar estos costos en variables probablemente disparará una mayor vinculación con contratistas y personal temporario hasta salir de la depresión económica.

¿Qué hacemos mientras tanto con nuestros colaboradores actuales? ¿En qué habilidades los desarrollamos? ¿En que habilidades nos desarrollaremos?

Una pista importante podemos encontrarla en los documentos del World Economic Forum, para quienes, el 50% de todos los empleados necesitarán volver a formarse para 2025 a medida que aumente la adopción de la tecnología.  Según el Informe sobre el Futuro de los Empleos [2], ha identificado las habilidades siguientes para hacer foco: 

  • Pensamiento analítico e innovación. 
  • Aprendizaje activo y estrategias de aprendizaje. 
  • Resolución de problemas complejos. 
  • Pensamiento y análisis crítico. 
  • Creatividad, originalidad e iniciativa.             
  • Liderazgo e influencia social. 
  • Uso, control y monitoreo de tecnología. 
  • Diseño y programación de tecnología.
  • Resiliencia, tolerancia al estrés y flexibilidad.                                
  • Razonamiento, resolución de problemas y generación de ideas (ideación).

Hay mucho por hacer, mucho por reconstruir, mucho por mejorar.  Como dice Yuval Harari, “para seguir siendo relevantes (no solo desde el punto de vista económico, sino por encima de todo desde el punto de vista social) necesitaremos la capacidad de aprender de manera constante y de reinventarnos…” no solo los adultos, también los jóvenes, que no solo se reinventarán, sino que inventarán sus propios trabajos.

La batalla contra la obsolescencia es una batalla perdida, como lo es la batalla infructuosa contra la vejez. Pero ¿por eso dejaríamos de cuidarnos, realizar ejercicios, mantener una dieta saludable?

El desafío de la obsolescencia y su gestión demanda mantener la curiosidad, escudriñar las tendencias, dedicar una espacio para la investigación, la lectura o la simple conversación sobre temas no habituales, porque si en definitiva, hay una certeza absoluta y esa es que quedarse quieto es la mejor forma de alejarse.



[1] OIT: Perspectivas sociales y del empleo en el mundo. Tendencias 2021

[2] http://www3.weforum.org/docs/WEF_Future_of_Jobs_2020.pdf